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Aseguradoras de caución a la espera de la reactivación

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Más preocupadas que esperanzadas, las compañías de caución están a la expectativa de que el clima electoral estimule la inversión en obra pública y pueda repuntar el negocio. Mientras tanto apuestan a las garantías de alquiler y trabajan en la innovación y digitalización de sus procesos.

El mercado de caución no es ajeno a la realidad y, al igual que otras compañías del mundo empresarial, atraviesa un momento de gran incertidumbre. Cómo se dará la recuperación económica en un escenario de pospandemia, al que se suma la amenaza de una segunda ola, es el interrogante que resuena con más fuerza.
A la espera de que pueda darse una reactivación de la obra pública de cara a las elecciones, las aseguradoras se enfocan en mejorar la atención de los asegurados a través de herramientas digitales y en mantener un control de gastos que les permita mantener el equilibrio en medio de la crisis.
A mediados de marzo el presidente Alberto Fernández anunció la ejecución de mil obras en todo el país que implican una inversión de 556.780 millones de pesos y 833 proyectos en proceso de evaluación y aprobación, que encienden una luz de esperanza para el negocio de caución.
“Hay un mensaje del Gobierno de reactivar las obras que estaban paradas y el sector está a la expectativa de que esto se cumpla. Son más que nada obras de vialidad de municipios y provincias que, aunque no son de gran envergadura, requieren mano de obra y generan empleo”, opinó en diálogo con NBS Bancos y Seguros, Juan Martín Devoto, gerente General de Insur.
Mientras tanto, el mercado se adapta en un nuevo escenario donde la virtualidad es clave porque cambió la forma en la que se trabaja dentro de las compañías y la relación con los clientes, agregó Gustavo Krieger, presidente de Afianzadora Latinoamericana.
“Lo que se está viendo es un reacomodamiento general en función de un horizonte que no sabemos si se va a mantener como hasta ahora, en un escenario pospandemia donde muchos elementos quizá vuelvan a sus formas originales y otros se conviertan en definitivos. Cuesta mucho armar hoy una compañía bajo un esquema inmodificable y definitivo, porque el escenario próximo es muy difícil de descifrar”, opinó Krieger.
No obstante, el ejecutivo se mostró optimista sobre la posibilidad de que haya avances en la reactivación de la obra pública, aunque descartó que haya crecimiento en el mercado donde los negocios cayeron entre un 20% y 30%. “Hablar de crecimiento en este contexto es estar estabilizado en un piso, que ya es bastante. El crecimiento tiene que venir con la obra pública en el corto plazo y la inversión privada va a llegar más lentamente, no creo que veamos sus frutos este año”, enfatizó.
Pese al contexto de incertidumbre y crisis, en los últimos años el ramo sumó nuevas compañías y el mercado está más competitivo.
“Es un negocio de nicho en el que cada vez participa más gente. Las diez compañías top tenían el 67% del mercado en 2019 y en 2020 el 64%. Eso demuestra que, si bien existe una gran concentración por parte de esas compañías, nuevas empresas van tomando un pedacito de esa torta”, explicó Gonzalo Córdoba, presidente de Crédito y Caución.
El ejecutivo identifica, al menos, dos motivos por los que caución crece año a año. Por un lado, es un negocio que despierta interés por su rentabilidad y genera que nuevos actores quieran sumarse.
Por otro lado, nuevos productos de retail, como las garantías de alquiler, atraen a las compañías que tienen carteras de individuos que ingresan al seguro de caución de la mano de este producto.
Consultado sobre las dificultades para crecer durante el 2020, Córdoba explicó que pudieron hacerlo pese al complejo contexto porque gran parte de los procesos de la compañía ya eran digitales y pudieron adaptarse rápidamente a un nuevo modelo de negocios digital.
Para este año esperan que el Gobierno pueda apalancar con obra pública el crecimiento que necesitan, aunque advirtió: “No sé hasta qué punto podrán hacerlo, por un tema meramente presupuestario, porque en un contexto de pandemia la mayor parte de los recursos están orientados a las necesidades sanitarias”.
A su turno, Martín Moar, director de ACG en SURA Argentina, señaló que el mercado está con pie de plomo ante el complicado mix que dejó la pandemia, la crisis que sufren muchas industrias y las expectativas sobre lo que el Gobierno efectivamente pueda inyectar.
En ese sentido, sobre la obra pública agregó: “Es un poco aventurado decir que eso va a ocurrir. Por otra parte, la inversión privada también pinta muy complicada en este escenario. Estamos agazapados y a la expectativa, por eso el ramo puso su energía adicional en las garantías de alquileres, un negocio al que le había sido un poco esquivo años atrás”.

