“Hoy hay en el país una incertidumbre optimista” Isela Constantini

Hoy hay en el país una incertidumbre optimista. No es lo que era unos años atrás, cuando se decía “no pongamos plata en Argentina porque no se sabe qué va a pasar”. Hoy parece que las reglas están más claras y más definidas a mediano y largo plazo. Pero también falta poner en blanco y negro cómo quedarán las cosas en cada sector. Faltan cuestiones que en Argentina siempre fueron dudosas: el nivel de competitividad, el costo laboral, el nivel de inflación, son todavía preguntas que siguen dando vueltas. El Gobierno está tocando todos los temas a la vez con las reformas que propuso.

La expectativa es optimista pero hay ansiedad por lo que viene, por cómo van a quedar las iniciativas. En 2012 traté de convencer a General Motors de que invierta en Argentina pero era más difícil, era una esperanza utópica. Hoy es diferente el discurso con los inversores extranjeros, no hay ningún argentino que hable con ellos que no sea optimista. Y, para el inversor, es importante que haya políticas que garanticen la sustentabilidad, la rentabilidad. El Gobierno está tocando todos esos temas pero faltan algunas etapas para ver qué se va a terminar acordando e implementando.

Hay que tener en cuenta que Argentina no está sola en el mundo. Hay una liquidez enorme dando vueltas y es un país con interés para invertir, pero Brasil se ha llevado gran parte de las inversiones. Toda reforma tiene que considerar que tenemos un gigante al lado. Y no tenemos claro qué sectores se quiere que sean el eje del crecimiento del país y qué impacto tendrán las reformas en esos sectores para que las inversiones no miren a otros lugares.

Pero hay elementos bastante positivos. El acuerdo increíble con los gobiernos provinciales es un paso muy importante para que entre todos podamos trabajar por un país único. Cuánto eso puede acelerar la definición de las reformas es la gran duda.

Nos sorprendió la norma de inversión en Lebac y su impacto en las compañías de seguros. Veníamos acostumbrados a manejarnos de una forma y cualquier reforma desestabiliza y nos obliga a pensar cómo le damos la vuelta. Hubo un empuje fuerte a las Lebac y es bastante positivo porque hay que cambiar la mentalidad del argentino, aumentar la confianza en que se puede invertir en pesos. Pero estaban todos trabajando para un lado y de golpe salió esta norma para el otro y hay que ajustarse. Tiene lógica pero fue muy sorpresiva y es mucha plata. El sector financiero está muy apoyado en Lebac. Hay que ir con calma porque es muy fácil que el argentino vuelva a pensar en dólares y abandone los pesos según lo que pase con las Lebac.