Hacia el sinceramiento y trazabilidad del mercado de seguros

El titular de la Superintendencia de Seguros de la Nación se mostró comprometido con la expansión de la industria y argumentó que habrá un cambio cultural en el área. “La trazabilidad de la póliza va hacia la transparencia, el combate contra el fraude y, sobre todo, una mayor penetración del seguro”, afirmó.

Con más de 22 años de experiencia en estudios jurídicos de la Argentina y el exterior, Juan Alberto Pazo llegó a la administración pública en 2016, cuando fue incorporado a la Unidad de Información Financiera (UIF) como Secretario General Ejecutivo. En enero de este año, luego de la renuncia del entonces Superintendente de Seguros, Edgardo Podjarny, fue nombrado al frente del organismo por el Ministro de Finanzas, Luis Caputo. El ejecutivo dialogó con NBS Bancos y Seguros y analizó cuál es el rumbo de su gestión.

¿Con qué objetivos inició su gestión al frente de la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN)?

Lo primero que hicimos fue intentar sincerar el mercado del seguro y tratar de adoptar las mejores prácticas internacionales. Lo que vimos es que el mercado estaba subdesarrollado, que el potencial de crecimiento era enorme y que, comparado con la región, no debería ser tan difícil expandirlo en forma importante en poco tiempo.

¿Cuáles son las ideas que tienen para expandir el mercado de seguros?

Algunas ideas no son mías sino que son políticas públicas del gobierno nacional, que ya están generando un incremento de las primas. Por ejemplo, el aumento de la venta de automóviles produjo un crecimiento automático de las primas; el incremento de los créditos hipotecarios llevó a un aumento del mercado del seguro; el desarrollo de obras de infraestructura está produciendo una suba de los seguros de caución, que este mes crecieron un 13% en valores constantes.

Por otra parte, la participación activa de la SSN en generar determinados instrumentos para dar soluciones a este tipo de desarrollos económicos también es un cambio enorme. Estamos trabajando en ver cómo asegurar los boletos de compraventa que se hagan sobre pozos de obra, cómo trabajamos en obras públicas a través del seguro de caución para tener confort en que quienes se presenten en las licitaciones cumplan con las obras y que, si no lo hacen, el Estado no se vea perjudicado.

¿Tienen pensado trabajar en una mayor conciencia aseguradora para desarrollar el mercado?

Generar una cultura aseguradora es un trabajo de la SSN. No tengo dudas de que uno de los principales objetivos es entender cuál es el valor social del seguro pero la conciencia aseguradora se trabaja con el control. Para mí no es una cuestión de hacer programas como “El seguro va a la escuela” sino que la cultura aseguradora se genera cuando el Estado puede controlar que estás pagando una póliza y que te da una efectiva cobertura. Parte de fomentar la cultura aseguradora es que las compañías cumplan con el pago de los siniestros, que no haya fraude, que la gente sepa que el seguro le va a dar una cobertura real. Creo que ahí hubo un déficit de control.

¿Qué vienen haciendo para resolver este déficit?

Estamos generando métodos efectivos de control para poder aplicar medidas de fondo. Uno de nuestros pilares, quizá el más importante, es el plan de modernización de la SSN. Somos un organismo obsoleto y ese es nuestro principal déficit. La gran mayoría de las compañías hoy tienen más y mejor información que nosotros. Ahora bien, quien debe controlar y producir las estadísticas es la SSN. Por eso, en conjunto con el Ministerio de Modernización, estamos haciendo un plan por etapas. Básicamente, lo que queremos hacer es sincerar al mercado y darle trazabilidad. Cuando tengamos el Registro Nacional Vehicular y podamos trazar las patentes de los vehículos con sus titulares, el número de chasis, las pólizas y el pago recién ahí vamos a poder tener una noción real de cuál es la cantidad de vehículos que circulan en la Argentina, cuántos están asegurados y cuántos no.

La obligatoriedad del cobro electrónico de pólizas que establecieron este año va en esa línea. ¿Esperaban la reacción de los productores contra la medida?

No, no la esperaba. Puede haber habido un defecto de comunicación por parte de la SSN en cuanto al alcance de la medida y eso pudo haber generado cortocircuitos. Dialogamos con la Federación de Asociaciones de Productores Asesores de Seguros Argentinos (FAPASA) y acordamos alguna aclaratoria a la norma. Hay varios puntos que deben ser aclarados específicamente porque decidimos regular de forma abierta y, por ahí, no quedaba claro que hay agentes no bancarizados de cobranza donde se pueden efectuar los pagos, porque son trazables. Por otro lado, creo que los cambios culturales como éste son difíciles y éste es el primer paso de un cambio cultural que es mucho más profundo que la cobranza. El cambio es la trazabilidad de la póliza, que va hacia la transparencia, el combate contra el fraude y, sobre todo, la mayor penetración del seguro. Nosotros consideramos que ésta es la forma más eficaz de hacerlo. Pero también es cierto que hemos restituido el diálogo con FAPASA, que las aseguradoras nos han acompañado masivamente, aunque quizá haya alguna que no, y que el Estado también está dando algunas herramientas tecnológicas que antes no existían, como el PIM de Nación Servicios, que permite transferir dinero desde cualquier celular 2G. (Nota del editor: Al cierre de esta edición el organismo llegó a un acuerdo con los representantes de los productores asesores, que fue plasmado en la Resolución 40.761, que flexibiliza la norma original que establece la obligatoriedad del pago electrónico de las pólizas.)

