Bancos amplían la oferta de productos y servicios para el campo

El sector agrícola busca salir de la crisis.

Luego de una de las peores sequías de la historia y tras las inundaciones que le continuaron, son muchos los productores agropecuarios que aún buscan recuperarse y rearman sus posiciones para la campaña entrante. Según datos suministrados por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cosecha de soja de la campaña 2017/2018 culminó con una producción total de 36 millones de toneladas, lo que significó unas 18 millones de toneladas menos que lo estimado al inicio de la siembra y 20 millones por debajo de la campaña anterior.

A los bajos rindes se le sumó la baja de precios internacionales, lo que generó una retracción en la actividad que sólo se vio amortiguada por la acelerada depreciación de la moneda local durante el primer semestre del año.

Sin embargo, los pronósticos para los próximos meses anticipan una cosecha fina récord que podría revertir el panorama y traer expectativas de crecimiento para un sector que ya empieza a prepararse. Frente a esto, son varias las entidades financieras que ofrecen una amplia gama de productos y servicios para acompañar al productor agropecuario en esta nueva etapa.

Una de estas entidades es el Banco Provincia, cuyo gerente de Banca Agropecuaria, Rubén González Ocantos, resaltó que “en este momento, por cómo está el mercado financiero, lo que mayor demanda tiene es la tarjeta Procampo, que es nuestra tarjeta rural, donde tenemos alrededor de 420 convenios, la mayoría de los cuales son a tasa cero. Esto se logra a partir de acuerdos que hacemos con las empresas proveedoras de insumos y de distintos elementos que se adquieren para el sector; y está teniendo un muy buen desempeño”.

El especialista destacó también la demanda de préstamos para capital de trabajo en dólares, que aprovechan las tasas de interés razonables en esta moneda, y la demanda en pesos de préstamos para recomposición de capital de trabajo para afectados por las inundaciones o sequías. “Es muy destacable toda la asistencia que seguimos brindando para el tema de los fenómenos meteorológicos adversos. En esta operatoria, que lamentablemente arrancamos hacia fines de 2016, y digo lamentablemente porque estaría bueno prestar para otras cosas, ya se otorgaron alrededor de 600 millones de pesos y extendemos 200 millones más para seguir asistiendo a los productores que demandan esta necesidad. Obviamente que todo esto es a tasas muy preferenciales respecto a lo que son las tasas en pesos en el mercado”, comentó.

En cuanto al destino de las líneas tomadas, González Ocantos sostuvo que sigue habiendo mayor demanda de capital de trabajo que de inversión: “Más allá de que el productor tiene mucha necesidad de producción, lamentablemente con este nivel de tasas, es muy difícil tomar inversión. Entonces, toma lo indispensable para seguir produciendo, que es capital de trabajo”.

El especialista calificó como satisfactoria la oferta crediticia para el sector y comentó que la inquietud del productor actualmente pasa por ver cómo evolucionan las tasas de interés.

Otra de las entidades que vienen apostando al segmento agropecuario es el Banco Galicia. En esta institución, al igual que en el banco público, la tarjeta de crédito específica para el sector viene siendo el producto más utilizado. Marcelo Mc Grech, su gerente de Agronegocios, indicó que “Galicia Rural hoy ostenta el 50% de market share en lo que es la banca privada para el sector agropecuario. También se vienen demandando los préstamos en dólares a cosecha. Y en lo que hace al largo plazo, tenemos demanda en lo que es leasing y prendarios desde el punto de vista de bienes de capital y préstamos de hasta siete años de plazo para la financiación de proyectos de inversión, donde entra desde construir un tambo, hasta generar corrales, una planta silo, energía renovable, etc., es decir con un amplísimo destino”.

El ejecutivo también destacó los servicios que brindan a sus clientes a través de la Comunidad Galicia Rural, un sitio web donde el productor puede acceder a múltiples informaciones relativas a la actividad, como pronóstico del tiempo, cronograma de eventos, cotizaciones de cereales, informes del banco y noticias del sector. También puede operar a través de sus dispositivos móviles con la app del banco y, a partir de un nuevo desarrollo, cuenta también con una plataforma digital donde puede acceder de manera sencilla y ágil a un préstamo prendario o leasing para la adquisición de bienes de capital.

“Acabamos de lanzar en la Rural de Palermo una unidad de financiamiento nueva para prendarios y leasing que, por medio de herramientas digitales, busca mejorar la experiencia del cliente. La idea es que a la hora de comprar una maquinaria tenga su aprobación crediticia en el acto. El primer convenio que firmamos es con Case New Holland. Lo lanzamos porque no podemos estar lejos de toda la revolución digital que se viene, más en un segmento como el de agronegocios donde la absorción y adopción de tecnología es tan importante y de una manera tan rápida”, detalló Mc Grech.

De acuerdo al especialista, las necesidades financieras más comunes del productor fueron aquellas relativas a equilibrar el flujo de fondos, aunque sostuvo que se viene observando un mayor crecimiento en la toma de líneas de inversión. “En la campaña 2017/2018 el crecimiento de nuestra cartera de préstamos al sector agropecuario fue del 60% pero cuando desglosamos ese crecimiento entre corto y largo plazo, o sea entre capital de trabajo e inversión, vemos que el capital de trabajo creció alrededor del 52% mientras que la inversión lo hizo al 104%. Si bien la base de la que parten son distintas, lo que quiero destacar es que hay una tendencia marcada en los proyectos de inversión en la campaña pasada que es buenísima”, comentó.

