Modalidad UVA a personales y prendarios

En un contexto de inflación decreciente, cada vez más entidades se animan a ofrecer a sus clientes préstamos indexados por la evolución de los precios. Ya se puede financiar autos, motos y obtener préstamos personales con ajuste en UVA.

Los préstamos ajustables por la unidad de valor adquisitivo (UVA), es decir por inflación, ya generaron un boom en el mercado de créditos hipotecarios. Ahora, con el liderazgo de las entidades públicas, la oferta se amplió a préstamos personales y créditos destinados a la compra de vehículos. La cualidad fundamental es la misma que en el caso de los hipotecarios: se puede acceder a más dinero con menores ingresos.

Los bancos Provincia y Ciudad fueron los primeros en empezar a extender la modalidad de ajuste UVA a créditos no hipotecarios. En el caso de la entidad bonaerense, ofrece financiamiento con destino específico para la compra de autos y motos. El banco porteño, en tanto, lanzó préstamos personales. Entre las entidades privadas, por ahora sólo se sumó el ICBC que, a través de una alianza con Ford, financia con préstamos prendarios en UVA a quienes adquieran vehículos de dicha marca.
El resto de los bancos privados se dividen entre los que están estudiando la posibilidad y aquellos a los que no les interesa lanzar nuevas alternativas en UVA porque sus líneas personales y prendarias –en su mayoría, con tasas fijas– están funcionando bien y generan mayor rentabilidad que los préstamos ajustables por inflación.
En los bancos públicos, como corresponde a su rol, señalan que el lanzamiento de estas líneas se hizo pensando en el cliente y no tanto en la rentabilidad.
Juan Lasala, subgerente general del área de Comercialización y Créditos del Banco Provincia, indicó que “nosotros creemos, en línea con lo que anuncia el Banco Central (BCRA), que la inflación va a ir descendiendo y que ese descenso debería beneficiar a los clientes. Es decir, si el banco otorga un préstamo a tasa fija hoy, en un esquema de tasas descendentes su rentabilidad va a ser cada vez mayor. La decisión se toma pensando en el cliente porque, en definitiva, nos parece que el spread de la UVA nos alcanza para tener rentabilidad”.
Por su parte, Maximiliano Coll, subgerente general comercial del Banco Ciudad, destacó que “haber sido los primeros en lanzar los hipotecarios nos hizo darnos cuenta de las bondades de la UVA. Teníamos la ventaja de que habíamos empezado a investigar este modelo cuando Federico Sturzenegger era nuestro presidente y, apenas se pudo, salimos a la cancha. Nosotros tenemos una visión más sistémica y entendemos que lo que nos conviene es que se agrande la torta, que haya más productos y más gente en el sistema, que es el más chico de Latinoamérica. La UVA va a permitir agrandar el sistema financiero”.
En el caso de ICBC la decisión se tomó con la idea de adelantarse a la explosión del mercado. “Creemos que va a haber un nicho de mercado. Cuando la inflación esté por debajo del 15% la UVA, va a ser una herramienta muy útil para la financiación por la cuota baja. Estar desde el principio es una ventaja. Además, Ford, que es nuestro socio comercial, lo estaba demandando”, indicó Iván Reynal, gerente Business Banking de la entidad de capitales chinos.
En las entidades consideran que la demanda llevará al resto de los bancos privados a extender la oferta en UVA. “En hipotecarios los privados se sumaron porque los clientes lo pedían y no los querían perder. Además, no hay que perder de vista que un préstamo a tasa real del 8% es un buen activo, es un buen negocio. En países vecinos no hay activos con ese rendimiento”, enfatizó Coll.
Lasala, por su parte, sintetizó: “Si no lo hacen, van a perder clientes. En definitiva, el usuario es el que va a marcar el ritmo. Cuando vean que están perdiendo se van a meter en esto”.

