Convergencia a NIIF en entidades bancarias

La Comunicación “A” 6114 del Banco Central, que estableció el marco general para la convergencia del régimen informativo y contable hacia las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), brinda a las entidades bancarias la posibilidad de adoptar el denominado Modelo de Revaluación para la Medición del Valor de los Activos Fijos.

A finales del año pasado el Banco Central de la República Argentina (BCRA) emitió la Comunicación “A” 6114, que establece el marco general para la convergencia del régimen informativo y contable hacia las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF).Esta resolución brinda a las entidades bancarias, a través de la Norma Internacional de Contabilidad N.º 16 Propiedad, Planta y Equipo (NIC16), la posibilidad de adoptar el denominado Modelo de Revaluación para la Medición del Valor de los Activos Fijos en sus estados contables.


Los bancos enfrentan el desafío de los nuevos medios de pago

Las autoridades europeas vienen trabajando en un nuevo sistema que permitirá el ingreso formal al sistema bancario y financiero de los sistemas de pago, muy activos en la actualidad pero que permanecen fuera de las regulaciones impuestas por el Comité de Basilea y las legislaciones comunitarias y nacionales.

La iniciativa de la Unión Europea sobre el PSD2 (Revised Directive on Payment Services 2) busca armonizar los medios de pago utilizados tradicionalmente por los bancos con las innovaciones que sobre tales transacciones han introducido las fintech. Para ello, se definen y clasifican las distintas categorías de los servicios que los nuevos agentes proveedores pueden prestar.


Los bancos enfrentan el desafío de los nuevos medios de pago

Las autoridades europeas vienen trabajando en un nuevo sistema que permitirá el ingreso formal al sistema bancario y financiero de los sistemas de pago, muy activos en la actualidad pero que permanecen fuera de las regulaciones impuestas por el Comité de Basilea y las legislaciones comunitarias y nacionales.

Los bancos se encuentran bajo ataque en dos frentes abiertos por las incursiones de las fintech en algunas de las actividades que hacen a su misma esencia, como lo son el otorgamiento de préstamos minoristas con su consiguiente fondeo y la gestión de los medios de pago. Estos últimos se verán profundamente alterados cuando alcance su estado operativo final un proyecto que se viene desarrollando en la Unión Europea desde hace una década atrás.


Con la mira puesta en impedir la próxima crisis financiera

En los últimos años viene creciendo la importancia de instituciones como el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) en la solución de las secuelas de la crisis pasada y en la prevención de las que, eventualmente, pudieran producirse en el futuro. En el artículo que se completa en esta edición se analizan las funciones que desempeña este organismo y los objetivos que persigue.

La restante función primordial que ocupa el centro de la actividad del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) se refiere a la detección, identificación, evaluación y verificación de las debilidades que aquejaron al sistema financiero global durante la pasada crisis y al diseño de las políticas de prevención de las futuras.


Con la mira puesta en impedir la próxima crisis financiera

En los últimos años viene creciendo la importancia de instituciones como el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) en la solución de las secuelas de la crisis pasada y en la prevención de las que, eventualmente, pudieran producirse en el futuro. En el artículo que se inicia en esta edición se analizan las funciones que desempeña este organismo y los objetivos que persigue.

El Consejo de Estabilidad Financiera (Financial Stability Board o FSB, siendo esta última la denominación más utilizada) es el origen de buena parte de las recientes regulaciones prudenciales elaboradas por el Comité de Basilea. Se trata de uno de los organismos fundamentales de la burocracia reguladora internacional, encargado de transmitirle al Comité de Basilea las recomendaciones del G20, orientadas a lograr la fortaleza y resiliencia del sistema financiero global, de cara a una eventual crisis futura. Sus funciones abarcan un campo mucho más amplio, aunque no tienen la difusión pública que logran los organismos ejecutores (como el propio Comité o la IOSCO), que llevan a la práctica operativa tales recomendaciones.