Bancos se preparan para una recuperación de los préstamos

En un escenario de inflación a la baja y normalización de las tasas de interés, las entidades bancarias redefinen su modelo de negocio. Dentro de los préstamos a individuos, los personales y los hipotecarios tendrían mayor dinamismo. Y, de la mano de la recuperación de la economía, también se expandirían con fuerza los créditos para empresas y pymes.

Tras registrar el año pasado un crecimiento nominal del 31% contra una inflación del 41%, los préstamos al sector privado vienen mejorando su desempeño en los últimos meses y presentan perspectivas promisorias para este 2017. Al cierre de esta edición, el crecimiento interanual de los mismos ya ascendía al 35%, contra una inflación que se estimaba en torno al 36% para el mismo período.

“Luego de un cierre de año con buen impulso, a comienzos de 2017 los préstamos en pesos al sector privado muestran un comportamiento más contenido. Sin embargo, apartando los efectos estacionales de cierre y comienzo de año, la dinámica tiene perspectivas positivas en los meses que siguen”, detalló IERAL en su último informe.

“Vale la pena tener en cuenta que en el primer bimestre del año pasado las variaciones intermensuales fueron negativas, lo que marca una mejora año a año, más si se tiene en cuenta la desaceleración de precios, que tiende a permitir una variación real positiva de las financiaciones bancarias”, añade el documento.

Los bancos no se quieren quedar afuera de este repunte y ya han puesto en línea sus misiles para acompañar la reactivación económica.

“En lo que se refiere al crédito al sector privado, vemos un rebote para este año, en comparación a la contracción en términos reales del año pasado”, explicó Martín Quinteiro, responsable de Análisis Macroeconómico de Banco Galicia.

La entidad espera que los préstamos en pesos, que sólo crecieron un 19% el año pasado, crezcan en forma nominal más del 30%, lo que representaría un crecimiento real superior al 10%. “En términos generales, la reactivación económica que empezó a manifestarse en varios indicadores desde el último trimestre del año pasado, en un contexto de reducción de la inflación que permitiría gradualmente bajar tasas y estirar plazos, sería el motor fundamental del crecimiento del crédito”, destacó el analista.

“En cuanto a la composición de este crecimiento, esperamos mayor demanda de empresas de líneas que financien proyectos de inversión, de la cual estamos empezando a ver algunas señales positivas”, añadió.

Por el lado de los individuos, los préstamos personales aceleraron su recuperación desde comienzos del año: crecieron un 3,9% en enero y un 4,4% en febrero. En cambio, las financiaciones con tarjeta de crédito se desaceleraron: habían subido un 2,7% en enero y se desinflaron hasta un 0,7% este mes.

Maximiliano Bidden, gerente de Préstamos de HSBC, destacó que “en personales, por ejemplo, nuestra cartera en términos de producto creció en promedio un 35% respecto del año pasado y en volúmenes de ventas se duplicó”.

La evolución de esta línea es más dinámica que lo esperado por el sector financiero hace unos meses. “Para fin de 2016, ya estábamos en otro nivel de volúmenes. Estamos viendo un piso de entre un 35% y un 40% de crecimiento”, señaló el ejecutivo.

En Galicia también ven una buena evolución de estas líneas: “La reactivación del consumo privado que creemos que ocurrirá en 2017 apalancará el crecimiento de los créditos personales y de tarjetas”, indicó Quinteiro.

Bidden sostuvo que las promociones que vienen llevando adelante desde el banco están ayudando a la recuperación: “Por ejemplo, a un cliente que toma un préstamo a 5 años le bonificamos cuotas. Esto lo hicimos hace unos meses atrás y la verdad es que ayuda mucho a este crecimiento”.

En tanto, las líneas pactadas mediante garantía real (hipotecarias y prendarias) son las que más dinamismo han alcanzado en el primer bimestre de 2017. Mientras se habían contraído un 0,1% en enero del año pasado y otro 0,4% en febrero, lograron expandirse un 3,8% en el primer bimestre de 2017. Los prendarios crecieron al 4,9% en febrero, mientras que los préstamos hipotecarios alcanzaron una suba de 2,9%.

La industria automotriz comenzó a ver una recuperación en esta primera parte del año. En el primer bimestre el patentamiento de autos subió un 44% respecto al mismo período del año pasado.

“En los préstamos prendarios, la venta creció el doble de lo que había crecido en el primer bimestre del año pasado. Acá también vemos una tendencia de crecimiento. Por un lado, como consecuencia de la baja de tasas, pero también de las promociones especiales que nosotros hacemos para fomentar la venta de autos 0 km”, dijo Bidden.

El mercado de hipotecas también resulta clave para los bancos. Por ejemplo, al 31 de diciembre del año pasado, los bancos ya llevaban colocados 2.136 millones de pesos de los nuevos créditos UVA ajustables por inflación.

