Alto crecimiento de los plazos fijos UVA

Los bancos incrementaron sus ofertas para fondear y calzarse con los créditos hipotecarios.

En los últimos 12 meses los plazos fijos UVA crecieron un 894% y en lo que va del año 2018 lo hicieron en un 409%. Este incremento explosivo se explica por la necesidad de los bancos de ir calzando sus carteras de préstamos ajustables por inflación con depósitos en la misma unidad. Además, se vio alentado por los cambios en las regulaciones que introdujo semanas atrás el Banco Central (BCRA), que redujo los plazos mínimos a los que se pueden constituir estos depósitos.

A la hora de explicar los motivos de la explosión que viene registrando este instrumento, el especialista Miguel Zielonka explicó que “se combinan dos cosas: por un lado, el crecimiento de los préstamos hipotecarios en UVA generó a los bancos la demanda de buscar un producto calzado, o sea que tenga condiciones de precios similares. Es una reacción al crecimiento de los hipotecarios”.

El experto destacó que el instrumento también logró un nuevo impulso a partir de las nuevas regulaciones que emitió el Banco Central: “la entidad redujo los requisitos que planteaban un plazo mínimo de 180 días para las colocaciones en UVA. Eso era una traba para el minorista porque tiene que comprometer su liquidez por 180 días. Lo bajaron a 90. La mayor vocación de los bancos para pagar en UVA y los plazos más apropiados para los minoristas han dinamizado este tipo de depósitos”.

En el mismo sentido, Alejo Espora, economista jefe del Banco Ciudad, explicó que “hubo un desarrollo de préstamos en UVA, primero hipotecarios y luego personales. Se desarrolló una cartera importante. Lo que faltaba era la pata del fondeo en UVA. Los bancos buscaron captar esos fondos y empezaron a ampliar el spread, que era de apenas un punto y ahora en algunos casos llega a UVA + 5%. Eso logró dinamizar la captación de depósitos en UVA, que pasó de ser de menos de 1.500 millones de pesos a más de 10.000 millones de pesos. De todos modos, sigue siendo chico con relación a la aplicación en UVA de los bancos”.

Para Mario Videla, gerente de Negocios Financieros del Banco Provincia, “dentro del abanico de opciones de inversión, el plazo fijo UVA ha mostrado un gran crecimiento e interés por parte del mercado. Registra un crecimiento sostenido mes a mes. Los créditos hipotecarios hicieron punta pero la UVA es mucho más que eso porque nos permite celebrar contratos a largo plazo con un mecanismo de actualización válido. En ese esquema, en los últimos meses algunas empresas comenzaron a utilizar esta alternativa de inversión explicando el aumento de su stock”.

“De acuerdo con los datos del informe monetario del último año del BCRA, el financiamiento en UVA abarca el 92% del total de los préstamos otorgados a personas físicas. Los depósitos indexados por inflación, en principio, deberían ser la fuente principal de fondeo de estos créditos. Con el objetivo de calzar mejor sus activos y sus pasivos, varios bancos decidieron mejorar las tasas que pagan por encima de la variación de la UVA en los últimos meses”, agregó el ejecutivo.

En líneas generales, Zielonka sostuvo que “tiene sentido habilitar los UVA porque tenemos una historia macroeconómica complicada. Cada vez que hay una crisis se mueve rápido el dólar, al que tiene activos en pesos se los licúa y beneficia al que tiene un pasivo en esa moneda. Para un país que todavía tiene problemas de confianza con los inversores, el crédito a largo plazo con una moneda indexada es esa diagonal que permite que el que presta no se vea licuado y el que se endeuda pueda acceder al crédito en condiciones normales y no en dólares. La alternativa sería que todos tomen créditos en dólares, pero sabemos que eso no funciona porque la mayoría de los individuos no genera ingresos en dólares y no tendría capacidad de repago en caso de una devaluación importante”.

El analista agregó que, para viabilizar el instrumento, previamente fue necesaria una modificación de las regulaciones existentes. “Desde la época de la convertibilidad la ley prohibía indexar. Cuando salió la ley que creó los créditos UVA como una categoría diferente, el BCRA generó las condiciones para poder basar el crédito en UVA y de ahí se creó un marco también para los plazos fijos”, explicó.

A pesar del crecimiento explosivo que vienen registrando, los plazos fijos ajustables por inflación apenas representan el 1,6% del total de los plazos fijos en pesos.

Según el economista Cristian Buteler, esto tiene que ver con que, “como todo producto nuevo, necesita un tiempo para darle publicidad y que la gente pueda entenderlo y sepa cuáles son los beneficios. Al principio el plazo fijo UVA era muy desconocido y los bancos tampoco lo ofrecían mucho. Se empezaron a animar a la vez que comenzaron a dar créditos hipotecarios en UVA para tener su posición calzada con la misma variable. Fue así que empezaron a ofrecer esta alternativa”.

El experto recordó que, “al principio, daban UVA y nada más mientras que ahora dan UVA más un interés del 5% anual. Lo incentivaron más, premiando más al que se colocaba de esa manera. Por otro lado, está el inversor, que necesitaba ver cómo funcionaba”.

“Probablemente crezcan mucho en los próximos meses, a partir de todo este descalabro en el tipo de cambio, que va a terminar impactando en la inflación. Va a ser una forma de cubrirse frente a la inflación y sacar unos puntos por arriba. Garantiza ganar algo, a diferencia de un plazo fijo tradicional, que viene perdiendo frente a la inflación hace ya bastante tiempo”, resaltó el analista.

Un instrumento elegido por los inversores profesionales

Los analistas coincidieron en que los inversores profesionales son los que más se vienen volcando por esta herramienta.

