El Gobierno sale a buscar inversiones

Con el fin de fomentar la llegada de inversiones extranjeras luego de años de declinación, la nueva administración creó recientemente la Agencia Nacional de Promoción de Inversiones y Comercio Internacional. ¿Cuáles son las oportunidades que presenta la Argentina en el inicio del nuevo mandato para cumplir exitosamente con este objetivo?


Con la reciente participación del presidente en el Foro Económico de Davos, el nuevo gobierno dejó en claro que una de sus máximas prioridades para esta nueva etapa estará en recuperar la confianza de los mercados internacionales y atraer inversiones al país para apuntalar el crecimiento económico.

Sin embargo, la nueva administración no encara una tarea sencilla. Según datos suministrados por Cancillería, Argentina recibe hoy apenas un 4% de la inversión extranjera directa (IED) de América Latina y está pobremente posicionada en los rankings de transparencia y competitividad global. De cada 100 dólares que se invierten en el mundo, sólo 59 centavos de dólar llegaron al país durante 2015.

Con el fin de revertir esta situación, en febrero pasado se lanzó la Agencia Nacional de Promoción de Inversiones y Comercio Internacional, un esfuerzo coordinado entre el Ministerio de Producción y Cancillería. La agencia, que estará encabezada por el empresario Juan Procaccini, tendrá como objetivo captar y facilitar la radicación de inversiones en el país, además de desarrollar nuevos mercados para los productos nacionales.

Las agencias nacionales de promoción de inversiones que existen en el resto del mundo tienen como objetivo principal facilitar procesos de inversión mediante la organización de información, la desburocratización de trámites y permisos, y la coordinación con cámaras empresariales locales y organismos públicos. En el caso argentino, también se prevé que desde la misma agencia, se pueda promover la colocación de productos nacionales en mercados extranjeros, tal como hiciese la fundación Exportar, sobre cuya estructura va a estar montada la nueva entidad.

Según la economista senior de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) Marcela Cristini, estos organismos básicamente tienen como función informar a los inversores extranjeros sobre el doing business del país, cómo se hacen negocios. “Muchas agencias lo que hacen es poner información sectorial, para lo cual las cámaras sirven de apoyo, y un target de los inversores. Esto significa que van a buscar inversores al mundo para los distintos sectores y presentan al país de un modo general frente a cámaras de inversores y cámaras empresarias extranjeras. Los métodos para la promoción son muchísimos y no es costoso hacerlo. Tener una agencia de este tipo a esta altura del partido es imprescindible para Argentina que se tiene que volver a presentar en el mundo”.

Por su parte, el economista e investigador de la Fundación Mediterránea, Jorge Vasconcelos, indicó que “una agencia como esta no es una novedad en el mundo. Existen distintos mecanismos por los cuales los países buscan canalizar y desburocratizar todo lo que hace a atraer inversiones. Lo novedoso sería que fuera una institución que permita generar mecanismos de ventanilla única. Argentina está muy mal posicionada en los rankings de facilidad para hacer negocios, por lo tanto hay muchísimo terreno para recuperar ahí. La agencia servirá para organizar información, ordenar y desburocratizar trámites y tendrá una función relevante, pero no es algo que pueda generar un quiebre de un minuto para el otro”.

Para el economista de la Universidad Torcuato Di Tella, Bernardo Kosacoff, la creación del organismo representa una señal positiva en materia de inversión extranjera en el país. “Creo que es una medida correcta. Es una institución significativa para atraer inversiones pero fundamentalmente para reinsertarse en el mundo y generar cambios en la estructura productiva. Lo veo como una iniciativa adecuada”.

De acuerdo al especialista, “todos los países que tuvieron un desempeño económico favorable y, sobre todo, los que han ganado en términos de inserción internacional tienen instituciones de este tipo, que apuntan al ámbito en donde se fomentan los procesos de cooperación pública y privada y atienden las especificidades de cada uno de los casos que se plantean”.

En sintonía con el economista, Cristini explicó que la existencia de organismos de este tipo es común en el resto mundo y su creación en Argentina puede facilitar una mayor llegada de capitales extranjeros. “En el mundo hay 192 países y 164 tienen agencias nacionales de inversión. Tener una agencia de inversión es lo normal. Es más, muchos países tienen para las zonas rezagadas agencias regionales. De estas agencias regionales, hay 250 en el mundo. Nosotros tenemos algunas en el país, como por ejemplo en Córdoba, donde se suele recibir muy bien a los inversores. Ahora, tener un organismo a nivel nacional es necesario para estar a la par del resto del mundo”.

