Marco favorable para los microseguros

La Superintendencia de Seguros de la Nación emitió una resolución orientada a generar un marco favorable al desarrollo de los microseguros. La intención del organismo es ampliar la llegada del mercado de seguros a nuevos clientes, brindándoles herramientas de protección a los sectores de menores ingresos.

La Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) emitió semanas atrás una reglamentación orientada a impulsar los microseguros. La resolución incorporó la comercialización y la implementación de este tipo de seguros al reglamento general de la actividad aseguradora, lo que forma parte del plan oficial de inclusión financiera en el marco de la búsqueda de ampliar el sector de seguros en la Argentina.

Esencialmente, se trata de ofrecer mecanismos de protección a los sectores de menores ingresos para que vean posibilitada su incorporación al mercado asegurador. En términos de la SSN, se trata de “adaptarse a la realidad sociocultural de cada región del país”, lo que permitirá “incrementar el desarrollo del seguro entre los sectores más vulnerables”, mediante instrumentos de fácil contratación, con plazos más beneficiosos para los asegurados y rápida resolución de los siniestros.

Por un lado, el microseguro es entendido como un mecanismo de inclusión; por otro lado, en términos técnicos es entendido como una póliza específica de primas bajas. Coexistiendo ambas definiciones se entiende que el desarrollo de este tipo de instrumentos ampliará la llegada del mercado de seguros a nuevos clientes. Aquí el sector se enfrenta con nuevos desafíos, con asegurados que, en muchos casos, cuentan con patrimonio o ingresos limitados o inconstantes. Las microfinanzas y la regularización de la economía en negro forman parte del mismo desarrollo.

Juan Ignacio Perucchi, gerente de Técnica y Normativa de la SSN, detalló a NBS Bancos y Seguros que la nueva normativa desarrolla puntualmente algunas cuestiones como “la flexibilización de plazos de denuncia del siniestro, que pasa de 3 a 15 días; el acortamiento de plazos de pago del siniestro por parte de las compañías; o, por ejemplo, que toda notificación hecha por intermediarios debe considerarse hecha a las compañías de seguros. Es decir la facilitación de condiciones y mayor acceso. Se trata de entender que esto es cultural, que tiene que ver con la falta de acceso a información de ciertos sectores de la población, lo cual tiene que ver con reglamentar la economía informal”.

El funcionario agregó que “estaremos evaluando el comportamiento del mercado una vez que estos seguros se estén comercializando en volumen. Después, se tratará de capacitar a productores, brokers, pensando en hacerlo de manera global o de manera individual, con todas las patas que el Estado genera, y nuclear organizaciones sociales naturalmente asociadas a estos sectores u otras estatales, como las cooperativas y otras similares para facilitar la información. No queremos que esto quede en los intermediarios, sino que las organizaciones sociales faciliten el nucleamiento de grupos para lograr llegar directamente a la gente, para que entiendan el beneficio del seguro. Por eso, hay capacitaciones que daremos desde la superintendencia y estaremos abiertos a que los privados también presenten sus condiciones”.

“Entendemos a los microseguros dentro de lo que son las políticas gubernamentales integrales. Existen numerosas instancias del Gobierno con medidas que apuntan a la inclusión social y financiera como ésta. Se trata también de un nicho de mercado de las compañías aseguradoras. Pero más lo pensamos en beneficio de un grupo poblacional que no tiene acceso, fundamentalmente por falta de información de los beneficios que brinda la contratación de seguros”, enfatizó Perucchi.

Patricia García De Lucca, sugerente general de Canales del Banco Ciudad, entidad que viene trabajando, desde hace algunos años, para llevar los seguros a los segmentos de menores ingresos, indicó respecto a la nueva resolución que, “en términos generales, todo lo que está ocurriendo en relación a la actualización de la normativa del sector es amigable y favorable para una mayor inclusión financiera. Estamos en el mejor momento regulatorio, si bien hay que tener en cuenta que el hecho de que la normativa facilite no quiere decir que la cultura acompañe. Falta que se desarrolle esta cultura, junto con la infraestructura propicia que la posibilite. Se necesita mejorar la conectividad para proporcionar servicios financieros de manera adecuada, que permitan desarrollar la economía digital, fundamental para integrar a este segmento de la población. La infraestructura debe estar preparada y ser accesible. Porque, por un lado, se necesita generar la demanda y, por el otro, lograr efectivizarla y mantenerla”.

Trabajando sobre la conciencia aseguradora

Los especialistas coincidieron en que se debe trabajar fuertemente para inculcar en los segmentos de menor educación financiera cuál es la importancia del seguro.

En este sentido, García de Luca indicó que “hicimos un focus group junto a las aseguradoras de quienes comercializamos este tipo de productos en barrios donde pudimos entender las necesidades de la población no bancarizada. Desde el punto de vista cultural, la gente que no se encuentra bancarizada o que posee menos educación financiera acude al crédito frente a una contingencia y ahí es donde el crédito es malo. Tratamos de concientizar que la idea es tomar créditos programados, que apunten a una mejora sustancial en su vivienda o emprendimiento, pero que para la contingencia cuente con el ahorro o un seguro acorde. Muchos que se encuentran en el Veraz, con créditos mal dados, surgen de estas contingencias”.

