Los fideicomisos financieros crecen a pesar del contexto

Un incremento del 81% en los primeros 5 meses del año

En un primer semestre signado por el reacomodamiento de los mercados a las nuevas políticas económicas y los cambios en la administración, los fideicomisos financieros demostraron una vez más su capacidad de adaptación, consolidándose como uno de los vehículos preferidos por inversores y emisores a la hora de participar en el mercado de capitales.

Según datos publicados por la Comisión Nacional de Valores (CNV) sobre mayo de 2016, la colocación acumulada de fideicomisos financieros a lo largo del año ascendió a 13.883 millones de pesos, representando un incremento de 81% respecto del nivel registrado durante el mismo período del año anterior. En cuanto al total de emisiones se colocaron 90 fideicomisos financieros (FF) en lo que va de este año, lo que significó un aumento de 36% respecto a la colocación de 66 fideicomisos del año precedente.

Según Juan Pablo Fernández Ranvier, managing director de TMF Trust Argentina, “si a estos montos los convertimos en dólares, el aumento fue del 18%; siendo los fideicomisos que más vienen creciendo los relacionados a créditos de consumo, manteniéndose la misma tendencia de los últimos años”.

Entre los activos más securitizados, el especialista se refirió a los originados por préstamos personales y tarjetas de crédito y observó un mayor crecimiento en fideicomisos financieros con cheques y facturas como activos subyacentes, en su mayoría relacionados con el sector agropecuario. A su vez, destacó la credibilidad y permanencia del instrumento en un contexto de inflación y de mayor costo de financiamiento: “Las altas tasas de interés tienen un impacto negativo en las colocaciones. Sin embargo, es importante resaltar que la herramienta del fideicomiso se mantiene sólida. Continúa siendo el instrumento de financiación más utilizado en el mercado de capitales. Esto, en gran medida, se debe a que los activos subyacentes quedan aislados del patrimonio del originador”.

En cuanto a la composición de los inversores, Fernández Ranvier aseguró que los institucionales siguen siendo los principales agentes del mercado, encabezados por fondos comunes de inversión, bancos y compañías de seguros: “La base de inversores institucionales ha sido, en líneas generales, la misma a lo largo de los años, aunque vemos un leve crecimiento en la proporción de participación de los fondos comunes de inversión. A su vez, creemos que la incorporación de los agentes de negociación, liquidación y compensación (ALYC) va a ayudar a la incorporación de nuevos inversores al mercado de capitales y a su crecimiento”.

Juan Mazzón, CFO de Banco Patagonia, ratificó la tendencia positiva de los FF: “La colocación viene bien, lo cual nos sorprende a todos, más si se lo compara con las obligaciones negociables, que vienen con un crecimiento flaco con respecto al año pasado. De este aumento en los volúmenes, podemos decir que una mitad es nominal y la otra real”.

El directivo coincidió con su colega en que los fidecomisos relativos al consumo siguen siendo los principales protagonistas, seguidos muy de lejos por los orientados al agro y cuentas por cobrar.

Según el especialista, los FF ligados al agro “van a seguir utilizándose cada vez en forma más importante ya que el agro necesita flujos importantes. Y después vamos a ver probablemente algún otro tipo de fideicomiso más relacionado con la economía real, en la medida en que la estabilidad de las variables económicas así lo permita”.

Consultado acerca del motivo del buen desempeño que vienen mostrando los fideicomisos de consumo a pesar de la caída que viene mostrando este agregado en el 2016, Mazzón explicó que “hay una situación de desfasaje. El 2015 terminó con un consumo alto y por ahí parte de lo que se titulizó este año corresponde a carteras de préstamos originadas a fines del año pasado. Creo que la herramienta es sumamente útil y versátil. Lo ha demostrado en estos últimos tiempos y se ha adaptado a las distintas situaciones del mercado”.

Desde el Banco de Valores, su gerente comercial, Sergio Capdevila, también destacó la evolución de estos instrumentos en el primer semestre a pesar del aumento en las tasas de interés y la retracción en el consumo: “No se vio una caída en la operatoria o en la emisión de fideicomisos por el alza de la tasa o la baja del nivel de actividad, porque para los fiduciantes es su herramienta principal de financiamiento, con lo cual siguieron comitiendo créditos y el mercado los fue acompañando. Los principales inversores de estos instrumentos, que son los fondos comunes de inversión, la tesorería de los bancos y las compañías de seguros, siguieron acompañando al producto y por eso se siguieron emitiendo fideicomisos”.

