El BCRA busca ampliar la red de cajeros automáticos

Supermercados, farmacias y estaciones de servicio podrán instalar ATM propios y cobrar un costo adicional por dar efectivo. La medida promueve la bancarización en las zonas con menor densidad poblacional. Hay buenas expectativas sobre el impacto que tendrá.

El Banco Central (BCRA) ya permite que se instalen cajeros automáticos en entidades no financieras, como farmacias, supermercados y estaciones de servicio, según una norma del directorio de principios de mayo que busca ampliar las facilidades para la obtención de efectivo por parte del público.

La medida promueve una mayor bancarización, al ampliar la red de cajeros automáticos a zonas del país en las que a los bancos no les resulta rentable instalarse. También busca evitar la congestión en los cajeros automáticos bancarios, desbordados por la pérdida de valor de los billetes debido a la inflación. Por otra parte, permitiría reducir el costo del transporte de caudales en los negocios que recaudan grandes cantidades de efectivo, aunque eleva los costos de seguridad.

Claudio Fiorillo, socio líder de Servicios Financieros de Deloitte, destacó que “esta medida permitirá un mayor acceso del público a todas las operaciones que se pueden hacer a través de este canal. Se pretende lograr una mayor provisión de servicios financieros, con vistas al objetivo de máxima que es aumentar el grado de bancarización en general e ir, paulatinamente, logrando una mayor inclusión financiera”.

Por su parte, Leticia Ebba, socia de Servicios a la Industria Financiera y de Seguros de BDO Argentina, indicó que “esta es una medida que propende a la transparencia de la economía, mediante el incentivo a la bancarización, al tiempo que también facilitaría el acceso a la operatoria bancaria a aquellas poblaciones del interior del país alejadas de las instituciones financieras”.

“Por otra parte, se despliega la posibilidad de un nuevo negocio para inversores privados que estén dispuestos a analizar el producto y desarrollarlo. Y no debe dejar de considerarse una consecuencia adicional de la instalación de ATM, que es el impulso comercial que se produce en las zonas aledañas a la instalación de estos cajeros automáticos, impacto ya probado en algunas provincias al instalarse oficinas comerciales bancarias”, agregó.

El BCRA señaló, en un comunicado, que la actual red de más de 20 mil cajeros pertenecientes a entidades financieras podrá extenderse con más dispositivos que serán propiedad de supermercados, estaciones de servicio o cualquier otra entidad comercial, que incluso podrá recargarlos con los billetes de su propia recaudación. Y destacó que la Argentina presenta una penetración de cajeros menor que la de países vecinos. Según la entidad, un 20% de las localidades del país no posee ningún cajero, lo que obliga a sus habitantes a trasladarse para obtener efectivo.

Santiago Mignone, socio de PwC Argentina, sostuvo que la medida, “tanto desde el punto de vista del consumidor bancario como del sistema en sí mismo, aporta capilaridad, con lo cual es positiva en términos de incrementar la capacidad para llegar al consumidor. Es casi complementaria al sistema de Extra Cash que ofrecen los bancos, con el que se puede sacar efectivo. El Extra Cash es más barato que el cajero, porque el sistema de cajeros incluye gastos de logística y de seguridad que el otro no tiene”.

Según el ejecutivo, hoy existen unos 200 locales comerciales adheridos al sistema de Extra Cash, que permite retirar efectivo a través del posnet en las cajas de los mismos, luego de realizar una compra.

“El BCRA apunta a facilitar el acceso al dinero, de manera que éste no sea una excusa para no estar bancarizado. Va de la mano con el incentivo a los débitos directos, transferencias, billeteras electrónicas y alias CBU. Se pretende que al usuario le convenga estar bancarizado para hacer transacciones fácilmente”, enfatizó Mignone.

Una medida que genera buenas expectativas

A juzgar por la experiencia de otros países, la medida podría tener una respuesta positiva por parte de los negocios que pueden adherirse a este servicio.

“Sabemos que en el exterior, en países donde la bancarización es la regla, las redes de ATM no pertenecientes a entidades financieras están en expansión. Sería de esperar que este fenómeno se diera de igual modo en Argentina”, dijo Ebba.

“El grado de expansión debería ser alto, habida cuenta de los beneficios que proporciona tanto a los usuarios como a los puntos de atención que podrán contar con este servicio. Creo que se puede lograr en plazos razonablemente rápidos, aunque obviamente dependerá de la logística necesaria para poder hacerlo”, agregó Fiorillo.

