Tendencia: ¿Construir, comprar o asociarse?

¿Qué opciones tienen los bancos tradicionales?

Este artículo fue elaborado por Victoria Balaban, International MBA de IE Business School, Madrid e Innovation Strategy in FinTech, Copenhagen Business School

No hay duda de que los bancos tradicionales no tienen otra opción que aggiornarse a la era digital. La pregunta es cuál es la manera más eficiente de hacerlo. Ya todos sabemos que la toma de decisión de este tipo de entidades es lenta ya que suele haber un comité de dirección. Los requisitos de cumplimiento de normas y regulaciones que debe observar un banco no se pueden comparar con el vacío legal existente hoy en día con las fintechs. Como dijo Cathy Bessant, Chief Operations and Technology Officer del Bank of America, los bancos tradicionales nunca van a ser como las fintechs pero sí es definitiva la estrategia que las entidades financieras desarrollen en esta era disruptiva.

Una vez que el banco define su visión fintech y cuál quiere que sea la experiencia de sus clientes, la primera gran pregunta que debe hacerse es: ¿construir, comprar o hacer un partnership?

Según CB Insights, el 51% de las entidades prefiere construir su propia innovación, un 31% prefiere innovar a través de una asociación y sólo un 18% lo hace a través de una adquisición.

Para los bancos que deciden construir su propia innovación es fundamental que tengan, en primer lugar, un marcado liderazgo que mantenga la visión a largo plazo y a su vez sepa transitar los desafíos y crear la cultura empresarial que esta estrategia conlleva.

También se requiere el talento. Para poder adaptarse a la era fintech, los bancos dejan de buscar empleados con perfiles en Ciencias Económicas y buscan perfiles en Ingeniería de Software. Según se expuso en la conferencia The Future of FinTech en Nueva York (19 al 21 de junio del 2018) organizada por CB Insights, Goldman Sachs tiene abiertas 50 posiciones para ingenieros en sistemas para desarrollar su plataforma de préstamos Marcus.

El tercer pilar es el capital. Construir y mejorar los servicios digitales requiere de grandes inversiones de capital. Hay que contar con un equipo de gente idónea para acceder con la tecnología deseada y los desarrollos siempre llevan más tiempo del que inicialmente se planifica. Por ejemplo, JP Morgan invirtió aproximadamente 600 millones de dólares en desarrollar soluciones fintech.

Aquellos bancos cuya estrategia es comprar saben que es la forma más rápida de acceder a la innovación deseada. Y no se trata sólo de los servicios sino que también, al adquirir una fintech, el banco incorpora el talento innovador de la misma. El desafío es que este grupo de personas pueda continuar siendo innovador y, a su vez, cumpla con las normas de la institución. El banco debe decidir a qué le da prioridad: si continúan con el espíritu innovador o si deben seguir con la metodología y normas internas del banco. Para que una adquisición sea exitosa, el banco debe contar con una infraestructura previa que permita la rápida integración de los nuevos servicios. Esta estrategia la desarrolló el BBVA en los últimos años adquiriendo Openpay, Denizen y Azlo.

La tercera estrategia tiene que ver con la posibilidad de establecer algún tipo de asociación. De esta forma, el banco puede brindar los productos o servicios que ofrece la fintech a sus clientes y esta, a su vez, puede crecer en volumen de transacciones con los clientes que aporta el banco. Un buen ejemplo de esto es el acuerdo entre Earthport, una solución de pagos internacionales, y Bank of America. En este caso es claro que la mejor opción era una partnership. Si Bank of America hubiera adquirido Earthpoint, ¿cuán fácil hubiera sido para Earthpoint realizar acuerdos con otros bancos en cada país?

A la hora de analizar una potencial asociación, un banco debe examinar la tecnología actual que aporta la fintech, así como también la capacidad de generar más soluciones innovadoras en un futuro. A su vez, la fintech deberá analizar cuál es el compromiso a largo plazo del banco y qué tipo de ayuda recibirá del mismo para poder continuar desarrollando soluciones tecnológicas innovadoras.

Una valoración a tener en cuenta bajo esta modalidad es que los bancos acceden a los servicios que brindan las fintech pero no de forma exclusiva. Es decir, habrá otros bancos que van a ofrecer esos mismos servicios a sus clientes también. Si un banco quiere tener el control total y ofrecer un producto o servicio de forma exclusiva, este no es el esquema a seguir.

Está claro que el mundo financiero hoy en día se mueve, en gran medida, al ritmo de la tecnología. Las fintechs, ágiles y con más flexibilidad para innovar, y los bancos, con mayores recursos, se unirán bajo cualquiera de estas tres modalidades a fin de mejorar la experiencia de los clientes.

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