El Microcentro se reinventa de cara a la nueva normalidad

Con las empresas priorizando los formatos híbridos, la ciudad de Buenos Aires busca nuevos usos para las oficinas vacías.

El teletrabajo a causa de la pandemia vació de gente la zona del Microcentro. La mayoría de las empresas se dio cuenta de que, desde sus casas, los empleados no sólo no perdían productividad, sino que, además, bajaban costos.

Miguel Di Maggio, director de la inmobiliaria Depa, analizó la situación del teletrabajo y el negocio inmobiliario de las oficinas: “Las compañías entendieron que la vorágine de la pandemia logró desactivar, en muchos casos, oficinas muy grandes. La virtualidad ha hecho que mucha gente se pueda acomodar trabajando desde su casa y eso hace que las empresas achiquen sus edificios. La solución que habían encontrado para organizarse en la cuarentena, al final, también sirvió para bajar costos”.

Mientras tanto, Pablo Di Filippo, CEO y cofundador de Benomad, una consultora que acompaña la reconversión del trabajo remoto, opinó sobre la flexiblidad del trabajo presencial: “Todas las encuestas demuestran que los colaboradores quieren un esquema híbrido: parte en la oficina, parte remoto, ya sea de elección libre o a partir de una agenda compartida con sus compañeros de equipo. Esto trae un achicamiento de las necesidades de metros cuadrados en las oficinas, algunas empresas más chicas llegaron a abandonarlas por completo”.

 

De oficinas a residencias

Ante este cambio de hábitos laborales, el gobierno porteño presentó un plan para reconvertir la funcionalidad de la zona céntrica de la ciudad.

La idea es promover el uso residencial, facilitar alquileres baratos a estudiantes y generar un distrito educativo, cultural y gastronómico. Para eso ofrecen un programa de incentivos fiscales.

Los beneficios están disponibles para desarrollos que hayan obtenido permiso de obra durante la pandemia o lo estén tramitando. El combo incluye una exención del pago del 20% inicial de la tasa que cobra el GCBA para obras nuevas en el caso de emprendimientos que comiencen a ejecutarse hasta 31 de diciembre. También regirá una exención del 80% restante para quienes cumplan con los plazos para inspecciones.

Para Lucas López, presidente de la Sociedad Central de Arquitectos (SCA), la situación del Centro es complicada. “Esto es un fenómeno que se está dando en todas las ciudades del mundo. La pandemia vino a acelerar un proceso de trabajo remoto y de descentralización que ya se venía dando, pero que la pandemia de COVID-19 precipitó”, explicó.

López, sin embargo, advirtió que la reconversión no es imposible, pero sí muy compleja, y que requiere una mirada integral. “Por un lado, la proporción de espacios verdes del Centro es la más baja de la ciudad. ¿Qué calidad de vida le vamos a proponer a los jóvenes que se vayan a vivir allí?”, apuntó.

 

Cambios estructurales

Para Di Maggio, más allá de las intenciones, los edificios requieren un cambio estructural para pasar a ser residencias. “Tiene baños en bloque y no distribuidos en la planta, como para ser subdivididos entre varias unidades. Muchas tampoco tienen cocina, ni cocheras. Habrá que ver cómo le encuentran la vuelta a ese tipo de edificios”, explicó.

Actualmente hay oficinas en venta y en alquiler con precios muy bajos. Y explicó: “Hemos vendido oficinas de 200 m2 en 140.000 dólares. Estamos hablando de 700 dólares por metro cuadrado en zonas donde antes de la pandemia los valores superaban los mil dólares el metro cuadrado”.

La situación puede significar una buena inversión, si se tiene en cuenta que la zona va a empezar a moverse con el proyecto de transformación. “Es un gran nicho de inversión para el que tiene unos ahorros. Con 40.000 o 50.000 dólares tranquilamente se puede conseguir una oficina de 30 a 70 m2”, indicó Di Maggio.

A eso agregó que los espacios de coworking pueden ser uno de los ganadores dentro de este escenario. “Tienen mucha demanda. Son una solución realmente integral porque ofrecen salas de reuniones y espacios para recibir clientes. Las empresas que resignen sus oficinas físicas pueden resolver algunas cuestiones presenciales a través de estos lugares y, además, pueden convivir muy eficientemente con el nuevo uso residencial de la zona céntrica”, reflexionó.

Continuar leyendo la nota completa aquí.