Una economía esquizofrénica

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El notable éxito del blanqueo de capitales, que se cerró con la formalización de activos por 116.800 millones de dólares, superó con holgura los pronósticos iniciales más optimistas y puso en evidencia, una vez más, la existencia de múltiples facetas contradictorias en la economía argentina que el Gobierno no logra amalgamar.
La administración despierta la simpatía, la confianza y el apoyo de importantes sectores del empresariado local y extranjero, algo que sin dudas se cristalizó en la predisposición de buena parte de quienes tenían una porción de su patrimonio no declarado para sincerarlo (un hecho también favorecido por el contexto internacional). Sin embargo, esa simpatía, confianza y apoyo no terminan de transformarse en las inversiones productivas que la economía necesita con desesperación para lograr arrancar tras 5 años de estancamiento.


Un crecimiento que plantea dudas hacia el futuro

0 En las últimas semanas se vienen sumando estadísticas que indicarían que terminó la recesión en la que se encontraba inmersa la economía, tras 4 trimestres consecutivos de caída de la actividad entre el cuarto de 2015 y el tercero de 2016. Si bien todavía el INDEC no publicó los datos correspondientes al último trimestre del año pasado, los resultados del Estimador Mensual de Actividad Económica del organismo (con un crecimiento nulo en octubre, de 1,2% en noviembre y de 1,6% en diciembre, siempre en relación al mes anterior) anticiparían que el período va a registrar una evolución positiva.


UN AÑO CLAVE PARA SABER HACIA DÓNDE VAMOS

0El año que recién comienza tiene la particularidad de que los resultados económicos que se obtengan van a ser menos importantes que la forma de llegar a ellos. Esto siempre es así, pero aun más en un año en el que las autoridades se pueden ver tentadas a buscar los resultados fáciles, tangibles y de corto plazo que le puedan garantizar la victoria en las elecciones de medio término y allanar el camino político en la segunda mitad del mandato.


BUSCANDO UN LUGAR EN LA HISTORIA

A la luz de lo que sucedió en el 2016, en el que las expectativas de muchos respecto a los avances que se iban a lograr en materia económica se vieron, en mayor o menor medida, defraudadas, surge naturalmente la siguiente pregunta: ¿Puede un gobierno con ambiciones de continuidad corregir problemas tan graves como los que heredó la administración actual?