El programa económico debe ser creíble y realizable – Daniel Marx

El gobierno saliente deja muchas cuestiones estructurales sin resolver. La nueva administración se va a encontrar con un panorama complicado. Hay una oportunidad de volver a encauzar la economía pero depende del plan que se presente.

 

Haciendo un balance de la última gestión podemos encontrar puntos favorables y otros más complicados. Creo que, en definitiva, cuando llegaron al gobierno hace cuatro años se encontraron que la situación estaba muy difícil y tenían que corregir particularmente el sistema de precios relativos. Esto significó un trabajo importante en varios aspectos, desde el tipo de cambio hasta las tarifas de servicios públicos, y eso les consumió mucho esfuerzo y tiempo.

Les quedaron pendientes muchas de las cuestiones más estructurales de Argentina para sumar más competitividad. Creo que se financiaron con un exceso de dependencia de fuentes externas que les generó inflación posterior, porque mientras tomaban deuda había una expansión de la economía y una apreciación del tipo de cambio que no pudieron sostener.

Producto de todo esto, también la economía argentina sigue con problemas coyunturales que van desde la inflación hasta cuestiones de empleo y sostenibilidad general. Son temas a resolver.

Este país tiene un problema de productividad y dinamismo de la economía que se arrastra a lo largo del tiempo y que persistió también en este período. La economía nacional decreció 3 puntos en los últimos ocho años, mientras que otros países crecían al 3% anual.

Con respecto al gobierno entrante, todavía hay que develar varias incógnitas pero esperemos que se pueda revertir esta situación. Se va a encontrar con un panorama complicado y va a estar más forzado a resolverlo. En ese sentido, esperaríamos que tome la iniciativa.

Los principales temas a abordar pasan por el diseño del sistema tributario, un esquema de funcionamiento de precios y salarios que permita ir bajando las expectativas de inflación, y el manejo del Banco Central para generar confianza porque hoy en día existe un problema de credibilidad.

En este sentido, es importante también que no se caiga la demanda de dinero. En las últimas semanas del gobierno de Macri hubo una liquidación de dólares por parte de los exportadores, que se anticipaban a una posible suba de retenciones bajo la nueva administración, pero hay que ver qué sucederá a principios del próximo año.

De todos modos, el cepo posiblemente continúe y recién se levantará cuando se estabilice la demanda de dinero, es decir, cuando la gente sienta que vale la pena mantener los pesos. Para eso hace falta una política monetaria consistente.

El tema de la deuda es muy complejo pero es posible lograr un acuerdo, una renegociación o reperfilamiento. Lograrlo dependerá del programa económico que se presente, que no va a estar aislado de la negociación, y que para tener éxito debe ser creíble y realizable.

Si el programa general es consistente, el pacto social puede servir para alinear las expectativas y, con eso, coordinar la economía. Hay sectores que pueden impulsar el crecimiento, desde agroindustria y servicios hasta actividades vinculadas a la energía. En esto, Vaca Muerta es importante pero va a tardar en materializarse, no es tan fácil como a veces se plantea. También será importante la reactivación del crédito pero va a llevar un tiempo.

Creo que hay una oportunidad de volver a encauzar la economía pero el panorama es complejo y hay que atravesar este período difícil. Va a depender mucho de cómo coordine el nuevo gobierno a los distintos frentes y actores y cómo lleve adelante el programa. Es necesario un programa económico coherente que contemple las distintas piezas y eso se tiene que develar.

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