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Estrategias de RSE durante la pandemia

El mercado asegurador reconfiguró sus prioridades en materia de responsabilidad social a raíz de la pandemia de coronavirus.

Las aseguradoras llevan adelante un trabajo constante desde sus áreas de responsabilidad social empresaria (RSE) para ayudar a resolver demandas de la sociedad.

Frente a la pandemia esta área tomó una mayor relevancia. Las propuestas incluyeron desde barbijos y máscaras de protección, hasta la asistencia psicológica gratuita para sobrellevar el estrés. La pandemia continúa y las aseguradoras redoblan su apuesta para seguir acercando soluciones.

Nuevas prioridades

Las experiencias de la aseguradoras fueron diferentes en el año de la pandemia según los ejes centrales que priorizaron.

En el caso de Sancor Seguros, su gerente de RSE, Betina Azugna, explicó que la estrategia de la compañía sigue los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030.

Sin embargo, a raíz de la pandemia comenzaron a enfocarse en la disminución de la pobreza, desigualdades y en la generación de alianzas para avanzar en el cumplimiento de dichos objetivos.

“Hacerle frente a la pandemia se nos hizo fácil porque ya estábamos trabajando en temáticas de salud, de prevención y de cuidado. Eso nos permitió lanzar muchos productos que necesitaban nuestros clientes, productores y empleados, como el servicio de telemedicina y microseguros, o seguros accesibles para los sectores más desamparados, por ejemplo”, enumeró.

Por su parte, el Grupo San Cristóbal implementó un plan de contingencia para adecuarse a la nueva situación laboral y proteger la salud de sus colaboradores, a la vez que pusieron a disposición de sus PAS herramientas digitales de autogestión para que pudieran mantener un contacto fluido con sus referentes comerciales en cada sucursal.

Como parte de las tareas de readecuación de infraestructura para dar soporte a la demanda generada, la compañía habilitó 1.340 conexiones VPN, y se conformaron grupos de capacitación remota y chats grupales para sobrellevar la coyuntura con acompañamiento psicológico, explicó Exequiel Arangio, jefe de Comunicaciones Corporativas y Sustentabilidad de Grupo San Cristóbal.

Junto a los sectores de bajos ingresos

Los efectos económicos de la pandemia afectaron la salud y la educación de los sectores de bajos ingresos.

Sobre este tema, Silvina Vazón, responsable de la Gestión de RSE de RUS, reconoció que trabajan con comedores, y en temas de discapacidad, adicciones, ancianidad y educación.

“Mucho tiene que ver con la pobreza. Las escuelas nos piden desde un termómetro digital, hasta resmas de papel para imprimirles la tarea a los chicos que no tienen conectividad”.

Para atender parte de esa demanda, la aseguradora está desarrollando el segmento de microseguros en barrios pobres y ya tienen dos locales en La Juanita y en el Barrio 31, donde ofrecen coberturas inclusivas.

Otra de las acciones innovadoras de peso fue la que llevó a cabo Insur en la Patagonia. En marzo organizaron una donación para colaborar con las más de 200 familias que perdieron sus casas en los incendios en esa zona. Además durante Semana Santa colaboraron con la Fundación Albricias, un emprendimiento de la Obra San José Providente que brinda educación y contención a más de 250 niños y jóvenes.

La pandemia, además de acelerar la digitalización, también abrió un mayor debate sobre el impacto social del negocio y las alternativas de colaboración que llegarán con “la nueva normalidad” cuando la emergencia sanitaria, al fin, llegue a término.

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