Retiro de efectivo en las redes extrabancarias

A fines de 2017, el Ministerio de Hacienda quitó el impuesto al cheque que regía para la extracción de billetes en estas redes. La medida busca descomprimir a los cajeros automáticos. Hasta ahora, sólo algunas empresas lo pusieron en marcha pero se estima que para marzo funcionará en todas las compañías del sector.

Desde fin de noviembre pasado, las empresas de cobranzas extranbancarias están autorizadas a ofrecerles a sus clientes la posibilidad de retirar dinero de sus cuentas bancarias desde sus terminales. Con un decreto firmado por el Ministerio de Hacienda, se quitó la aplicación del impuesto al cheque para estas entidades, lo que les permitirá utilizar la masa de dinero en efectivo que reciben para satisfacer la alta demanda de billetes que persiste en la calle.

Esta medida responde a un viejo reclamo de las cobradoras, que manejan diariamente grandes cantidades de cash. Además, está en línea con las iniciativas de inclusión financiera que viene impulsando el Banco Central desde comienzos de 2016.

Se calcula que 20 millones de usuarios realizan 70 millones de operaciones por mes, por montos que llegan a los 80.000 millones de pesos. En términos anuales, esto da unas 840 millones de operaciones por 960.000 millones de pesos en los más de 15.000 locales que las empresas tienen desparramados por todo el país.

Los locales son como franquicias. El dueño de cada uno de los lugares de pago se queda con cuatro pesos por operación procesada. Luego, la empresa de cobranza se queda con cerca del 1% de la factura cobrada.

Con esta medida, estos 15.000 locales se sumarán como boca de expendio de efectivo a los más de 20.000 cajeros automáticos que existen en nuestro país. De este modo, se apunta a evitar la congestión que sufren los cajeros, desbordados por la pérdida de valor de los billetes debida a la inflación.

En las empresas de cobranza calculan que el 40% de quienes utilizan los servicios de empresas de cobranza no bancaria (las más conocidos son Rapipago y Pago Fácil) son personas bancarizadas que prefieren pagar las facturas en efectivo, en lugar de utilizar el débito automático, los servicios web del banco del que son clientes u otro medio de pago electrónico.

El gerente general de Pago Fácil, Maximiliano Babino, señaló que “venimos trabajando desde hace un tiempo bastante importante con la posibilidad de ofrecer este servicio, teniendo en cuenta que es una facilidad que les permite a los clientes acceder a sus fondos en una red muchísimo más amplia que la de cajeros automáticos”.

Gustavo Gómez, gerente general de Rapipago y presidente de CAECEIS, la cámara del sector, celebró la normativa: “La vemos como un proceso de inclusión de personas pero también como una forma de mejorar el servicio. Un cajero automático da múltiplos de 100 o de 500 pesos. En un punto de venta nuestro, como lo atiende una persona, le da el monto exacto que una persona quiere”.

El ejecutivo remarcó que la posibilidad de ofrecer este servicio les permite bajar costos en el manejo del efectivo. “Si bien no es una masa muy importante, reduce la cantidad de dinero que se llevan las transportadoras de caudales. Por eso, también salimos con un servicio gratuito”.

Sin embargo, el empresario reconoció que en otras cadenas de cobranzas podría aparecer un fee por esta funcionalidad: “Esto va a depender de cada empresa, no todos van a salir con un servicio gratuito. En principio, nosotros salimos gratis y vamos a ver cómo funciona. Si en el camino vemos que no nos dan los números, tendremos que optar por ponerle algún costo pero mínimo, que estará entre cinco y diez pesos”.

El directivo agregó que esperan que se extraiga entre un 10% y un 20% de lo que las empresas de cobranzas recaudan.

Una implementación dispar

Mientras que Rapipago picó en punta, otro de los principales jugadores, Pago Fácil, todavía está ultimando detalles para poder ofrecer esta solución.

Como indicó Gómez, “a partir del 18 de diciembre lo pusimos en marcha y nos sorprendió el impacto. Por las fiestas de fin de año, mucha gente empezó a buscar plata en los cajeros automáticos, no había y nos usó como alternativa”.

El directivo detalló que en los últimos 12 días de diciembre se retiraron 50 millones de pesos en los locales de la entidad.

“Es muy natural ofrecer este servicio porque nosotros recaudamos en efectivo y, a la vez, estamos cobrando con débito desde hace unos meses y ya la misma gente que viene a pagar con débito pregunta si puede aprovechar y sacar plata y se la lleva”, agregó y destacó que esperan que a fines de 2018 se extraigan 500 millones de pesos mensuales de sus terminales.