Argentina y la IED: una participación declinante

Según datos de la CEPAL, la participación de la Argentina en la inversión extranjera directa recibida por la región se redujo de un 8,8% en 2013 a un 4% en 2015, pasando de ser el segundo receptor al sexto, por debajo de países como México, Colombia, Perú y Chile. Frente a este panorama, la necesidad de recuperar el flujo de inversiones histórico del país se convierte en uno de los principales objetivos de cara a los próximos años.

“Las inversiones son un problema en Argentina y generar atractivos es una necesidad imperiosa. Hoy las inversiones extranjeras en nuestro país están paralizadas. De hecho, hubo desinversión en los últimos cinco años. Hubo gente que levantó sus capitales y se fue, como fue el caso de inversores brasileños en agroindustria y minería, y estadounidenses en servicios. Entonces, todo lo que podamos hacer para atraer inversión me parece muy útil porque la inversión extranjera junto con la local generan crecimiento”, destacó Cristini.

Sin embargo, la especialista advirtió que “generar condiciones para la llegada de inversiones extranjeras no pasa por la agencia. La agencia lo que hace es facilitar. Que existan condiciones para una mayor inversión extranjera en el país pasa básicamente por la macroeconomía y tiene que ver con dar estabilidad macroeconómica, estabilidad de reglas, impuestos que sean previsibles, seguridad jurídica y costos logísticos más razonables”.

En la misma línea, Kosacoff aclaró que, además de la creación de la agencia, es preciso establecer condiciones que fomenten el ingreso de inversiones extranjeras, como reglas de juego creíbles y parejas para el conjunto de las empresas y una visión de mediano plazo que garantice cierta estabilidad. “En principio, si bien veo que hay condiciones favorables, creo que el propio desempeño de la economía argentina nos va a decir si realmente eso se consolida en el funcionamiento macroeconómico del país”.

El analista recalcó la importancia no sólo en las empresas extrajeras que puedan operar en un futuro en el país sino en las que actualmente lo hacen. “Creo que lo más importante es el propio stock de empresas extranjeras que hay en Argentina, que son alrededor de 600. Muchas de ellas están hace más de 100 años en el país, con lo cual nos conocen muy bien y tienen una participación muy importante en muchos de los mercados argentinos. Un fenómeno que ocurrió en los últimos 10 años fue el escaso proceso inversor de estas empresas. Entonces, me parece muy importante tratar de ver cuáles son los determinantes para revertir esta situación”.

Para Vasconcelos, la creación de la agencia de inversiones constituye “un eslabón de la cadena aunque no es el más importante”. Según el especialista, para atraer fondos, el Gobierno deberá corregir los desequilibrios económicos sin tener un gran desgaste político y asegurar una mejora en la competitividad. “Hoy los países que atraen inversiones son los países competitivos, no los países con mercado interno grande. Esa es la diferencia clara que hay entre Brasil y países como Chile, Perú o Colombia. Cuando uno piensa en atraer inversiones, la competitividad, es el nombre del juego porque las inversiones hoy son pensadas como parte de una cadena de valor que no se agota en un solo país. Entonces, el tema de la capacidad de cada país de ser competitivo le garantiza formar parte de esas cadenas de valor que son la esencia actual de la inversión extranjera directa”.

En sintonía con los tres entrevistados, un economista cercano al Gobierno que prefirió no ser mencionado, opinó que la creación de la agencia no constituye una solución a la falta de inversiones provenientes del extranjero y aseguró que el aumento en el flujo de las mismas dependerá principalmente de cómo logre la actual administración reordenar la variables macroeconómicas.

Oportunidades de inversión en el país

Al margen de la creación del organismo y la generación de condiciones para la llegada de los capitales externos, ¿existen oportunidades de inversión en la Argentina de hoy que puedan resultar atractivas para los decisores globales?

Para Kosacoff, “hoy se están dando condiciones mucho más favorables para que las filiales argentinas vuelvan a ganar adjudicaciones de plataformas globales en el país. Creo que acá hay un punto muy significativo, y no sólo en el sector industrial, sino en el alimenticio, minería, todas las cadenas agroindustriales, en áreas de comunicaciones y en muchas actividades económicas donde existen empresas que operan en el país y que ahora pueden ver una buena oportunidad para replantear sus proyectos para que desde las casas matrices le den un nuevo lugar en el mundo a nuestro país”.

