Brecha salarial

Brechas salariales y pandemia en la industria financiera

Un informe global reveló que las trabajadoras recibieron menos compensaciones que los hombres por asumir más tareas durante la pandemia.

En la Argentina, a causa de la pandemia, muchos trabajadores debieron asumir funciones adicionales y cubrir los baches que las restricciones sanitarias produjeron en sus trabajos. Entre ellos, sólo el 45% de las mujeres fueron recompensadas con aumentos de sueldo, beneficios o pagos extra. El dato se desprende de la investigación global People at Work 2021 realizada por ADP, una empresa especializada en software y gestión de recursos humanos.

Uno de cada cuatro entrevistados admitió haber sido encargado con nuevas responsabilidades y más tareas para cubrir ausencias, aislamientos y despidos causados por la pandemia. El 68% de los encuestados, a nivel global, dijo haber retribuciones a cambio por parte de sus empleadores. Sin embargo, al separar la estadística por género, la brecha se hizo notar: sólo la mitad de las mujeres recibió pagos o beneficios extra, mientras que entre los hombres, es porcentaje llegó al 60%.

Estadísticas y la cuestión cultural

Para explicar este desfasaje, los especialistas acudieron a la cuestión cultural. Las mujeres siguen siendo minoría en las gerencias en las que se deciden las compensaciones y tienen más miedo a protestar y a perder sus trabajos. El miedo a quedar desempleadas, la inferioridad de condiciones y otras cuestiones de horarios en el hogar contribuyeron a que las mujeres no reclamen por lo que realmente vale su trabajo.

Un ejemplo también puede verse en las pretensiones salariales. Un informe de la consultora Bumeran relevó el renglón de “sueldo pretendido” en las postulaciones laborales de las argentinas. La cuenta dio que, en nuestro país, las mujeres piden, en promedio, 16.301 pesos menos de salario que los varones.

Programas de equidad

El Acuerdo de París y el Pacto Global están impulsando políticas de inclusión en la industria financiera argentina.

Para Alejandro Russo, director Regional de Operaciones y Argentina Country Leader de ADP, la deuda es salir del discurso de paridad de género y ponerlo en práctica. “Equidad salarial significa ofrecer igualdad de oportunidades, y eso es considerar a las personas en su diversidad. La empresa que no cambie, impactará de manera negativa en la estabilidad de su personal y muy probablemente estará lejos de atraer a los mejores talentos”.

Una investigación realizada por McKinsey & Lean In en Estados Unidos demostró que el 51% de las mujeres considera que necesita demostrar más fuertemente sus competencias que otros en la organización donde trabajan.

Andrea Linardi, socia de la consultora AL Grupo Humano y autora del libro Mujeres y negocios, agregó: “El impacto en la autoimagen logra opacar las propias capacidades que pueden desplegar. Se sienten en desventaja y eso desalienta su labor”. Esto es algo importante a considerar, porque el personal descontento siempre resta en cualquier organización y desaliente la retención de talentos.

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