Crecen fuertemente los fondos comunes de inversión

Traccionados por los altos rendimientos de las Lebac, crecieron más de un 70% en el último año, incorporando nuevos inversores, mayormente entre el público retail. Cuatro de las principales administradoras de fondos nos cuentan cómo viene evolucionando la industria, cuáles son sus expectativas de cara al futuro y cuáles son los desafíos para un mayor desarrollo.

La industria de fondos comunes de inversión (FCI) abiertos viene registrando por segundo año consecutivo un fuerte crecimiento. En agosto de 2017 alcanzó la cifra récord de 514 mil millones de pesos, lo que representa un incremento, en lo que va del año, del 59% de los patrimonios administrados y del 72%, si se los compara con el mismo mes del año pasado.

Según Sigrid Tolaba, vicepresidente de Southern Trust, “este crecimiento a tasas de dos dígitos es una dinámica que se inició en 2014 pero lo cierto es que este año, al tener una inflación que claramente es la mitad del año pasado, se deduce una tasa muy interesante de crecimiento real. Además de lo genuino del crecimiento real, tenés inversores que están entrando. Se ve a las claras que hay un mayor número de participantes”.
Este explosivo crecimiento en la industria, tanto en fondos administrados como en nuevos inversores, vino de la mano del furor por los fondos de renta fija de cortísimo plazo, como los T+1 y los T+3, invertidos mayormente en Letras del Banco Central (Lebac), que ofrecieron atractivos rendimientos, que superaron a inversiones tradicionales como los plazos fijos y con la ventaja de la liquidez, ya que permiten rescates entre las 24 y las 72 horas.
“El crecimiento se debió más que nada a los que son renta fija T+3, que crecieron un 78%, donde también hay Lebacs, pero son fondos en los que tenés un bono más largo, que deberían rendir un poco más, y los sigue muy de cerca el T+1. El argentino invierte en renta fija hoy, a pesar de que crezcan los fondos de renta variable, son solamente el 3% de la industria”, explicó Daniel Vicien, director comercial de FCI de Balanz Capital.
Las altas tasas que están pagando las Lebac, con un escenario de estabilidad cambiaria y baja de la inflación, incrementaron la participación de los fondos de renta fija en el total de la industria, pasaron de ser el 52,1% a finales de 2015 al 72,3% actual, seguidos muy de lejos por los fondos de renta mixta (9,7%) y de mercado de dinero (9,6%).
“Vemos que la gran mayoría de nuestra industria está en fondos de renta fija corta y eso tiene una explicación: una tasa muy atractiva de corto plazo. A nosotros nos pasó el año pasado que nuestro fondo de renta variable rindió lo mismo que el fondo de cortísimo plazo. Ante riesgos tan diferentes, la gente naturalmente se vuelca a lo más corto sin volatilidad”, puntualizó Tolaba.
El otro segmento que acompañó el crecimiento de la industria durante el 2017 fue el de los fondos comunes de corto plazo denominados en dólares, teniendo como estrella principal a las letras de tesorería o Letes.
Según Esteban Pereiro González, gerente de Inversiones de HSBC, “son básicamente los que se lanzaron durante buena parte del año pasado y comienzo de este año y estaban puntualmente destinados a la gente que tenía un ahorro en caja de seguridad, en el colchón, un ahorro en blanco que no tenía dentro del sistema financiero, porque un plazo fijo en dólares no le daba nada y entonces el costo de oportunidad de tenerlo en su casa era mínimo”.
Para el especialista, aquellos inversores que apostaron a este tipo de fondos en dólares durante el año pasado registraron mayores rendimientos. “Si bien estos fondos invierten buena parte de su cartera en letras de tesorería en dólares, también invierten en soberanos, corporativos y provinciales en dólares, que en los últimos 18 meses tuvieron un rendimiento espectacular. Junto con los T+1 fueron los motores de crecimiento de la industria”.
La introducción de estos fondos, además de ofrecerles a los inversores un rendimiento relativamente interesante en dólares y con bajo riesgo, permitió también a los bancos aumentar la aplicación de depósitos que tenían en dicha divisa y favoreció a la industria, al agregar un nuevo segmento que suma diversidad al abanico de opciones en poder de los ahorristas.
Como contrapartida, los fondos de mercado de dinero o money market son los que más han perdido terreno en los últimos años, pasando de concentrar el 24,3% de la industria en diciembre de 2015 al 10% en agosto de 2017.
“La suba de tasas fuerte en las Lebac y otros cambios regulatorios llevaron a que estos fondos tuvieran cada vez menos peso en la industria. Siguen siendo importantes pero, por ejemplo, en lo que va del año son uno de los que más están perdiendo en términos absolutos”, destacó Pereiro González.
Por su parte, el presidente de Provincia Fondos, Eduardo Eleta, consideró que estos cambios, tanto en volumen como en composición, pueden representar un signo de mayor madurez en la industria local. “Si se analiza la industria de fondos 30 años para atrás, vemos que siempre fue una industria de manejo de la liquidez que tuvo históricamente un techo en el que se llegaba a los 10 mil millones de dólares y, por algún motivo, se encontraba una resistencia que no permitía superar ese límite y se caía. Esta vez vemos que se dio un paso adelante: ya estamos casi en 30 mil millones de dólares y no solamente se creció en volumen, sino que de estar muy concentrados en los money market, se pasó a esta figura del T+1, teniendo hoy en renta fija más del 70% del mercado, lo cual me parece que es algo bueno, porque los fondos deberían tender a dejar de ser un instrumento de liquidez para ser un instrumento de ahorro”.