No obstante ello, el especialista remarcó que, desde su óptica, el crecimiento en las colocaciones respondió mayormente al aumento de precios, proyectando un cierre del año con un incremento de entre el 20 y el 25%.

“La colocación en términos nominales viene creciendo, pero me imagino que es básicamente por un tema de inflación. Lo que motoriza mayormente a la industria son los FF de consumo; y el sector en general está teniendo una baja de actividad en unidades pero, como los precios suben, en términos nominales estamos teniendo un crecimiento”, puntualizó.

Capdevila también destacó la potencialidad de otros activos subyacentes en la medida en que las condiciones macroeconómicas permitan horizontes de inversión de mayor plazo: “Siempre y cuando tengamos mejores expectativas y un poco de plazos más largos, vamos a empezar a ver securitizaciones de créditos prendarios, hipotecarios y de leasing”.

Respecto a la evolución que viene mostrando este vehículo en el 2016, Ricardo Pérez Ruiz, gerente de Mercado de Capitales del Banco de Servicios y Transacciones (BST), indicó que “el mercado empezó optimista en enero y febrero, donde había una buena salida de productos tanto de fideicomisos como de deuda corporativa, básicamente obligaciones negociables (ON), luego a fines de febrero y marzo, con el tema de las tasas de interés y el precio de las Lebac, el mercado obviamente sintió el impacto del costo de financiamiento, con lo cual todas las inversiones se ralentizaron, pero ya en mayo volvió a entrar de a poco en ritmo. Y, entrado junio, el mercado empezó a anticiparse a la baja en el precio de las Lebac y una posterior convergencia y adecuación respecto a la tasa Badlar, lo que se tradujo en un repunte de las emisiones”.

El ejecutivo anticipó que esta tendencia continuaría en los próximos meses, teniendo como consecuencia un mayor número de emisiones, tanto de deuda corporativa como de fideicomisos.

En cuanto a los inversores que vienen participando en el mercado, Pérez Ruiz destacó a los institucionales, concentrados en compañías de seguros y fondos comunes: “Ha habido un cambio regulatorio a principios de año (la flexibilización en las exigencias del inciso ʻKʼ y la modificación en la valuación de los activos de fondos comunes de inversión) de manera que ahora estas entidades tienen un mayor manejo de su cartera, sin tanta injerencia regulatoria. En la medida en que empiecen a aparecer inversores de afuera, que los individuos empiecen a tomar un poco más de participación y, particularmente, que la economía progrese y aparezcan las tesorerías de empresas, va a cambiar un poco la composición de la torta”.

Jackie Maubré, directora de Cohen Sociedad de Bolsa, coincidió con sus colegas en la buena marcha del mercado: “La verdad es que la colocación viene muy bien, con un aumento del volumen colocado respecto al año pasado. Ha sido un vehículo muy exitoso en cuanto al apetito del público inversor y, si bien tuvieron una fuerte competencia en las Lebac, ha sido muy interesante hacer el seguimiento de la dinámica de la competencia entre los dos instrumentos. Cuando las Lebac estaban pagando tasas absolutamente disparatadas por supuesto los fideicomisos intentaron seguirlas, aunque sin grandes resultados y ahora, una vez que comenzó a cambiar la curva, a estabilizarse el valor de las Lebac y a darse una tendencia a converger con la tasa Badlar, se empezaron a constituir nuevamente como instrumentos atractivos”.

En línea con el resto de los entrevistados, Maubré señaló que casi la totalidad de las emisiones han sido en pesos. “Este es el año de los pesos. Hasta ahora no ha convenido de ninguna manera pasarse a dólares”, señalo la especialista, quien no descarta la posibilidad de que el mercado demande mayores emisiones en dólares en el futuro.

Un mejor clima para los negocios

Un aspecto destacado por la mayor parte de los participantes de la industria ha sido el cambio en el funcionamiento de la CNV desde que asumió la nueva administración, lo que ha redundado en un mejor clima para la realización de negocios.

“A diferencia de otros tiempos, nos encontramos con una CNV muy abierta y receptiva a las inquietudes que tenemos quienes estamos participando en la estructuración y emisión de instrumentos. Y también se nota un cambio en el profesionalismo y el tratamiento de los temas. Esto es muy positivo y los resultados empiezan a aparecer. Por supuesto, hay que darles un poco más de tiempo”, destacó Maubré.

