El litio promete inversiones y exportación

Ya hay compañías que extraen litio en Argentina. Es un negocio que puede llegar a exportar 1.500 millones de dólares anuales.

 

La Argentina es parte, en conjunto con Chile y Bolivia, del área geográfica denominada “Triángulo del Litio”. Este sector alberga, aproximadamente, el 80% de las reservas mundiales de este metal liviano. Además, según datos del Servicio Geológico de los Estados Unidos, Argentina es el cuarto productor mundial de este mineral, detrás de Australia, Chile y China.

El litio se utiliza como material para diversos productos tecnológicos. Y se considera fundamental para la transición energética, porque puede usarse para las baterías de autos eléctricos y para almacenamiento de energía proveniente de fuentes renovables, como la solar y la eólica.

 

Proyectos de litio en Argentina

Según datos de Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación, de 2017 a 2020 se realizaron inversiones por 1.188 millones de dólares en el sector del litio. Mientras que en 2020 se exportaron 134 millones de dólares de este mineral.

Actualmente, las provincias de Jujuy y Catamarca cuentan con dos proyectos operativos, Mina Fénix y Olaroz, que tienen una producción total anual de 37.500 toneladas de carbonato de litio.

A futuro, de acuerdo con proyecciones del sector, los embarques de litio pasarían a 175.000 toneladas en 2025, con exportaciones calculadas en más de 1.500 millones de dólares.

En términos competitivos el país se encuentra bien posicionado a nivel mundial ya que la extracción de litio en salares (que son los ecosistemas en donde se encuentra el mineral en la Argentina) es menos costosa en comparación con la extracción en rocas, como es el caso de China y Australia.

 

Legislación local

Según Martín Kazimierski, investigador del Grupo de Estudios en Geopolítica y Bienes Comunes del Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe (IEALC), dependiente de la UBA, el litio en el país está amparado por el Código de Minería y la Ley de Inversiones Mineras.

“El Código de Minería propone diferenciar la propiedad superficiaria del subsuelo: la parte superficiaria pertenece a las provincias, pero los recursos del subsuelo corresponden a su descubridor, que en este caso son las empresas”, explicó.

La Ley de Inversiones Mineras, por otro lado, establece una serie de beneficios como, por ejemplo, el otorgamiento de un marco regulatorio estable por 30 años para las mineras.

“Las empresas pagan regalías, que es la principal fuente de ingresos de las provincias. Esas regalías son del 3% sobre el valor declarado de lo que extrajeron de la mina, y la provincia no realiza ninguna auditoría con respecto a este valor” especificó Kazimierski.

A su vez, hoy en día el Estado realiza un reintegro a las exportaciones de litio de 1,5% sobre el recurso procesado, que tiene un precio más alto que aquel que se extrae.

 

Desarrollo de economías regionales

El gobierno nacional en conjunto con diferentes organismos gubernamentales, instituciones científicas, empresas y otros actores, se encuentra avanzando en el desarrollo de un plan estratégico para el desarrollo minero argentino, cuyo objetivo es establecer el camino del sector para los próximos 30 años.

Jonatan Nuñez, también de IEALC, consideró: “Las intenciones aparentes del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación están en el avance de la cadena de valor. Ha habido diferentes anuncios en este sentido como, por ejemplo, en el mes de mayo el ministro Matías Kulfas junto al gobernador de Jujuy, Gerardo Zamora, anunciaron que la empresa Ganfeng Lithium iba a avanzar con la industrialización del litio en la provincia”.

A su vez, Litio Minera Argentina S. A., subsidiara de Ganfeng Lithium, firmó un acuerdo con el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, para invertir 580 millones de dólares en una planta que generará 4.000 puestos laborales, directos e indirectos.

Franco Mignacco, presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), añadió: “En el NOA se prevé que en el futuro la actividad genere un incremento del empleo tanto directo como indirecto. Esto ayudará a que se motoricen las economías regionales a partir de la cadena de proveedores, y se consolide un entramado generador de valor. Es importante que se acompañe el crecimiento de esta industria con políticas adecuadas”.

 

Obstáculos a superar

A pesar de los avances para el desarrollo del sector, el contexto macroeconómico del país es identificado como una barrera para el crecimiento adecuado de esta actividad.

Mignacco resumió: “Se requiere que se pueda garantizar un contexto de reglas claras y un marco jurídico e impositivo estable y receptivo hacia la inversión. Lograrlo es fundamental para aprovechar la ventana de oportunidad que se abre para el desarrollo del litio en la Argentina, a fin de no quedarnos atrás frente a los países competidores. Y aprovechar que hoy, a las cuestiones relacionadas con la demanda por las nuevas tecnologías, se suma la ventaja competitiva frente a la situación de otros Estados de la región”.

 

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