Montos, plazos y tasas

El primer banco que extendió la modalidad UVA fue el Provincia, hacia mitad de este año. La línea Tu Auto es la que tuvo más crecimiento hasta ahora: “Hoy estamos financiando más de 7.800 millones de pesos en 40 mil préstamos, lo que da una utilización promedio cercana a los 200 mil pesos, que sería un auto chico o mediano. Las características del préstamo son muy convenientes porque reducen mucho la cuota, lo que les permite acceder a más personas. Estamos prestando a una tasa de UVA + 8% para aquellos clientes que cobran haberes en nuestro banco y nos dan la posibilidad de ofrecerles un paquete de productos”, expresó Lasala.
El monto máximo del crédito para autos de la entidad es el equivalente en pesos a 30 mil UVA, lo que hoy son unos 300 mil pesos. El dinero se puede usar para financiar hasta el 100% de vehículos nuevos o usados y el plazo de devolución va de 12 a 48 meses. La cuota, según explicó Lasala, es de entre 2 mil y 2.500 pesos para un préstamo de 100 mil pesos.
Desde hace poco más de dos meses, el banco también ofrece la alternativa Tu Moto para la compra de unidades nuevas. Los plazos son iguales a los de las líneas para autos, pero tienen un monto máximo de 80 mil pesos. La tasa de interés para quienes perciben haberes en el banco y tienen un paquete de productos es de UVA + 10,47%.
Sobre esta opción, el funcionario destacó: “Nos sorprendió también porque salió hace 2 meses y ya colocamos 1.800 préstamos por 106 millones de pesos, con un promedio de 53 mil pesos, que sería el valor de un ciclomotor o una moto chica. En este caso, el 71% de los solicitantes tienen ingresos de hasta 16 mil pesos, o sea que como medio de transporte, este préstamo le facilita el acceso a la movilidad a cualquier trabajador medio del interior”.
Banco Ciudad, por su parte, lanzó hace casi dos meses sus nuevas líneas con ajuste por UVA, una específica para autos y otra de personales con destino libre. En este último caso, los destinos más solicitados son remodelación o refacción de viviendas, automotor y cancelación de deudas preexistentes con otras entidades, aprovechando las condiciones más favorables que ella ofrece.
“Por accesibilidad y menores costos finales, mucha gente está cambiando los créditos tomados tiempo atrás en el sistema a tasas fijas, variables o combinadas de entre el 30% y hasta más del 50% por los nuevos personales en UVA, reduciendo las cuotas y, en muchos casos, obteniendo un mayor monto”, dijo el banco en un comunicado.
Las líneas de más largo plazo –destinadas a jubilados que cobran su sueldo en el banco– son de hasta 72 meses. Para el resto, el mayor plazo es de 48 meses, aunque puede llegar a extenderse hasta 60 meses en el caso de los préstamos para autos. El monto máximo que ofrece la entidad porteña es de 1 millón de pesos. En el caso de los préstamos para adquisición de autos, la tasa es de UVA + 3,90%. Para los créditos de destino libre, en tanto, los intereses van desde UVA + 7,90% (para jubilados y clientes del plan sueldo) hasta UVA + 9,90% (para el resto del mercado).
El ritmo de colocación que vienen teniendo las nuevas líneas también sorprendió a los ejecutivos de la institución porteña: “En agosto se duplicó y creemos que en septiembre va a pasar algo similar. Es enorme. Hay como un boom de los préstamos personales y sigue habiendo demanda para las líneas que no ajustan por UVA. Nuestro objetivo es ambicioso porque queremos captar nuevos clientes y crecer en el share del mercado de préstamos personales”, manifestó Coll.
En ICBC, en tanto, se enorgullecen de ser el único banco privado que extendió la modalidad UVA a otros tipos de préstamos. Estos son con garantía prendaria y tasa de UVA + 5,5%, a un plazo de hasta 60 meses, que permiten financiar hasta el 70% del vehículo.
Al respecto, Reynal sostuvo que “hay demanda pero es moderada. Las operaciones que se están haciendo nos sirven para ver cómo funciona. Si bien creemos que podría haber una mayor morosidad que en las líneas de tasa fija, a medida que vaya bajando la inflación el producto se va a ir demandando más y va a ser la estrella”.
A pesar de ofrecer los prendarios UVA, en la entidad mantienen sus líneas de financiamiento para automotores a tasa fija. “No queríamos que el producto en UVA le quitara clientes al prendario tradicional y, por ahora, eso no viene sucediendo. Más bien, este producto actúa como un complemento”, afirmó Reynal.

Doble descalce

Cuando el BCRA habilitó a los bancos a ofrecer préstamos ajustables por UVA (en principio, líneas hipotecarias) también los instruyó para fondear esos créditos a través de los depósitos a plazo fijo que indexan por esa unidad. Sin embargo, esa dupla todavía no parece funcionar. Según los dichos del presidente de la autoridad monetaria, Federico Sturzenegger, hacia fines de agosto el stock total de préstamos UVA (hipotecarios, prendarios y personales) alcanzaba los 23 mil millones de pesos, mientras que los depósitos UVA cerraron el octavo mes del año en 1.597 millones de pesos.
En los bancos reconocen que hoy el capital prestable se consigue principalmente por otros medios. “La primera opción de fondeo son los depósitos UVA, pero hoy tenemos más préstamos que depósitos bajo esa modalidad. Es un porcentaje bajo pero es una decisión de riesgo que evalúa la tesorería del banco. Hoy, por suerte, tenemos mucha liquidez y podemos volcarla al sector privado a través de créditos”, apuntó Coll.
Lasala coincidió en este punto: “Hoy no tenemos un calce perfecto y todavía hay un espacio en los préstamos UVA que se financia con depósitos comunes”.
De todos modos, el ejecutivo descartó que esto plantee un riesgo importante: “Actualmente la inflación está dentro de valores manejables y no tendríamos problemas en cuanto al descalce entre UVA y pesos. El sistema está muy líquido y eso hace que no veamos peligro en el corto plazo”.
Para solucionar esta contradicción entre los préstamos y los depósitos en UVA, la entidad bonaerense emitió una obligación negociable en UVA y planea salir con nuevas emisiones. El Banco Ciudad, también está trabajando para hacer una colocación similar.
Otro descalce que se viene generando es el de plazos, ya que las entidades toman depósitos UVA a un año como máximo y prestan en UVA a 30 años. En ambas entidades esperan poder securitizar su cartera de préstamos en el futuro, a los efectos de morigerar el riesgo que así se plantea.
En definitiva, como reconoció Lasala, la expansión de este mercado va a depender de lo que suceda con estos factores: “Si se sigue evolucionando hacia la estabilidad y tenemos instrumentos como la securitización y conseguimos los pasivos, no hay dudas de que vamos hacia un mercado con mucho volumen y spreads más bajos”.

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