El público retail se anima a los FCI

Un aspecto importante del crecimiento que viene registrando la industria en el último año es el incremento en la participación de los inversores minoristas.
Como indicó Vicien, “la cantidad de personas físicas que tienen cuentas que invierten en fondos creció un 77% desde fin de año, lo cual es un crecimiento notable y refleja cómo la gente está aprendiendo a invertir y a perder el miedo para ganarle a la inflación. Del total del crecimiento, dos tercios son nuevas inversiones y un tercio es por valorización de los fondos. Es decir, los fondos están rindiendo muy bien, pero dos tercios es porque tenés nuevos inversores”.
Según datos suministrados por la Cámara Argentina de Fondos Comunes de Inversión (CAFCI), las cuentas de personas físicas pasaron en el último año de 179 mil a 369 mil, lo que representa el 20,7% de los fondos totales administrados, una cifra que, de todos modos, aún está lejos del 60% de participación que tiene el publico retail en otros países de la región.
Para Eduardo Eleta, este fenómeno se dio fundamentalmente por las cualidades que poseen los fondos para los inversores minoristas a la hora de acceder a una inversión estrella como son actualmente las Lebac: “Estas ventajas son el fácil acceso, ya que se puede hacer a través del home banking y no tenés que estar renovando cada 35 días o acordándote de los vencimientos; la diversificación y la libre disponibilidad. Estas cosas animan al retail, que ve en el diario la Lebac y busca cómo comprarla. Y eso hizo que muchos minoristas fueran acercándose al tema de los fondos, lo cual es bueno porque una vez que conocés el instrumento después te sirve para otra inversión. Hoy es la Lebac y mañana puede ser otra cosa”.
Según el informe de la CAFCI, los fondos de renta fija son los predilectos del público retail y a la hora de elegir la moneda, más de la mitad concentran sus carteras en dólares.
“La introducción en el sistema de los fondos de renta fija de corto plazo en dólares fue un golazo para la industria porque, de última, si vos querés invertir en pesos, siempre tenes la alternativa de un plazo fijo, que rinde mucho menos pero que siempre está. Ahora, si vos querías invertir en dólares, la única alternativa era un plazo fijo que paga 0,20%. Claramente, el lanzamiento de estos fondos también contribuyó mucho al crecimiento del retail en la industria”, sostuvo Pereiro González.