Algunos empresarios importantes se mostraron preocupados porque decían que la norma podía terminar afectando la producción…

No estoy de acuerdo. Si sólo el 60% de la gente asegura su automóvil, y estamos hablando de un 2 o 3% de penetración del efectivo, me parece que es una cuestión de matemática pura: es un 40% de crecimiento del mercado contra un 2 o 3% de gente que tiene que adaptarse a generar el PIM y poder pagar por su celular. La SSN regula el mercado y tiene que pensar en su crecimiento pero también en los derechos del asegurado. Me parece que se protege mucho más al asegurado dándole certeza sobre el destino de su pago y la efectiva prestación de la compañía aseguradora que mirando a una ínfima porción de la cobranza a nivel nacional.

En lo que refiere a los seguros de personas, que es un segmento particularmente subdesarrollado en nuestro país, ¿qué planes tienen?

Hay un déficit enorme en estos seguros: son el 0,6% del PBI. En los países que tienen seguros con ahorro ese porcentaje aumenta exponencialmente en la cartera de manejo de fondos de las aseguradoras, mientras que acá se mantiene inmóvil. No hay que perder de vista que el principal inversor institucional del mundo hoy es el seguro. Estamos lejos.

¿El desarrollo de seguros de vida es un tema estrictamente macroeconómico?

En los países donde esto ha sido exitoso está atado a algún tipo de deducción impositiva y a la permanencia en el sistema. La Argentina no tenía instrumentos de crédito, estaba en default, no cumplía con sus obligaciones. No se podían dar seguros de vida a 20 años si la maduración de la cartera era de un año, porque el riesgo no estaba balanceado adecuadamente. Me parece que recién hoy están dadas las condiciones para que esto ocurra.

Había mucha expectativa con respecto a los incentivos fiscales para los seguros de personas pero no hubo ninguna novedad en este sentido…

Tenemos minoría en el Congreso y estamos en medio de un proceso inflacionario. Creo que quienes dejaron la deducción impositiva en 900 pesos no están a favor de algún tipo de reforma en el mercado de capitales o en este producto. La decisión del Gobierno es clara en cuanto a que queremos desarrollar una cultura del ahorro en la República Argentina.

El ahorro interno está entre las prioridades de la gestión. Creo que han escuchado al Presidente, al Jefe de Gabinete y a nuestro Ministro de Finanzas hablar de la generación de ahorro interno. Para eso estamos y el foco lo ponemos ahí.

En Argentina y Latinoamérica al seguro se lo ve más como un gasto que como una inversión. ¿Ven esto como un obstáculo?

El seguro en los países latinoamericanos tiene claramente menor penetración. En los países sajones está totalmente concientizado en la población, es una parte de su vida cotidiana. Lo que sí veo es que en algunos países de la región, como Brasil, Chile, Colombia o Perú, el desarrollo es enorme. No hace falta mirarnos con países lejanos para entender que puede haber un desarrollo importante de la cultura aseguradora. Claramente, nuestro principal déficit está en el seguro de vida con capitalización o en el de retiro con ahorro, pero tampoco hay seguros de ciberriesgo ni microseguros y el seguro agrícola está totalmente subdesarrollado. Estamos trabajando en todos estos ámbitos fuertemente. La agenda expansiva es para nosotros la más importante, por más que generalmente nos embarremos en la coyuntura.

¿Cuál es la política de la entidad frente a las compañías que tiene un déficit en el capital requerido que, de acuerdo a las últimas estadísticas, son más de una docena?

Nos estamos sentando con ellas para que adecúen los capitales a lo que se necesita, vía un plan de adecuación o aporte de capital directo.

Hay compañías que hace bastante tiempo que presentan estos indicadores…

Es evidente que hoy hay un cambio de política con respecto a compañías que venían operando a las que se les ha requerido capitales y los han integrado. Me parece que también es importante resaltar eso.

¿Qué pasa con las compañías que no atienden a los asegurados de la forma que corresponde al momento del siniestro?

Que denuncien, pero no por las redes sociales sino haciendo la denuncia formal.

¿La SSN estimula la recepción de ese tipo de denuncias?

El organismo no tiene que estimular la denuncia sino actuar ante ella. Nuestra gestión está haciendo inspecciones, controlando a productores y compañías. Ante denuncias concretas, hemos actuado en Salta, Córdoba y Jujuy. Es la primera vez, según me han comentado, que la SSN, la AFIP, la UIF y las municipalidades van en conjunto a hacer procedimientos a vendedores ilegales de seguros. Ese es uno de los primeros temas. El segundo es la atención en caso de siniestros. No tengo denuncias formales. En el momento en que las haya actuaremos. Está claro que esta gestión, ante la denuncia de un ilícito, actúa en consecuencia.

Hay compañías que no rechazan el siniestro pero demoran la atención o el pago u ofrecen una menor indemnización de la que corresponde… 

Ahí voy al rol del productor asesor de seguros y del mercado. El mercado debería tender a depurarse y los productores deberían tender a ofrecer a los asegurados el producto que consideren mejor para la cobertura. Ahora bien, la forma de control sobre este punto en particular va a ser sistémica porque el plan de modernización incluye un registro de siniestros online. Firmamos un convenio con el Ministerio de Justicia a partir del cual vamos a tener un registro de todos los juicios. En el momento en que lo tengamos vamos a poder controlar efectivamente cuál es el plazo de atención para solucionar los siniestros y qué porcentaje llega a la vía judicial. Es una solución de fondo a un problema de muchos años y creo que estamos yendo al hueso del problema.

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