Los bancos llegan a los comercios

El desarrollo de esta modalidad permitirá la multiplicación de los puntos de atención.

El Banco Central emitió recientemente una nueva norma que permite que las entidades financieras puedan delegar operaciones que realicen con sus clientes a través de corresponsalías bancarias, que podrán establecerse mediante acuerdos entre los bancos y distintas redes comerciales como, por ejemplo, estaciones de servicio, supermercados, farmacias o el correo estatal.

El comunicado con el que la entidad monetaria dio a conocer la norma indica que la extensión de estas acciones comprende la apertura y cierre de cuentas, depósitos y extracciones en efectivo, cobranzas de cuotas de préstamos, tarjetas de crédito, servicios e impuestos, pagos de prestaciones previsionales y beneficios de la seguridad social, compra-venta de moneda extranjera y más.

Según el Central, esta medida permitirá mejorar los procesos de pago de las prestaciones de ANSES y las personas tendrán una alternativa complementaria, simple y rápida en lugares donde habitualmente llevan a cabo actividades cotidianas, lo que favorecerá especialmente a quienes viven lejos de sucursales bancarias. Esto “se enmarca en un objetivo permanente de lograr una mayor inclusión financiera”. Por otro lado, “minimiza los costos de transacción, maximiza la intermediación financiera y promueve la formalización de la economía”.

Diego Baccini, gerente de Red de Sucursales del Banco Galicia, explicó: “La norma se basa en la mejora en la atención y la oportunidad de consultar productos o realizar operaciones en un comercio de barrio, un supermercado o una tienda grande de electrodomésticos, donde se pueda pagar la tarjeta, obtener préstamos, etcétera. Ya con la experiencia del extra cash que estamos haciendo con algunas estaciones de servicio vemos el avance que tiene la posibilidad de extraer dinero en efectivo. Para nosotros, significa la oportunidad de no tener que abrir una sucursal tradicional, que, además de ser ineficiente, es imposible abrir en absolutamente todos lados. Permite ofrecer una cercanía en lugares en los que no hay un cajero cerca. Es una oportunidad también para el comercio, porque le genera tráfico de clientela”.

María Gabriela Saavedra, socia líder de Servicios Financieros de KPMG Argentina, destacó: “A través de la nueva normativa del Banco Central, se procura facilitar el acceso de las personas al sistema bancario. Claramente se trata de una normativa que promueve la bancarización en un sistema financiero caracterizado por la concentración geográfica y los altos costos de entrada. Es una medida de innovación que, combinada con la inversión en nuevas tecnologías, va a permitir una mayor eficiencia en el negocio de intermediación financiera y, sin dudas, una mayor inclusión financiera a partir de nuevos canales de acceso al sistema bancario”.

La especialista agregó: “Existe un alto grado de interés por parte de las entidades en el desarrollo de este tipo de representaciones, que definitivamente favorecen la experiencia del cliente al completar sus transacciones bancarias básicas. Hay además una apuesta a que la oferta brinde costos más bajos de los que implicaría abrir una nueva sucursal, que requiere de mayores inversiones y donde los requisitos de seguridad son mucho más elevados”.

Marcelo Bastante, socio director del Departamento de Financial Advisory de Deloitte, coincidió: “La nueva norma tiene como objetivo incrementar la inclusión financiera y que los agentes económicos puedan tener más facilidades en el acceso a los productos bancarios. Permite que las entidades financieras tengan una mejor cobertura geográfica y mayor capilaridad para poder llegar a segmentos que hoy no tienen acceso a los servicios bancarios, como ocurre en algunas zonas del interior”.

“Por el lado de los comercios –agregó–, les brinda un mayor flujo de clientes, además de que la agencia cobrará seguramente una retribución por el ofrecimiento de esos servicios. Para ello, la agencia o el comercio tendrán que adoptar algunas medidas de seguridad y de adaptación pertinentes”.

Hacia una mayor bancarizacion

Al presentar la nueva normativa, la autoridad monetaria remarcó el resultado positivo que tuvieron con esta modalidad países como Brasil, México, Chile, Colombia o Perú.

Por otra parte, ya en el país existen experiencias ligadas al concepto de las corresponsalías como la posibilidad de extracción de efectivo en comercios o estaciones de servicio.

Saavedra expresó:“Ya estamos viendo avances con nuevos espacios habilitados que combinan tecnología y coworking, sucursales que integran tecnología o la posibilidad de acceder a retiros de efectivo de cuentas bancarias en estaciones de servicios. Esas alternativas deben consolidarse y difundirse en todas las geografías de manera tal de asegurar su accesibilidad. Seguramente, estos cambios van a observarse rápidamente en los próximos años”.