Crecimiento versus desarrollo

Si bien el crecimiento sostenido que experimenta la industria de FCI abiertos se debe, en buena medida, a las altas tasas de interés que pagan las Lebac, las mismas constituyen un obstáculo para ampliar los horizontes de inversión hacia el mediano y largo plazo. La expectativa de una pronta normalización de las variables macroeconómicas que termine por atenuar las tasas domina la industria, que se prepara para encarar un año de menor crecimiento pero apuntando hacia un mayor desarrollo.
“La tasa de interés se empezó a normalizar de a poco y eso, por supuesto, ya incentiva a que la gente se corra del corto plazo y que busque un poquito más de rendimiento en la parte media y larga de las curvas. Además de las tasas, también tiene que haber un horizonte económico y político predecible y obviamente no tener inflación, porque todo eso va confluyendo a que se parezca más a otros países”, opinó Tolaba.
Por su parte, Eleta indicó que se puede sostener el crecimiento pero a tasas menores, por dos motivos: “por un lado, en términos porcentuales vamos a tener una base mayor sobre la cual comparar y, por otro lado, todo indica que la inflación el año que viene va a ser menor y con eso, aunque la tasa siga siendo positiva, los rendimientos van a ser menores, por lo que no se va a crecer al 60% como en este año. Imagino que el año que viene, si la industria crece al 30% o 35%, será un golazo pero me parece que va a ir creciendo un poquito en porcentajes menores”.
Además de las variables macroeconómicas de los próximos meses, los entrevistados se refirieron también a la necesidad de cambios regulatorios que fomenten en la industria fondos de largo plazo vinculados a productos de mayor valor agregado.
Según Pereiro González, lo lógico sería que a futuro los motores de crecimiento dejen de ser los productos de corto plazo. “Para esto, por un lado, tiene que haber una serie de cambios regulatorios que están en cartera en lo que es la nueva Ley de Mercado de Capitales, que autoriza el establecimiento de banca privada en Argentina, ya que el cliente de banca privada busca otro tipo de producto, o más largo o más riesgoso. Y, por otro lado, está el tema de ver si cambia la regulación de las compañías de seguros, donde ahí también vamos a tener demanda de productos de largo plazo”.
Para Eleta, el desarrollo de segmentos de largo plazo, como pueden ser inmobiliarios, infraestructura y pymes, podría encontrar un mayor impulso dentro de lo que son los fondos cerrados, siempre y cuando exista un cambio en la normativa: “Está previsto en el proyecto de Ley de Mercado de Capitales que todavía está trabajándose el tema de evitar la doble imposición, que hace inviable hoy en día el desarrollo de la industria de fondos cerrados. Es necesario que se promulgue la ley para que puedan aparecer distintos instrumentos. Si no, lo que puede pasar es que siga creciendo más de lo mismo”.
Además de fomentar el desarrollo de segmentos que en la actualidad poseen escasa participación, los entrevistados se refirieron también a la posible introducción de nuevas clases de fondos que en la actualidad no existen en nuestro país y que sí se ofrecen en otros mercados más desarrollados. “Hoy, por ejemplo, no hay fondos de pensión privados que, con todo el crecimiento que hay en la industria, tienen un potencial enorme. A medida que se vaya estabilizando la economía y las cosas sean un poco más predecibles, vamos a ver que la gente ya no va a pensar en cambiar el auto cada tres años, sino que va a pensar en la universidad para sus hijos o en el retiro, y ahí no hay productos que atiendan esa demanda”, explicó Pereiro González.

La clave para llegar a nuevos inversores

Más allá del fuerte crecimiento que viene experimentando, principalmente en lo que hace a la cantidad de inversores minoristas, la industria nacional de FCI se encuentra muy relegada si se compara con la de otros países de la región. Mientras que en Argentina existe un total de clientes que apenas superan los 400 mil, teniendo en cuenta tanto a personas físicas como jurídicas, en países como Colombia esa cifra se eleva a 1,5 millones; en México, a 2,2 millones y en Chile, a 2,3 millones.
Frente a esta realidad, los entrevistados se refirieron a un factor que resulta clave para una mayor expansión del mercado nacional de FCI: la difusión.
Según Vicien, de Balanz Capital, “existen segmentos de clientes que todavía no invierten. Creo que falta mucha información. Hay que informar y comunicar y que la gente aprenda dónde tiene que invertir. Cree que lo más simple es un plazo fijo y, así, tiene un problema de disponibilidad, de no repartir el riesgo y de rentabilidad. Se conforma toda la vida con invertir por debajo de la inflación y no se da cuenta de que perdió plata. La gente no ve que tiene que resguardarse de la inflación. Mientras no conozca que existen otros instrumentos, esto va a seguir así”.
Por su parte, Tolaba, de Southern Trust, reconoció un avance significativo en la comunicación de estros instrumentos durante los últimos años, pero recalcó la necesidad de continuar profundizando en este sentido: “Todos los actores de la industria tienen voluntad de difundir y hacen el esfuerzo de educar. Lo mismo están haciendo la CNV y los periodistas. El conocimiento del producto avanzó en comparación a otros años pero todavía nos falta una vida. Lo atractivo de las tasas, una campaña de marketing más agresiva, el tema del blanqueo y el haber sido los fondos cerrados un instrumento del mismo confluyeron para el crecimiento que estamos viendo hoy”.
La especialista se mostró optimista de cara al futuro: “Pensar que hace un año y medio teníamos un nivel de inflación fenomenal y un mercado cerrado y, si lo ponemos en perspectiva, se hicieron muchísimas cosas. Faltan muchísimas más: estamos en una etapa completamente primaria pero, la verdad, se fue moviendo razonablemente. Hay que pensar que los clientes personas se triplicaron en un año y medio y las corporaciones se duplicaron, por lo que si se mira la película con cierta distancia, las cosas se movieron bastante”.

Share Button