El especialista indicó que “si tomamos por ejemplo Estados Unidos, hay cajeros extrabancarios en las cadenas de farmacias más importantes del país, así como también en comercios minoristas en plena calle. En estos casos se cobra una comisión por el uso de los mismos, la cual tiene que ser previamente conocida por el usuario para que éste decida si lo va a utilizar o no”.

El costo de una transacción de este tipo en Estados Unidos puede ir desde 1,5 a 7 dólares, según la zona del país.

La normativa emitida por el BCRA prevé que el cajero no bancario deberá informar con precisión los costos al cliente en forma previa a la operación, para permitirle desistir de la misma si lo desea. Además, la pantalla deberá exhibir una leyenda que diga “Esta operación en una entidad financiera podría no tener costo”.

Las nuevas redes de cajeros

Como respuesta a la norma del BCRA, la Asociación de Operadores de YPF y la Red Link anunciaron recientemente que firmaron un acuerdo de cooperación que permitirá que se instalen unos 200 cajeros automáticos en los próximos 24 meses en estaciones de servicio de todo el país.

Para Ebba, “las redes de supermercados, estaciones de servicio, farmacias y similares van a ser las sociedades no financieras interesadas en este nuevo negocio. De hecho, todas ellas ya cuentan con cajeros en sus instalaciones pertenecientes a entidades financieras”.

“El mantenimiento de cajeros propios puede implicar un ingreso adicional por las comisiones que asumirán los clientes en las transacciones al tiempo que puede permitir una reducción de las cobranzas de sus ventas o servicios a través de plásticos, con la consiguiente reducción de sus costos”, añadió.

La ejecutiva señaló, además, que no hay que dejar de considerar la posibilidad del establecimiento de sociedades ad hoc, cuyo negocio exclusivo sea la instalación y explotación de las redes de cajeros.

Fiorillo coincidió en que hay interés entre las grandes cadenas de supermercados y farmacias para instalar cajeros, “aunque con mesura, dado que están analizando la norma y sus costos y beneficios asociados”.

El experto entiende que las entidades “se beneficiarán, dado que proveerán de un nuevo servicio a su clientela, lo cual podría actuar como un elemento más a la hora de fidelizarla. También atraerá nuevos clientes que vayan a utilizar dicho servicio en ese local y que, estando allí, puedan efectuar alguna compra en ellos”.

Otra ventaja para los locales que instalen estos cajeros es que podrán cargarlos con el efectivo que ellos mismos recolecten por sus ventas, reduciendo el costo del transporte de caudales en los negocios que recaudan grandes cantidades de efectivo

La decisión adoptada por el directorio del BCRA no modifica en ningún aspecto el régimen vigente para la red de cajeros bancarios ni las disposiciones para su uso por parte de los clientes, por lo que se entiende que estos puntos de atención deberán cumplir con los mismos requisitos de seguridad que la red de cajeros bancaria.

“Entendemos que aquellos interesados en la instalación de estos cajeros deberán asociarse a alguna de las redes locales (Link, Banelco, Cabal), que homologarán las instalaciones.
Como condición básica, aparece la necesidad de contar con conexiones que les permitan operar on line”, puntualizó Ebba.

“También, las empresas deberán instrumentar mecanismos de seguridad, como pueden ser los sistemas de videovigilancia, aseguramiento del suministro eléctrico o alimentación de efectivo en los cajeros”, agregó.

Situación actual

Según datos del Banco Central, en la actualidad en todo el país hay 20.431 cajeros automáticos instalados, de los cuales el 31% está en la provincia de Buenos Aires; el 21%, en la Ciudad de Buenos Aires; el 10%, en Santa Fe; y el 8%, en Córdoba.

“Es decir, que el 70% se agrupa en sólo tres provincias y, de ese porcentaje, más del 50%, solamente en una de ellas, Buenos Aires. Esto marca claramente que casi todo el interior adolece de una oferta de servicios acorde en materia de cajeros automáticos”, explicó Fiorillo.

Las provincias que menos cajeros bancarios tienen instalados son La Rioja (105), Tierra del Fuego (126), Catamarca (140) y Formosa (144).

“Aquellas localidades menos rentables para las instituciones financieras reguladas, que se encuentran más aisladas, serían las que se verían beneficiadas con esta opción de cajeros”, dijo Ebba.

“Actualmente, muchas de esas localidades cuentan con un cajero y/o sucursal bancaria por parte de la institución bancaria provincial”, puntualizó.

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