Financiamiento para enfrentar el cambio climático

Hay un compromiso global para aportar financiación para hacer frente al cambio climático, pero los requisitos todavía no son claros.

Se realizó una nueva edición de la Cumbre del Clima a mediados de noviembre en Glasgow, Escocia. Allí se puso de manifiesto que hacen falta acciones más enérgicas para enfrentar el cambio climático.

En 2015 se había realizado la cumbre en París, donde 80 países habían presentado planes para bajar sus emisiones. Al mismo tiempo, con la firma del Acuerdo de París, los países desarrollados se habían comprometido a movilizar 100.000 millones de dólares por año hasta 2025 para que los países en desarrollo pudieran hacer frente al cambio climático. Pero hasta hoy esa cifra no ha sido alcanzada: según los datos de la OCDE publicados este año, en 2018 se lograron 78.300 millones de dólares y el 2019 finalizó con un total de 79.600 millones de dólares movilizados.

El problema de la definición

Uno de los principales obstáculos para implementar la financiación a nivel global es que no hay una única definición para las acciones de mitigación climática.

Soledad Aguilar, directora de la Maestría en Derecho y Economía del Cambio Climático, comentó: “Al no haber una única definición establecida internacionalmente, resulta difícil acordar el monto que debería proveerse a los países en desarrollo”.

En este mismo sentido, Matías Almang, especialista en cambio climático, comentó que los países desarrollados incluyen actividades y proyectos que, luego, los países en desarrollo no toman como propia. Esto genera una divergencia: para algunos actores los compromisos ya se cumplieron, mientras otros insisten en que aún falta entregar financiamiento para enfrentar el problema.

Asimismo, Andrea Rodríguez, gerenta del programa de acción climática de la Fundación AVINA, analizó: “Los países donantes tienen que diferenciar los tipos de financiamiento –el climático y el de desarrollo–, pero en la práctica varios países todavía realizan un doble conteo, porque mucho del recurso que antes iba al desarrollo ahora también va a programas climáticos”

Requisitos para el financiamiento

 

Otra complejidad del financiamiento climático es la posibilidad de acceso, ya que los montos llegan a través de fondos multilaterales, e instituciones privadas, filantrópicas y fundaciones.

En esta línea, Virginia Scardamaglia, especialista en financiamiento climático, analizó: “El problema es que a medida que pasa el tiempo es más complicado acceder a porque cada vez se pide más información para fundamentar con evidencia científica que el problema que se quiere abordar es climático y no un problema de desarrollo”.

Es importante destacar que, actualmente, la mayor parte del financiamiento va dirigido a la mitigación.

“El sector privado está más orientado a proyectos de mitigación que de adaptación. Porque los proyectos de mitigación tienen una tasa de retorno mucho más clara que aquellos de adaptación que son más a largo plazo”, comentó Scardamaglia.

A nivel internacional, el Acuerdo de París abre la puerta para que los privados también tengan un espacio dentro de la acción climática, ya que es necesario que el sector financie tanto las medidas de mitigación como las de adaptación.

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