Créditos personales y morosidad durante la pandemia

Los bancos analizan la morosidad de sus clientes ante las segunda ola del coronavirus.

A pesar de que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) considera que la morosidad familiar se encuentra estable, los bancos prefieren ser precavidos en cuanto a su cartera de clientes con créditos.

Guillermo Barbero, socio de First Capital, consideró que la caída de los créditos personales no se explica sólo por un tema de tasas, sino porque para sacar un crédito personal hace falta actualizar la calificación: “Durante el año pasado poca gente pudo sacar créditos personales porque la información no era buena o porque los bancos no querían dar crédito en una situación de cierre de la economía”.

Además, indicó que las mientras las tarjetas de crédito mantuvieron los límites más o menos actualizados, los préstamos no lo hicieron, porque faltaba la calificación crediticia del cliente.

Tasas de morosidad

Un dato útil a la hora de pronosticar las tendencias en la morosidad de los créditos personales y los consumos con tarjetas surge de analizar el tipo de consumo que realizan las familias y la financiación de sus saldos. Cuando recurren a la financiación de sus gastos corrientes con tarjetas, más allá del cumplimiento de los pagos, se trata de una señal de posible insolvencia de la economía familiar y la antesala de una posible ruptura en la cadena de pagos.

Consultada sobre estos indicadores, Joaquina dos Santos, gerente de Créditos Minorista de Banco Galicia, señaló que, hasta el momento, no se observó un aumento significativo de la financiación de los consumos. Lo que sí se observó el último trimestre de 2020 fue un aumento en compras en cuotas apalancado en los planes Ahora 12 y Ahora 18.

Por su parte, Guillermo Barbero describió: “Hay mucha gente que se ve obligada a llegar a fin de mes utilizando la tarjeta de crédito. Cuando hacemos el análisis del endeudamiento de las familias, da un equivalente a entre tres y cuatro sueldos. Pero hay familias que no tienen nada de deuda o apenas un sueldo mientras que hay otras que tienen hasta siete sueldos”.

Pablo Gómez, head de Créditos del Banco ICBC reconoce una morosidad que crece: “En tarjetas de crédito, durante el primer trimestre de 2021 se hizo más ostensible el deterioro en los índices de morosidad”. Aseguró que el problema surgió a partir del impacto del fin de la contención provista por la refinanciación implementada por el Gobierno el año pasado: “Se observan incrementos sustanciales en la mora temprana y los porcentajes de migración son mucho más altos que los registrados en períodos prepandemia”.