Quinteiro espera que esta tendencia se consolide en los próximos doce meses: “Continuamos con los créditos hipotecarios UVA, con una tasa fija de 4,9% para clientes haberes y 6,9% para mercado abierto y un plazo de 20 años”.

El HSBC, por su parte, posee una línea destinada a primera y segunda vivienda, a tasa combinada, con un monto máximo de 3,6 millones de pesos y cancelable a 20 años. Ofrece la posibilidad de pactar un interés fijo a tres años (21% anual), a cinco (19%) o a siete (18%). Los años subsiguientes son a tasa variable, más un plus de 400 puntos básicos.

Bajo esta modalidad, 103145-OM12I8-682 1-02la entidad comandada por Gabriel Martino prevé colocar 800 millones de pesos en una primera etapa. “La verdad es que nuestro banco es el único que está ofreciendo un producto así. Generalmente, los bancos ofrecen tasas de corto plazo fijas pero después van a todo variable. Nosotros tenemos una tasa fija a 10 años al 16% y, si lo comparas contra el UVA, estás hablando de una tasa del 5% más la inflación, que si calculas un valor del 20% para este año, estás hablando de un 25% de tasa”, dijo Bidden.

Hacia un escenario de normalización

La política monetaria agresiva que llevó adelante el Banco Central en la primera parte de 2016 para contener la inflación mediante tasas de interés de Lebac altas impactó negativamente en la evolución del sector crediticio. Ahora, con una perspectiva de normalización para los próximos meses, el escenario comienza a cambiar y, tanto individuos como empresas ven con buenos ojos buscar financiación bancaria.

Según el último relevamiento de expectativas de mercado que difundió el Banco Central, se espera que la autoridad monetaria ubique la tasa de referencia, actualmente el centro del corredor de pases en pesos a 7 días, en torno al 20% para finales de este año.

Para Valeria Azconegui, analista de Moody´s, la baja de tasas de referencia obliga a los bancos a cambiar su modelo de negocios y hacer crecer su capacidad de financiación para ganar volumen: “Si bien la inflación continúa a la baja, se mantiene en términos elevados todavía. Esto de alguna manera presiona los márgenes de los bancos. Vemos que la expectativa es que este año tengan un negocio de volumen y no tanto de margen”.

En este sentido, la especialista remarcó que “los ingresos vinculados con las LEBAC habían generado un efecto de crowding out y eran una inversión muy interesante vinculada con la liquidez ociosa de los bancos. Entendemos que los bancos todavía continúan invirtiendo sus excesos de liquidez en LEBAC, pero la tasa es mucho más baja y se hace menos atractivo el producto. Por lo tanto, esperamos que la relación de préstamos sobre el total de depósitos se vaya incrementando”.

En los bancos consideran que los tomadores de préstamos se benefician si eligen buscar financiamiento en el tiempo. “La curva de tasas de mercado todavía permanece invertida. Los plazos largos otorgan tasas más competitivas que los más cortos y entonces eso hace también que los clientes tomen crédito a cinco años y a tasas más competitivas”, señaló Bidden.

“El tema de tasas a la baja y una inflación que va cediendo te da mayor previsibilidad. Y si a esto le sumas tasas fijas, como las que nosotros estamos ofreciendo, que son muy competitivas a largo plazo, ayudan para la decisión de inversión que pueda llegar a tomar el empresario pyme o el gran empresariado”, afirmó Hernán Bernat, gerente de Leasing de HSBC.

“Hoy estoy tendiendo a duplicar la cartera de leasing que tenía el año pasado. Veo una buena tendencia. Soy optimista respecto al futuro, a que estos sectores que hoy dinamizan la economía lo continúen haciendo, incrementando su demanda de crédito, y que se vayan sumando otros sectores”, agregó.

En la misma línea, Quinteiro indicó que “a nivel macroeconómico, el sendero de reducción de la inflación, en combinación con un marco más estable, favorecerá en el mediano plazo el desarrollo del sistema financiero”.

“Adicionalmente, entendemos que, aunque todavía queda mucho camino por delante, los esfuerzos puestos en una mayor formalización de la economía impactarán directamente en el crecimiento del sector”, puntualizó.

En septiembre del año pasado, el ratio de crédito sobre el producto era del 14% del PBI. Según Azconegui, “vemos que ese nivel de intermediación financiera se va a ir desarrollando. No esperamos un boom de crédito para nada, pero sí esperamos que el sistema financiero crezca, ahora que hay menos restricciones regulatorias como había en el pasado, y que este nivel de rebote de la economía se traduzca en mayores inversiones y demanda de préstamos para los bancos”.

“Hoy nos encontramos con un nivel de crédito en pesos cercano al 15% del PBI. En la medida en que en el mediano plazo se alcancen niveles de inflación de un dígito y se consolide un crecimiento sostenido de la economía, podríamos alcanzar en los próximos 5 años ratios por encima del 20% y, eventualmente, seguir creciendo”, proyectó Quinteiro.

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