aerolíneas Thomas Cook

Fianzas: las enseñanzas que nos deja la pandemia

La quiebra de empresas, producto del impacto del coronavirus, puso en evidencia los errores del mercado mundial de fianzas.

La crisis desatada por la pandemia de COVID-19 cambió irremediablemente los modelos de negocios. El cimbronazo global provocó quiebras y desnudó fallas de liquidez aún en compañías que parecían intocables. El nuevo contexto está obligando a las compañías afianzadoras a repensar sus esquemas de trabajo a mediano y largo plazo para aprender de lo sucedido.

En términos de urgencias, el ojo crítico de la industria de cauciones está puesto en la eficiencia de las políticas de asistencia de los gobiernos. Si no se producen o son insuficientes pueden conducir a una situación fatal a muchas empresas en todo el planeta.

La actividad económica mundial venía decreciendo desde mediados de 2018. En 2019 las tensiones en el mercado financiero parecían empezar a deshacerse gracias a una mayor estabilidad en la política monetaria a nivel global. Sin embargo, sucedió lo inesperado y la crisis desatada por el coronavirus potenció la caída económica.

La pandemia obligó a revisar todas las previsiones de crecimiento. Del 3,3% estimado para 2020 se pasó a un preocupante -4,9% y para este año se avizora un 5,4%, partiendo desde el piso alcanzado por la influencia de COVID-19. Los cálculos, de todos modos, dependerán de la reapertura de las economías de cada país, dominada por las marchas y contramarchas dictadas por las restricciones sanitarias.

¿Información confiable?

Las aerolíneas están entre las empresas más golpeadas por la pandemia: 24 de ellas dejaron definitivamente de volar desde 2019. El caso emblemático es el de la inglesa Thomas Cook, cuya bancarrota, en septiembre de ese año, dejó 21.000 empleados en la calle y 600.000 clientes varados. También constituye un ejemplo perfecto de errores del mercado afianzador.

La quiebra reveló que sus contratos de afianzamiento no tenían bases sólidas porque no contaba con bienes para responder. Sus aviones habían sido incorporados bajo la modalidad de leasing y su mayor caudal económico provenía de rutas aéreas.

Thomas Cook demostró que, a la hora de plantear un contrato, es preciso tomar acciones preventivas. Hoy las entidades que nuclean a las compañías de fianzas recomiendan efectuar un análisis sistémico del riesgo, adecuar la cobertura al objeto y al monto asegurado, revisar los límites de crédito y hacer un seguimiento de los riesgos relacionados con la pandemia.

El mercado afianzador debió intervenir por las insolvencias de varias firmas. La petrolera Hin Leong, de Singapur; la compañía de salud NMC Health, de Emiratos Árabes Unidos, y la alemana Wirecard AG, especializada en pagos electrónicos, expusieron la necesidad de que las aseguradoras dispongan del caudal total de información de sus clientes. Las tres empresas ocultaban pérdidas y deudas billonarias que habrían hecho imposible suscribir fianzas.

La pandemia desnudó falencias e inequidades. Pero también aportó lecciones: hay que evitar la concentración del riesgo, las actividades vinculadas con la corrupción, el juego, el lavado de dinero y las actividades financieras complejas; no se deben asumir compromisos en casos de negocios influenciados por ciclos económicos y políticas públicas. Tampoco se pueden aceptar riesgos sin cobrar el precio correspondiente, porque, al fin de cuentas, el seguro de fianza es un negocio a largo plazo y no se sustenta sin una base técnica.