Negocios que motorizan el crecimiento

El 2020 es el año en el que todas las economías del mundo entraron en crisis por la pandemia. Las empresas que no se hundieron lograron mantenerse a flote y sin grandes expectativas de crecimiento.
Sin embargo, fue un año bisagra en el que algunos procesos que estaban en marcha sufrieron una aceleración. En ese sentido, las aseguradoras orientaron todos sus esfuerzos a mejorar los servicios y parte de esa mejora estuvo en sintonía con la digitalización.
“Hoy las empresas, más que generar nuevas alternativas de negocios están trabajando mucho en el servicio, en la forma de ofrecer los productos, en mejorar la tecnología y la innovación, y en acercar herramientas a sus trabajadores para facilitar su trabajo”, opinó Devoto.
Para Krieger en este momento es difícil encontrar nichos de crecimiento, en tanto el escenario todavía es confuso. No obstante, destacó que las garantías de alquiler muestran un gran potencial.
“Sin querer, por imperio de las circunstancias, nos hemos ido involucrando en otros negocios como el de garantías de alquiler en el que operábamos modestamente, porque la gente lo está demandando. Y la apuesta a mediano y largo plazo es seguir trabajando para que le seguro de caución tenga un protagonismo mucho más fuerte del que tiene ahora”, enfatizó.
En línea con su colega, Córdoba agregó que además de que hay mayor conocimiento sobre este seguro entre el público general, la nueva ley de alquileres ofrece esta garantía entre otras opciones.
“La ley de alguna forma nos favorece porque nos permite suscribir negocios de retail, cosa atípica de nuestro negocio que tradicionalmente es un negocio de empresa. Parte del crecimiento puede ir por ese lado, considerando que es un momento crítico de la economía, es un negocio significativo que, de a poco, va creciendo. Es un proceso, en unos años vamos a ver un crecimiento más importante de estos productos”.
En otro orden, el ejecutivo opinó que, más allá de que pueda darse una reactivación de la obra pública, existen una serie de servicios para los que el Estado requiere seguros de caución. En esa línea, es de esperar que en el actual contexto puedan darse negocios vinculados a la salud.
“El Estado consume una cantidad de servicios e insumos y detrás de estas contrataciones hay seguros de caución y es un segmento que puede seguir creciendo. El año pasado hubo contrataciones puntuales vinculadas al tema sanitario y la pandemia de mucha magnitud”, enfatizó.
Por otra parte, el comercio exterior, pese a que no pasa su mejor momento en términos de volumen y cantidad de operaciones, podría tener un repunte en función de lo que pueda suceder con el dólar.
“Ese negocio puede crecer eventualmente como sucedió en años anteriores, no en cantidad de operaciones, pero si en volumen en pesos por el tipo de cambio”, agregó.
Para Moar puede haber un repunte impulsado por la industria farmacéutica y automotriz, pero la posibilidad de hacer una diferencia está a atada a la construcción. “Ojalá se dé, aunque lamentablemente dependemos de otros factores como la pandemia, el acuerdo con el fondo o alguna otra cuestión que requieran las capacidades que tiene el Gobierno”.
Y agregó que, si bien la pandemia trajo oportunidades adicionales como la provisión excepcional de determinados insumos, no hay certidumbre en cuanto a que siga su marcha con el mismo impulso.
“No es un volumen significativo. Cuando lo mirás en el contexto global, de todas las carteras, de todas las compañías, no llega a cubrir lo que dejan la obra pública o las garantías aduaneras, pero en un momento, donde el ramo había caído 20% o 30%, ayudó a revertir esa tendencia en el segundo trimestre y generó un volumen adicional al que no estábamos acostumbrados”, señaló.

