El 2019 será un año de transición pura – Juan Carlos Godoy

Juan Carlos Godoy, presidente de Río Uruguay Seguros

La expectativa para el 2019 es que el Gobierno pueda cerrar la brecha que generan, por un lado, los aumentos tributarios y, por el otro, la disminución del consumo, en su carrera por alcanzar el déficit cero. En este momento estamos en un círculo vicioso de alta inflación y disminución de la capacidad adquisitiva por el atraso en los salarios, lo que genera una merma del consumo, lo que a su vez puede impactar en una disminución de la producción. Este es el cuadro de situación en el que se desarrollarán las elecciones el año que viene, con una economía influenciada por la política y mucha incertidumbre en los votantes.

Por otra parte, el alto costo tributario y la reducción del gasto público tendrán sus consecuencias en el plano de lo social y, sumado a un PBI a la baja o estancado, puede ser un escenario políticamente complicado con una profundización de la recesión. El Gobierno tiene un desafío enorme el año que viene, sería esperable que las elecciones no lo afecten y que a nivel político pueda darse un debate serio.

Pese al contexto general, la devaluación favoreció al interior, donde prima un modelo agroexportador y con economías regionales pujantes. Esto impulsa la demanda de maquinaria agrícola, de vehículos automotores vinculados con la actividad agrícola ganadera y todo lo referente al sector agroindustrial. Desde el punto de vista turístico, también se va a generar un crecimiento porque la gente viajará menos al exterior.

El mercado asegurador, por su parte, está sufriendo las consecuencias de la caída en la producción y de la venta de automotores, más el aumento de los costos siniestrales, impactados por la inflación. En muchos casos los insumos y las autopartes se incrementaron más que la prima.

No obstante, las compañías seguimos invirtiendo para transformarnos digitalmente aunque existe un desacople entre la oferta digital de las compañías y lo que demanda la comunidad. Nosotros estamos incorporando inteligencia artificial, CRM y aplicaciones móviles para los asegurados y también para nuestros procesos internos. Es un proceso tremendamente complejo y desafiante y lo estamos acompañando también desde nuestra propia universidad corporativa.

Además, hay algunos proyectos que se impulsan desde la Superintendencia de Seguros de la Nación, como la posibilidad de obtener beneficios fiscales a partir de las inversión en emprendimientos, que son interesantes. Hay que dejar atrás la visión cortoplacista y financiera especuladora y aportar a inversiones de mediano plazo que sean computables en los balances de las empresas, que nos permitan promover el desarrollo de las economías regionales en el interior del país y contribuir al crecimiento de la economía real.

El año que viene encontrará al mercado compitiendo por una misma torta, si baja el PBI: la producción de los bienes asegurables y la necesidad de aumentar los precios para cubrir los costos siniestrales incrementados por la devaluación. La competencia puede ser muy negativa, con gente que salga a vender más barato porque necesita hacer caja, sin grandes expectativas de crecimiento sino de mantenimiento de cartera. Sí podrá verse una mayor producción de seguros en el sector agrícola ganadero.

Share Button