FCA Automoviles Argentina

Leonardo Destéfano, gerente de Relaciones Externas y Comunicación.

La compañía divide sus acciones de RSE en cinco programas: ComprometeRSE, que incluye acciones vinculadas al desarrollo social; EducaRSE, relacionadas con la educación; CultivaRSE, con iniciativas culturales; PreservaRSE, orientado a la protección del medioambiente; y CuidaRSE, que apunta a la promoción y el cuidado de las personas.

Como indicó Destéfano, “cada uno de estos programas tiene sus objetivos determinados y su peso específico. Se adaptan a la realidad de cada año, según las necesidades de los lugares en los que la empresa está presente”.

Por ejemplo, una de las acciones que lleva adelante la empresa se desarrolla junto a la Asociación Hombre Nuevo. Este proyecto dio lugar al Club Juan Pablo II, un predio del ex Club Fiat en el que trabajan para “sacar a los chicos de la calle”. También trabajan con la fundación Vaso de Leche, que da una ración diaria a mil niños en comedores infantiles.

“Buscamos trabajar con ellos desde el nacimiento, para evitar la desnutrición infantil, meterlos en el deporte, que tengan valores y no estén en la calle”, señaló Destéfano. También realizan acciones con los padres de los chicos, como capacitaciones o acompañamientos.

En el verano, en el club funciona una escuela a la que voluntarios de la empresa van para colaborar en el trabajo con los chicos. La idea, según Destéfano, es que este espacio funcione no sólo para los empleados de la compañía, sino que también tenga un fin social. En ese sentido, destacó “el impacto de dos o tres años de trabajo” que ha logrado el programa.

La empresa cuenta con un programa de voluntariado corporativo, para que los empleados participen tanto en el club como en otras iniciativas, como las que tienen junto a TECHO o Junior Achievement. El ejecutivo detalló que actualmente hay unas 400 personas trabajando en estas acciones. En el primer caso, colaboran con la construcción de viviendas en Córdoba y en la provincia de Buenos Aires. En el segundo, dan clases a unos 4 mil chicos. Algunas actividades tienen lugar en aulas, otras en visitas internas a la planta. También acompañan a directores de 14 escuelas.

“Nuestra empresa, desde que está en Argentina, siempre tuvo una participación en la sociedad en la que está inmersa. La razón: el desarrollo de la sociedad en la que trabaja y se venden sus productos. Está bueno llevar el mensaje de que se puede, que el desarrollo de la sociedad en general es posible”, enfatizó Destéfano.

En ese marco, según el directivo, las acciones de voluntariado hacen que la vinculación con el empleado sea diferente: “No es que sólo trabajan y ganan un sueldo, sino también que juntos estamos haciendo algo para mejorar todos los días. Hay casos de empleados que ganan un premio de reconocimiento interno y que deciden directamente donarlo a alguna fundación o a alguna ONG”.

“Este trabajo genera un vínculo extralaboral que hace ver a la empresa mucho más humana. Acciones como ir a construir casas un fin de semana y detectar que la mujer, o el hombre, de esa casa tiene alguna falencia genera una relación. La compañía los acompaña en lo que puede, lo que humaniza las relaciones internas”, agregó.

Share Button