En la misma línea, Perez Ruiz señaló que “el gobierno ha incorporado en la CNV un directorio que conoce el mercado, con mucha experiencia en los distintos productos. El fideicomiso necesita mucho dinamismo desde el momento en que es estructurado para salir al mercado y la nueva CNV entiende esa cuestión. Nuestra expectativa es que haya un crecimiento importante del mercado de capitales y un crecimiento muy importante del fideicomiso. Creo que es un instrumento válido y va a tener mayor desarrollo. Más allá del consumo, que fue la gran estrella de los últimos años, veo mucho espacio para el desarrollo de los fideicomisos más vinculados a la economía real, a la producción, particularmente todo lo vinculado a la infraestructura”.

“Creemos que los FF cumplirán un rol fundamental en esta nueva etapa, dado que son una herramienta que da transparencia al desarrollo de proyectos de inversión y permiten canalizar los flujos provenientes del mercado de capitales hacia proyectos de infraestructura de largo plazo. Estamos analizando nuestra participación en potenciales proyectos energéticos. En muchos casos, incluyen el desarrollo de proyectos de energía renovable, tanto con oferta pública como con privados. En este tipo de proyectos, la figura del fideicomiso y el rol del fiduciario juegan un papel fundamental en la estructura, garantizando la aplicación de los fondos provenientes de los inversores conforme al avance de obra respectivo”, puntualizó Fernández Ranvier.

Maubre coincidió con el ejecutivo y vaticinó que, de materializarse las condiciones macroeconómicas adecuadas y no sufrir ningún shock externo, la participación de FF vinculados a infraestructura podría muy fácilmente duplicar o triplicar los niveles actuales.

Perez Ruiz también se mostró optimista respecto al desarrollo de los FF ligados a este tipo de proyectos de inversión: “Todos estamos apostando y trabajando en todo lo que se viene de economía real y de inversiones. Creo que va a haber muchas operaciones vinculadas a inversiones de infraestructura, que en algún momento de la historia tuvieron un lugar importante en las emisiones. De la mano de estos fideicomisos, si los proyectos se empiezan a concretar ahora en el segundo semestre, sin dudas la industria va a crecer mucho. Va a haber muchas emisiones vinculadas a todo lo que es infraestructura energética, principalmente renovable, y va a haber mucho trabajo en temas relacionados con infraestructura vial y viviendas”.

Sergio Capdevila también se refirió al impulso que el nuevo programa de blanqueo de capitales podría darle a la industria a través de un crecimiento en fondos comunes de inversión. “Una de las situaciones para que el blanqueo no tenga ningún costo es invertir en productos de infraestructura. Nosotros tenemos un par de proyectos que estamos analizando que van a estar focalizados en este tema, a través de los instrumentos que permite la norma que son los fondos comunes de inversión. Dentro de lo que llamamos infraestructura, se está poniendo el foco en la necesidad de energías, principalmente las renovables. También seguramente tengamos operaciones de securitizaciones con los nuevos créditos hipotecarios que se vuelquen al mercado, pero esto en la medida en que se vaya estabilizando la economía y tengamos un poco de horizonte en cuanto a los plazos”, afirmó el especialista.

Los desafíos de la industria

El avance de los fideicomisos en los lineamientos planteados por los entrevistados permitiría comenzar a resolver una de las asignaturas pendientes que presenta este mercado, que tiene ver con los plazos limitados de las colocaciones.

Según Mazzon, la duration promedio en bonos senior se encuentra en los 4 meses y medio y en semi senior en 9 meses: “Claramente, uno de los desafíos para la industria en los próximos años va a estar enfocado en pasar de ser el vehículo para financiar corto plazo a financiar mediano y largo plazo”.

Otro de los desafíos que hay por delante tiene que ver con la baja participación que aún tienen en la industria los inversores individuales.

Según Capdevila, “la participación minoritaria es muy chica y es algo que nos debemos para el mercado de fideicomisos. No hay mucha participación, entre otras cuestiones, porque tienen muy poca negociación secundaria. Quizás ahora, a raíz de la modificación del código civil, que permite la posibilidad de que existan los fideicomisos fiduciarios beneficiarios, es que a través de los fiduciarios los inversores individuales puedan contar con una participación minoritaria de las emisiones para fomentar un poco la inversión de este segmento. Hoy la CNV está trabajando para modificar la normativa, porque todavía no incluye este cambio. Esto va a ser muy bueno, porque les daría a los fiduciarios la posibilidad de generar un mercado secundario que hoy es casi inexistente”.

Un buen desempeño a pesar de las dificultades

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Fuente: CNV

Los fideicomisos más destacados del 2016
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Fuente:NBS Bancos y Seguros, en base a datos de la CNV.

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