Buteler destacó que esos inversores “son los primeros que se animan porque son los que más entienden, sobre todo fondos a los que les viene bien esa opción o compañías de seguros. La punta de lanza la hacen los inversores institucionales y después se suman los minoristas por la publicidad del instrumento”.

Zielonka, por su parte, indicó que “aquellos inversores que no quieren tomar el riesgo de precio de comprar un bono pueden usar estos plazos fijos UVA como alternativa. Cubren de la inflación y le ganan. El plazo de 90 días es un mínimo pero puede haber plazos fijos de 10 años. Ahí el banco calza bien con una hipoteca. Es cierto que CER más 5% es menos que lo que rinde un bono en el mercado, pero como inversor no tenés la volatilidad del precio y tenés asegurada la liquidez al vencimiento cuando cobrás todo. Si invertís en un bono no sabés a qué precio vas a salir ni las condiciones de liquidez de ese mercado a la salida”.

En este sentido, Videla puntualizó que “a principios de año se notó un gran incremento de participación por parte de la industria de los fondos comunes de inversión, sumado a empresas, personas e inversores mayoristas que desarrollan porfolios cuyas carteras están conformadas por instrumentos que persiguen no sólo el ánimo de rentabilizar sino también de diversificar”.

Respecto a los inversores minoristas, Buteler señaló que “la volatilidad del tipo de cambio hace que vayan a dolarizarse. Los inversores profesionales, sin embargo, tienen que calzar sus riesgos en pesos y ésta es una alternativa muy importante. Por ejemplo, una compañía de seguros que tiene que cubrir riesgos que se actualizan con inflación tiene en el plazo fijo UVA un instrumento muy útil. El minorista va a dólares mientras que los inversores más sofisticados entienden que el dólar va a encontrar un punto de equilibrio y que el próximo paso va a ser el impacto de esa suba en la inflación, entonces quieren aprovechar y agarrar esa rentabilidad”.

Zielonka también ve a los inversores minoristas más lejos de este instrumento: “para un inversor individual, todavía ese salto de 30 días a 90 días seguirá siendo un obstáculo, más aun con la volatilidad del dólar. Si el dólar se estabiliza, con este nivel de inflación es posible que el UVA sea más atractivo que el tradicional. Pero si el dólar se mueve mucho el valor de la opción de decidir cada 30 días se impone”.

En la misma línea, Videla destacó que “el principal obstáculo está en el tiempo de colocación, teniendo en cuenta que la mayoría de los ahorristas no supera los 60 días de colocaciones a plazo. A ello, se suma la existencia de otros instrumentos atados al CER que brindan liquidez inmediata, con el agregado del desconocimiento que aún se tiene del producto en los sectores minoristas”.

El impacto de la devaluación

Los entrevistados coincidieron en que la devaluación de los últimos meses tendrá un impacto sobre el crecimiento de los plazos fijos UVA al frenar la fuerte expansión que tuvieron en los últimos años los préstamos en esa unidad.

Zielonka indicó que “si las hipotecas se desaceleran porque el dólar trastoca la ecuación entre los ingresos en pesos y el valor de las propiedades en dólares, se va a achicar el mercado. No veo que cambie rápidamente. Imagino que, en términos porcentuales, pueden crecer, pero no yendo al 5% de los depósitos. Para eso, debería haber una demanda muy fuerte de hipotecas que no creo que vayamos a tener. Va a depender de cuánto los bancos deseen cerrar esa grieta”.

“Dependerá de las ganas y las necesidades que tengan los bancos de ir cerrando su descalce en UVA. Cómo fondear en UVA lo que ya tienen y siguen generando en UVA. Todavía no existe una regulación específica del BCRA que obligue a calzarlos, todavía depende de un manejo prudencial de las entidades. Ahora, si el BCRA emitiera algún límite, sería otra fuerza a favor del crecimiento de los UVA porque los bancos deberían pagar mejor empujados por esa regulación”, advirtió el economista.

Espora puntualizó que “la volatilidad sobre los créditos UVA la tenemos medida en mayo y no necesariamente se frenaron. Veremos una baja transitoria pero luego subirán porque el instrumento sigue siendo atractivo. Al mismo tiempo, un plazo fijo en UVA, para los inversores institucionales, con una inflación del 30% anualizada y un spread interesante es un buen retorno”.

Buteler señaló que “el desarrollo va a depender del impulso que le den al instrumento y también de lo que pase con el tipo de cambio. Si sigue con saltos, las carteras se van a dolarizar y cualquier opción en pesos pierde atractivo, por más que tenga reaseguro contra la inflación”.

Con todo, destacó que “todavía es una inversión incipiente mientras que los créditos tuvieron una demanda mucho mayor, por eso tienen margen para seguir cubriéndose. Los bancos siguen descalzados, tienen margen para seguir calzando”.

Por su parte, Videla indicó que “el UVA es un instrumento que se está instalando tanto entre inversores minoristas como en el segmento de los institucionales. Es de esperar que siga creciendo porque brinda un mecanismo de actualización válido tanto para ahorristas como para la realización de contratos”.

¿Un instrumento que quedó huérfano?

El plazo fijo en UVA es una iniciativa ideada y promovida por las autoridades del BCRA bajo la conducción de Federico Sturzenegger. El cambio de directorio en la entidad monetaria generó cierta incertidumbre sobre su continuidad y el impulso que se le brindará a la herramienta.

Para Buteler, “las nuevas autoridades son una incógnita. Los mayores impulsores eran las autoridades anteriores. Desconozco si este nuevo directorio tiene la misma idea. Dentro del gobierno, no todos tenían bien vistos a los créditos UVA. Estamos a la espera de ver cómo actúan las autoridades”.

 

Los plazos fijos UVA en números

Fecha: 26/6/18. Fuente: NBS Bancos y Seguros, en base a BCRA.

 

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