En la misma línea, Perucchi resaltó que “en muchos casos a la economía familiar la sostiene una persona, por lo que la vida o herramientas de trabajo de esta persona son fundamentales en el sostenimiento de la economía familiar, por lo que primero debemos desarrollar los canales de comunicación necesarios, dando herramientas, fomentando la inclusión y desde ahí avanzando con los productores o brokers. Es necesario entender que el impacto surge generando la cultura aseguradora, mostrando que el daño patrimonial o de vida de quien sostiene a la familia afecta a toda la economía familiar. Esperamos estar comunicando en un corto plazo acciones de capacitación o de aprobaciones puntuales para ver el desarrollo concreto de esta política”.

Respecto a lo que hoy existe en materia de microseguros en nuestro país, García De Luca puntualizó que “en el banco tenemos, por ejemplo, el plan llamado Trabajo Protegido, que cubre pérdida o robo de maquinaria y herramientas de trabajo, con sumas aseguradas de hasta 5.000 pesos, con una prima de 34 pesos por mes. También tenemos los tradicionales de hogar, como el de incendio o robo, por sumas aseguradas de hasta 25.000 pesos y primas de 8 pesos mensuales, o el de vida, que en muchos casos es utilizado como gastos por sepelio. Todo esto surge de los focus group que hicimos y lo vendemos exclusivamente en las sucursales donde alrededor hay mucha población no bancarizada, allí se les abre una caja de ahorro para que el seguro sea debitado”.

Marcelo Perona, gerente Técnico de Intégrity Seguros, también incluyó entre los microseguros a “coberturas de nicho que eran impensadas años atrás y que hoy ya se van conociendo y asimilando como una necesidad dentro de lo cotidiano, como el seguro de cartera o bolso, el de compra protegida, notebooks, celulares, bicicletas e, incluso, audífonos, que despertó un gran interés. Lentamente, empezamos a incursionar en estos productos pequeños, de baja suma, pero que pueden ser relevantes, teniendo en cuenta la amplia gama de valores de las sumas aseguradas, por ejemplo en los celulares o bicicletas, donde en muchos casos el robo o pérdida genera un siniestro privativo de ser repuesto”.

“Estos productos comenzaron a ser más valorados y vendidos, tienen un público distinto, que va cambiando, y las compañías debemos estar listas para ofrecer lo que necesitan. Esto permitió que se acerque gente nueva que, a veces, como en el caso de los celulares, incluye personas que pueden presentar ingresos más bajos o inestables”, añadió el ejecutivo.

Partiendo desde atrás

El microseguro presenta en Argentina un menor desarrollo que el que se observa en otros países de la región.

Como indicó Perucchi, “los países ejemplo en esta materia son Perú y Colombia, que fueron los que más innovaron en este sentido. Nuestra norma la pensamos desde ahí, donde tiene impacto el seguro colectivo. Es natural que arrancara entonces con seguros de salud, de vida o de sepelio, con el objetivo de la inclusión financiera.Tuvo muy buenos resultados con las compañías y un crecimiento notable”.

García de Luca agregó que “nuestro sistema bancario se encuentra subdesarrollado en comparación, incluso, con países de la región como Chile o Perú. Tenemos mucho margen de mercado en los no bancarizados, que no identifican la necesidad de tener un banco o un seguro, por lo que no constituyen demanda. En este momento en lo que estamos trabajando es en generar esta demanda, en brindar herramientas de educación financiera para que la gente entienda esta necesidad. Si logra escala, es un nicho pero, hoy por hoy, es un trabajo artesanal, un momento de inversión. Desde nuestro rol social de banca pública lo tenemos como objetivo, acompañando todas las políticas nacionales y locales de inclusión”.

“Se trata de un trabajo de mediano plazo, que requiere de modificaciones integrales. Intentamos llegar a un segmento donde los bancos aún no están, con una población que no tiene estabilidad en sus ingresos. Se trata de ingresar a todo un sistema porque no hay otra manera de cobrar un seguro en la actualidad que no sea mediante el débito en una cuenta. Hoy se trata de una gran inversión en capital humano, en educar para planificar y pensar en un mediano plazo, para diferenciar la planificación de la contingencia y contar con un back up que no lleve a pedir créditos que luego no se puedan devolver”, destacó la directiva.

Por lo pronto, como señaló Perucchi, “desde que la norma salió hicimos una presentación para el mercado de manera de interactuar y ver su recepción. Tuvimos luego reiteradas consultas de brokers y compañías, sobre todo del interior del país, que tienen una interacción importante con cooperativas chicas o que nuclean estos grupos poblacionales. Observamos mucho interés, hubo una muy buena recepción. Ya estamos, de hecho, evaluando planes que nos presentaron y sacaremos, además de la norma general, las aprobaciones en particular”.

Para Perona, “poco a poco en la Argentina vamos madurando en tema seguros. En la medida en que el fenómeno de la tecnología avanza, y no hay vuelta atrás con esto, cada vez aparecen productos más sofisticados o específicos. En los países que no son tan compradores de seguros como el nuestro, que aparezcan estas cuestiones permite desarrollar mercado en la medida en que se vayan encontrando productos que la gente valore y utilice. Tenemos un amplio margen para crecer”.

“Hoy el mercado de seguros es competitivo, nos obliga a las compañías a que pensemos en productos nuevos y el de los microseguros es uno de los caminos. Es muy importante, porque al tratarse de coberturas pequeñas, detectando la necesidad se puede buscar un campo muy importante de desarrollo. Y si no resulta, se retrocede y se busca uno nuevo. Se trata de un nicho muy dinámico”, añadió el ejecutivo.

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