Los bancos aprovechan para ampliar su capacidad prestable

Con la emisión de obligaciones negociables en algunos casos y la reapertura del capital en otros, en los últimos meses las entidades argentinas volvieron a los mercados de capitales con el fin de obtener fondeo para hacer frente a un nuevo ciclo de expansión del sistema financiero.

Para apalancar la recuperación del crédito en el mercado local, en los últimos meses los bancos argentinos vienen recurriendo a los mercados de capitales. El mes pasado fue el turno del Grupo Supervielle, que decidió ampliar su capital ofertado en la Bolsa de Nueva York un año después de haber realizado su IPO en Wall Street.

La oferta se realizó tanto en el mercado estadounidense como en otros países del exterior y en la plaza local. En total, la entidad recaudó 412 millones de dólares en una colocación de 103 millones de nuevas acciones: 70 millones de éstas eran nuevas acciones ordinarias, que se sumaron a 33 millones que ya existían anteriormente.

Según se precisó, las acciones fueron vendidas a 4 dólares por papel. Del total obtenido, unos 343 millones de dólares ingresarán al banco para impulsar la oferta crediticia y los 69 millones restantes irán a mano de los accionistas de la entidad.

Jorge Ramírez, vicepresidente del grupo y del banco con el mismo nombre, calificó a la operación que lo llevó de nuevo a los mercados como “muy exitosa”. “Estamos muy conformes con la respuesta que tuvimos de los inversores, no sólo en Wall Street sino también en la Argentina. Todos demostraron mucho interés por un activo de este país, ya que ven un potencial de crecimiento de la economía en los próximos años y quieren acompañar el despegue”, afirmó.

El dato de color fue que esta vez la participación de los inversores argentinos fue tres veces y media superior a la que habían registrado en la IPO de 2016.

El ejecutivo explicó que la operación apunta a ampliar la base de capital del banco y de la compañía financiera: “Fundamentalmente queremos impulsar el crédito en los dos segmentos donde el banco es fuerte: el de las pymes y el de los individuos. Con respecto a estos últimos, vemos que la demanda de créditos hipotecarios explotó en los últimos meses y queremos acompañar ese crecimiento. En lo que refiere a las pymes, la idea es apuntalar la oferta de leasing y factoring”.

Por otra parte, como indicó Ramírez, buscarán ampliar su posición en segmentos como la energía, las agroindustrias, los proyectos de infraestructura y la financiación del segmento de real estate.

Esta es la segunda vez que el grupo acude a los mercados de capitales en busca de fondeo. La entidad tiene ahora una valoración bursátil de aproximadamente 1.600 millones de dólares. La primera experiencia bursátil la hizo en mayo de 2016 cuando realizó su oferta pública incial y levantó 280 millones de dólares. Se trató de la primera empresa argentina en salir a operar en el mercado internacional luego de la solución del conflicto con los holdouts. Después de esta operación, Patricio Supervielle, el titular del banco, mantiene 37% de las acciones y el 71% de los votos. El otro 63% es capital flotante.

El directivo señaló que no planean volver al mercado hasta por lo menos 2022. “Aunque, al final del día, todo dependerá de cómo se comporte el crédito. Si crece por encima de nuestras proyecciones, deberemos evaluarlo”, aclaró.

Para Moody´s, este aumento de capital tendrá efectos crediticios positivos para la entidad ya que fortalecerá su base de capital, que había experimentado una reducción por el rápido crecimiento de los préstamos, y dará apoyo a sus planes de crecimiento. En concreto, les permitirá al grupo y al banco aumentar su capacidad crediticia en un 90%.

“Suponiendo que la entidad continúe creciendo al doble del ritmo de la media del sistema bancario argentino, podrá aumentar su participación de mercado hasta un 3,6%, desde el 2,7% que posee actualmente y el 2,3% que tenía antes de la salida a bolsa”, afirmó el analista de la firma crediticia Marcelo De Gruttola.

Otros bancos, el mismo destino

Como respuesta a un repunte de la demanda de crédito y adelantándose a un crecimiento de la actividad económica en los próximos años, son varios los bancos que decidieron salir al mercado este año.

En junio, Banco Macro colocó 74 millones de acciones por 670 millones de dólares, tanto en la Bolsa de Nueva York como en el mercado local.

Unos días después salió el BBVA Francés, que realizó una apertura de capital por 145 millones de nuevas acciones con las que consiguió recaudar 400 millones de dólares. Al igual que Macro, esta entidad emitió tanto en la bolsa local como en Wall Street.

Según explicaron desde la institución de capitales españoles, los nuevos fondos serán destinados a crecer en el sector mediante adquisiciones, aumento de préstamos, nuevos clientes y mejoras en la plataforma tecnológica, “aprovechando la mejora en las expectativas de la economía y del sistema financiero de Argentina”.

Al cierre de esta edición, a finales de septiembre, el Grupo Financiero Galicia concretó la emisión de 110 millones de nuevas acciones en las bolsas de Buenos Aires y Nueva York por 550 millones de dólares.

Del total emitido, cerca de 20 millones de acciones quedaron en manos de inversores locales, mientras que 90 millones fueron adjudicadas en el exterior.

Otra de las entidades que puede buscar fondeo en la bolsa antes de fin de año es el HSBC. A mediados de agosto, este banco acordó en su reunión de directorio la reapertura de la emisión de obligaciones negociables que ya había realizado a principios de ese mes. En aquel momento, y por primera vez en su historia, la entidad se financió en el mercado local por 1.600 millones de pesos. La decisión es ahora reabrir esta operación por otros 2 mil millones. Según confirmaron desde la entidad, esta aprobación aún no tiene una fecha para concretarse.

“Creemos que el rationale de todas estas capitalizaciones apunta a financiar el crecimiento observado de activos, debido a la aceleración registrada en préstamos al sector privado, en un contexto en que los niveles de liquidez han comenzado a descender. De hecho, al evaluar el ratio de préstamos y letras en poder de entidades financieras y depósitos del sector privado, notamos que el mismo se ha elevado de manera significativa, alcanzando casi 110%, en comparación a un piso de 88% en marzo de 2017 y un máximo histórico de 120%”, explicó el analista bursátil Leonardo Chialva.

Share Button