El ejecutivo se mostró conforme con la actual oferta crediticia disponible para el sector aunque reconoció que “se pueden realizar mejoras, sobre todo en el tema de alargar plazos, pero esto tiene que ver mucho con la generación de un mercado de capitales, con la generación de depósitos a largo plazo y es un tema más estratégico a nivel nacional”.

BIND Banco Industrial es otra de las entidades que viene poniendo foco en el sector agropecuario. Según el director ejecutivo de Banca Empresas y Negocios de la entidad, Alejandro Coscia, “desde 2017 venimos creciendo bastante en lo que es agro, sobre todo trabajando mucho con lo que es SGR para productores, que les permite financiar las campañas y donde se los califica y liquidan las operaciones prácticamente de manera automática. Así pudimos desarrollar regionalmente el negocio de agro, monetizando rápidamente las garantías y generando una buena experiencia de usuario a través de la rápida apertura de cuenta. Esto nos trajo clientes a un nivel masivo y es la base sobre la cual vamos a poder desarrollar otros negocios y poder calificarlos con otras líneas”.

A partir del lanzamiento en mayo de este año de Bind Garantías, con la adquisición de una SGR propia, el grupo espera incrementar el nivel de asistencia y emisión de garantías: “A partir de esta nueva adquisición, lo que se está buscando es desarrollar un esquema mucho más ágil y más rápido para poder emitir garantías y que después puedan ser monetizadas rápidamente, tanto en el banco como en otros bancos del sistema. La idea es tratar de desburocratizar el trámite, de manera tal que el cliente pueda, en el muy corto plazo, tener en su mano la garantía y poder hacer uso de ella en la medida en que lo necesite”.

Otra de las herramientas que destacan desde la entidad es Bind Leasing, que, a pesar del poco tiempo que tiene en el mercado, ha registrado un crecimiento sostenido en el número de operaciones: “Se ha crecido mucho en esta línea, trabajando mucho con productores y con la expectativa de seguir creciendo”.

Según Coscia, la demanda de los productores se concentró principalmente en líneas de asistencia para capital de trabajo, con variaciones de acuerdo al contexto. “Mientras que de alguna manera existía el riesgo de que aumente el tipo de cambio los productores mantenían líneas en pesos y nosotros operamos ahí mucho contra cesión de forwards. Después, se produjo un vuelco muy importante a dólares en casi el 80%. Salvo obviamente lo que es capital de trabajo para compra de cheques, el resto de las líneas fueron en esa moneda”, comentó Coscia.

Un horizonte prometedor

Tras la histórica sequía, se vienen reanimando las expectativas de los productores agropecuarios, que enfrentan un horizonte prometedor.

“Las perspectivas son excelentes, no solamente a nivel local sino también a nivel internacional, con la demanda de alimentos y la posibilidad de apertura de nuevos mercados que se están dando para algunos rubros”, señaló González Ocantos, quien destacó el potencial exportador de la ganadería y un posible rebote en la agricultura.

“En el tema de ganadería uno ve el crecimiento de las exportaciones. Hoy el 22% de lo que producimos se exporta. Se sigue atendiendo el mercado interno y se ve una expectativa para adelante que obviamente tiene que ser acompañado por una mayor producción. En cuanto a la agricultura, ahora estamos en presencia de una campaña de siembra fina que parecería ser récord y esperemos que después la siembra gruesa coincida con este mismo camino”, enfatizó el directivo.

En la misma línea, Coscia destacó las expectativas favorables para la cosecha de trigo de finales de año y remarcó el potencial de crecimiento de las economías regionales, que “han tenido un impulso bastante importante, principalmente lo que es cítricos en el norte del país. También en la zona centro hay buenas expectativas con el tema de agricultura y en todo lo que es sudeste de la provincia Buenos Aires, como Tandil, Balcarce y Azul, donde hemos visto en los últimos dos meses un cambio importante en lo que es ingresos, rentabilidad y expectativas de los productores”.

Por su parte, Mc Grech remarcó que “las expectativas de seguir creciendo son enormes. Independientemente del know how que tiene el productor y de las condiciones que tiene la Argentina, hay un tema de desarrollos tecnológicos y científicos que se superan día a día. En 30 años pasamos de una producción de 36 millones de toneladas a 135 millones, de 20 millones de hectáreas trabajadas a 37 millones, de un rinde promedio de 2.000 kilogramos a 3.650 kilogramos, de no tener siembra directa a 90% de siembra directa. Todo esto es tecnología, es sustentabilidad, es eficiencia y yo creo que esto se va a seguir profundizando en los próximos años porque Argentina productivamente no tiene techo”.

Según el especialista, “el campo es el sector que nunca paró, más allá del viento a favor o el viento en contra, es el motor de la economía. El 65% de la balanza comercial depende de lo originado en el sector agropecuario. Después se le va agregando valor pero la realidad es que depende de eso y lo hacemos bien. El agricultor argentino, desde mi punto de vista, es uno de los agricultores más eficientes y productivos a nivel mundial, sino el más”.

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