Temas que preocupan al sector

La inflación es uno de los temas que más preocupan al sector en tanto dificulta la operación en el día a día, e impide proyectarse a futuro. “La inflación y el tipo de cambio son los animales salvajes que no podemos domar”, opinó Devoto sobre el tema.
Mientras esa variable no esté controlada, el resto de los temas terminan siendo secundarios. “Cualquier ajuste que quieras hacer se dispara con la inflación. Con niveles cercanos al 50% no hay nada que resista. Esa es la principal dificultad que tenemos que no nos permite hacer proyecciones ni a seis meses”, sostuvo Devoto.
En ese escenario, desde su compañía apuntan a que los ingresos se ubiquen por encima de la inflación, tratando de apuntalar la venta y ejecutando un control de gastos minucioso. “En este clima de negocios enrarecido por la pandemia, tratar de controlar los gastos y estar por encima de la inflación con las ventas es un objetivo razonable”, completó.
Si bien, al menos en su compañía no registraron un aumento de la siniestralidad, la crisis exigió un trabajo de acompañamiento y negociación donde las condiciones de los contratos se revisaron con mayor periodicidad.
Para Krieger, la cobranza fue uno de los temas que generaron mayor preocupación. “La cobranza en relación con las ventas está en sus niveles históricos más bajos. Las empresas no están pagando bien, producto del temor y de la situación general, y es en ese punto donde deberíamos poner el acento”.
A su turno, Gonzalo Córdoba opinó que la amenaza de la segunda ola y las medidas que se puedan tomar para contener la situación generan un clima de alarma e incertidumbre a nivel global.
“Hay preocupación generalizada por este tema. Lo vemos a partir de los reaseguradores que están preocupados y endurecieron las condiciones del mercado de reaseguro. El temor es cómo quedará la salud de las empresas a raíz de esta crisis. Si se extiende va a traer consecuencias negativas para la economía y para nuestro negocio que está muy vinculado”, explicó Devoto.
La supervivencia de las empresas y el arrastre de las dificultades económicas que el país ya tenía, y se recrudecieron durante la pandemia, son las variables que generan mayor incertidumbre, según Moar. En ese sentido, la cobranza es otro pilar débil del ramo caución que se vio afectado por la situación de muchos clientes.
A estos grandes temas, el ejecutivo suma una nueva preocupación. Por un lado, hay una serie de señales que se desprenden del contexto macro, que deberían endurecer las condiciones de suscripción, sin embargo, con la cantidad de oferentes que hay en el mercado se observa la tendencia contraria.
“Tanto las condiciones de suscripción, como las condiciones comerciales, son más blandas. Al final del día el resultado para las compañías es peor, porque la suscripción es más light y la siniestralidad tiende a subir porque las primas son inferiores. Hay muchos más operadores en el mercado de caución tratando de repartirse la misma torta que, además, se achicó como producto de la pandemia. Eso nos vuelve a todos un poco más agresivos”, enfatizó.

Destacados

“Hay un mensaje del Gobierno de reactivar las obras que estaban paradas y el sector está a la expectativa de que esto se cumpla. Aunque no son de gran envergadura, requieren mano de obra y generan empleo.” Juan Martín Devoto

“Hablar de crecimiento en este contexto es estar estabilizado en un piso. El crecimiento tiene que venir con la obra pública en el corto plazo y la inversión privada va a llegar más lentamente, no creo que veamos sus frutos este año”,” Gustavo Krieger.

“Estamos a la expectativa, por eso el ramo puso su energía adicional en las garantías de alquileres, un negocio al que le había sido un poco esquivo años atrás.” Martín Moar

“La ley de alquileres de alguna forma nos favorece, porque nos permite suscribir negocios de retail, cosa atípica de nuestro negocio que tradicionalmente es un negocio de empresa. Parte del crecimiento puede ir por ese lado, considerando que es un momento crítico de la economía.” Gonzalo Córdoba
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