La empresa puso a disposición de sus clientes este servicio en sus locales a la calle de todo el país: “Ya lo implementamos en 400 sucursales de las 4.000 que tenemos y estamos trabajando para ponerlo disponible en todas en el transcurso de este año”, dijo el ejecutivo, quien puntualizó que “la zona que más creció fue Córdoba. En provincia de Buenos Aires también registramos una fuerte demanda y vimos algo en Corrientes y Misiones, donde la gente eligió extraer efectivo. Pero todavía van pocos días”.

Para Gómez, es importante la difusión de esta posibilidad para engrosar el volumen de este negocio: “Hace falta el boca a boca para que la gente sepa que se puede retirar dinero de nuestras sucursales. Una cosa es el microcentro, donde está lleno de cajeros automáticos, y otra muy distinta es lo que pasa en el Conurbano o en el interior del país. La verdad que este servicio nos viene bien a nosotros pero también es útil para la población”.

El empresario explicó que lo que les permitió salir con el servicio en forma anticipada fueron cuestiones tecnológicas. “Hay dos grandes soluciones, una que es la que se hace a través de PEI (Pago Electrónico Instantáneo), que es una plataforma que impulsó el Banco Central el año pasado. Los que están trabajando sobre la solución PEI pueden ver un poco más demorada esta puesta en marcha. Nosotros implementamos la solución de PEI pero, a su vez, ya veníamos trabajando con una herramienta nativa de Red Link, que no entra por PEI, y eso fue lo que nos permitió salir más rápido”, indicó.

Por el mismo motivo, Provincia Net y PlusPagos también están ofreciendo estos servicios a sus clientes. “Ellos ya lo tienen implementado porque ya tenían la conexión a través de Red Link”, puntualizó el ejecutivo.

Un servicio que se ampliaría en breve

El resto de las empresas de cobranzas estarían ofreciendo el nuevo servicio en las próximas semanas, a más tardar en marzo.

Babino señaló que “estamos trabajando ahora específicamente en conocer qué tipo de servicio nos pueden prestar las procesadoras, para después evaluar qué le podemos ofrecer a su vez a nuestros clientes. Lo que salió es una excepción del Gobierno a este producto para retirar plata que antes tenía aplicado el impuesto al cheque. Entonces, para llevarlo a los locales, tienen que suceder dos cosas: por un lado, tenemos que hacer cierta inversión en tecnología y, por el otro, tenemos que tener un contrato con las procesadoras que nos permita realmente entrar a las cuentas de los clientes. En lo que ahora estamos trabajando es en entender qué condiciones nos proponen tanto Prisma como Red Link para generar esos contratos que, a su vez, nos permitan a nosotros llegar al punto de venta”.

“Nos va llevar más tiempo. Va a depender de si las procesadoras forman parte de la estrategia del Gobierno para poder retirar efectivo o no. Por ejemplo, si un cliente va a un retailer, ya sea una cadena de farmacias o un hipermercado, puede retirar plata pero lo obligan a comprar. Entonces, resta entender qué condiciones nos va poner la procesadora para poder brindar este servicio. Si estas no son competitivas, por más que como empresa podamos hacer la inversión tecnológica, no nos va a servir y no vamos a poder ofrecer el servicio”, amplió el ejecutivo.

Consultados por este medio, en Prisma detallaron que las negociaciones con las cadenas de cobranzas se encuentran muy avanzadas y que el acuerdo podría llegar en breve. En este sentido, Babino adelantó: “Si las procesadoras nos terminan ofreciendo una propuesta competitiva, nosotros haríamos sin problema la inversión tecnológica y en el primer trimestre de este año el servicio podría estar disponible en nuestras sucursales”.

“Vamos a ver enero cómo viene”, añadió. “Nos resulta importante porque las nuevas generaciones comienzan a ver a los pagos presenciales como algo que no es práctico pero, a la vez, mucha gente prefiere pagar sus impuestos y servicios de esta manera porque puede llevarse el ticket como constancia, porque recibe atención personalizada y porque le da un uso al efectivo. Esto último no es menor: mucha gente maneja cantidades de cash por fuera de las cuentas bancarias.”

“Nosotros pensamos que la medida es excelente para nuestros clientes. Estamos con todas las ganas y estamos haciendo nuestros esfuerzos para poder ofrecerlo. Necesitamos cerrar la ecuación de valor para que no tenga costos ni para nuestros clientes ni para nosotros”, enfatizó.

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