Cristini hizo hincapié en sectores como agroindustria y servicios. “La inversión natural en la Argentina, por la tasa de retorno relativamente más alta que en otros países, es la agroindustria. Sin embargo, también existen oportunidades en servicios e infraestructura. Un caso puntual e interesante son los fertilizantes, que hay que desarrollarlos más ya que hay inversores extranjeros que abandonaron el país. Hay que tener en cuenta que Argentina tiene la ventaja comparada de su tierra, pero también tiene la ventaja comparada de su mano de obra calificada. Entonces, tenemos una amplia gama de oportunidades”.

También recalcó las oportunidades que brinda el sector bancario, por su baja participación en el producto bruto argentino. “Este país tendría que tener el doble o más del doble de participación. Se va a necesitar inversiones en bancos, en los que están y en banca nueva. Entonces, hay muchas cosas para hacer y atraer esas inversiones”.

2016: un año de transición

Los entrevistados coincidieron en que el 2016 es un año de transición, y que si el Gobierno acierta con las medidas económicas podrían comenzar a recogerse los frutos en materia de mayores inversiones al cierre del período.

“En el segundo semestre del año quizás podría empezar a verse que estas tendencias de mayores inversiones podrían empezar a ocurrir. Es un año más cualitativo que cuantitativo, de confirmación de la idea de que el programa económico del Gobierno va a mantener algún tipo de apoyo y gobernabilidad, y va a avanzar en forma sostenida en esta agenda de competitividad que hoy en día todavía es incipiente”, destacó Vasconcelos.

“Creo que el Gobierno está obligado a avanzar por esta senda de competitividad porque hoy el mundo es muy complicado y no sobran capitales asentándose en distintos países para hacer inversiones productivas. Las condiciones del mundo actual obligan a estar cada vez más atento en cómo lograr el diseño y la implementación de una política que favorezca la competitividad, como un mecanismo que es útil tanto a las inversiones preexistentes como a las que puedan surgir”, agregó el economista.

Cristini recalcó los obstáculos a los que se enfrenta el ejecutivo, aunque se mostró optimista respecto a las oportunidades que presenta el país en materia de inversiones. “Este gobierno recién empieza. Los primeros pasos que yo estoy viendo están orientados a reordenar la economía y la verdad es que no podían hacer otra cosa. Yo entiendo que es un gobierno que tiene muy en claro que las inversiones son muy importantes así que espero que logre su cometido. También hay que tener en cuenta que no es tarea sólo del Ejecutivo, sino que también tienen que acompañar el Congreso y las provincias. Entonces, hay bastante para hacer en términos de ordenamiento político institucional”.

“Si seguimos dando las señales como las venimos dando hasta ahora y el plan antiinflacionario es exitoso, podemos llegar a ver más inversiones extranjeras en los próximos años. Nadie se puede permitir el lujo de estar afuera de la Argentina en algunos sectores como, por ejemplo, agroindustria y minería. En esos sectores no hay tierra sobrante en el mundo y si te ofrecen venir a hacer algo de agroindustria en Argentina tenés que venir porque no hay otros lugares en términos de desarrollo sofisticado de ese sector. Todo esto Argentina lo puede ofrecer y no lo estamos haciendo. En otras partes del mundo ya se agotaron esas oportunidades: quedan Brasil y Argentina, y Brasil ya tomó bastante esas oportunidades. Ahora nos toca a nosotros”, enfatizó.

Kosacoff, por su parte, vaticinó que podría haber una incipiente llegada de inversiones hacia finales de año y principios del 2017. “Uno percibe que se están estudiando proyectos. La Argentina nuevamente es vista como un destino en el cual puede haber grandes oportunidades para desarrollar negocios y el ambiente se nota que se ha modificado para gran parte de las empresas”.

“Por una parte, está la compra de posiciones de mercado en la Argentina, en donde existen oportunidades significativas; y, por el otro, está el amplio desarrollo del proyecto que se va a dar en los próximos cinco años, en el cual va a haber una fuerte participación del capital extranjero. En este sentido, creo que las oportunidades son muy importantes. Obviamente, no hay que ser exitistas, pero creo que va a haber cambios en el sentido de la competencia” añadió.

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