Bastante destacó: “La experiencia en Brasil y México está vigente y es positiva. No se espera que haya un boom en la expansión de la bancarización a través de esto pero es un proceso que ayuda en ese sentido”.

Coincidió Baccini: “Se trata de una oportunidad muy interesante para nosotros. Registra casos similares en Perú y Colombia. Ya veníamos hablando con bancos de ambos países, donde el sistema financiero les permite multiplicarse en diversos centros de atención. Esta normativa brinda oportunidades para pagar tarjetas, obtener préstamos. Venimos trabajando con medidas similares por canales de terceros, como con el extra cash, o con el desarrollo de muchos canales indirectos por los que vendemos tarjetas en locales que no son entidades bancarias, como Megatlon, La Caja Seguros o el Shop Gallery del aeropuerto. La idea es multiplicarse y ahora la oportunidad es más grande”.

Un proceso no exento de dificultades

La aplicación de la norma presenta también sus complicaciones y desafíos, que explican los retrasos en su aprobación.

Según Bastante: “Es una norma que debe mantener sus recaudos porque toda operatoria bancaria necesita un esquema de seguridad muy robusto. Las sucursales tienen costos de operación muy altos y deben guardar esquemas de seguridad que tienen que replicarse en estas redes para que sean lugares seguros tanto para los clientes bancarios como para el personal que presta estos servicios. Hay también un tema de competencia gremial complicada porque los bancarios están afiliados a determinados gremios y estos servicios serán prestados por entidades no bancarias donde los empleados dependen de otro tipo de actividad. Por otro lado, están los temas no sólo de seguridad física sino también la que compete a los delitos financieros, como la protección de la confidencialidad de la información para evitar fraudes”.

“La norma es muy amplia, no es taxativa en cuanto a los servicios que se pueden brindar. Incluye tanto operaciones activas como pasivas y no es restrictiva en cuanto al comercio que puede brindarlas. Las agencias de cobranza son empresas que ya tienen una red especializada en resguardo de valores, diferente a, por ejemplo, un kiosco, donde el banco puede delegarle otro tipo de actividades. Tiene que haber un convenio con la empresa que preste el servicio, donde en última instancia el banco es responsable, haciendo auditorías y revisiones periódicas y garantizando todo lo que es la infraestructura de sistemas”, detalló el experto.

Por el lado de los comercios, el especialista, a su vez, remarcó: “Deberán cumplir requisitos y recaudos en cuestiones como la incorporación de la tecnología informática necesaria y la capacitación del personal, dado que no cualquiera está capacitado para ofrecer un producto bancario”.

Por su parte, Saavedra planteó: “El desafío está en desarrollar la tecnología acorde a los nuevos requerimientos. Esto funciona en la medida en que la infraestructura permita establecer las conexiones y la comunicación necesaria, lo que exige de una importante inversión para que sea operativa”.

Respecto a este punto, Baccini explicó: “Estamos desarrollando mucho la transformación digital, que va en ese mismo sentido. Al cash in y cash out que genera la aplicación de esta nueva normativa hay que ordenarlo, administrarlo. Ahora el desafío es ordenar los sistemas, conciliar que el dinero se acredite en el banco. La experiencia que vimos en otros países es muy positiva. Tuvieron que lograr que los sistemas con los que convivían se adaptaran a conectarse con un tercero. Con una cadena grande de comercio es más fácil, pero la conexión y el online de pagos y registros de esos pagos en comercios más pequeños tiene otras implicancias. Por ejemplo, el tema de por cuánto tiempo puede tener el dinero y cuestiones operacionales, normativas y de riesgo son todas cosas que hay que analizar. Se podrán establecer diferentes niveles de delegación, donde no todos los comercios se habiliten para recibir la misma cantidad de dinero”.

El gerente del Banco Galicia le ve un gran potencial de desarrollo a todo esto: “En otros países ya hay bancos con más de 5.000 corresponsalías. No hay duda de que, con el tiempo, puede llegar a haber más corresponsalías que sucursales”.

De todos modos, el ejecutivo indicó que la aparición de las corresponsalías no implicará la desaparición de las sucursales bancarias: “Las sucursales físicas tendrán importancia pero para que registren operaciones de otras características. Esto permite que además se pueda atender en el marco de una actividad cotidiana, mejorar la atención al cliente en algo que el propio cliente reclama. A esto apunta también la mejora de la atención digital, que, a su vez, genera que las grandes tiendas, a través del e-commerce, ahora dispongan de más cajas para utilizar para este tipo de servicios”.

“Se debe continuar avanzando hacia la innovación con foco en el cliente. De acuerdo con la encuesta realizada por KPMG a nivel global en 2018, los bancos líderes reconocen que la innovación debe estar centrada en el cliente, sus necesidades, deseos y expectativas”, agregó Saavedra.

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