Incubación de empresas que transforman la matriz productiva

Centro de Innovación Tecnológica Empresarial y Social (CITES)

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La idea es que los proyectos que se presenten busquen transformarse en un emprendimiento sustentable y rentable. Hasta el momento, se incubaron tres empresas.

 

Transformar la matriz productiva de la región y el país es el motor de esta institución, que lanzó en 2014 su programa CITES Startups, que también tuvo ediciones en 2015 y 2016. Se trata de un programa de preincubación a través del cual los emprendedores pueden presentar ideas y proyectos innovadores, basados en las áreas de biotecnología, nanotecnología, ingenierías y tecnologías de la información y la comunicación.

Las propuestas deben tener un modelo de negocios sólido que resuelva problemas reales y tenga la capacidad de transformarse en un emprendimiento sustentable y rentable para el mercado.

La creación de nuevas startups genera procesos de transferencia de conocimiento desde el sector académico al privado y abre un nuevo abanico de oportunidades laborales directas e indirectas para científicos, ingenieros y tecnólogos. De este modo, se contribuye al desarrollo nacional con crecimiento del PBI, exportaciones, ingreso de inversiones y fortalecimiento del tejido social.

“Este programa se diferencia de otras propuestas similares por los beneficios que se otorgan a los proyectos seleccionados: a lo largo de cuatro meses, se brindan cursos de capacitación, exposición a mentores de negocios y acceso a tecnólogos de primer nivel. Al finalizar el programa, los participantes tendrán la posibilidad de recibir una inversión de hasta 500 mil dólares y ser incubados en la entidad durante 2 años, donde además del respaldo económico y la incubación, tendrán acceso a laboratorios comunes totalmente equipados, soporte tecnológico, de mercado, legal, financiero y de management”, explicaron en la institución.

Para realizar las convocatorias se utilizaron plataformas especializadas, a fin de impactar de manera directa en las comunicaciones, en los ámbitos universitarios y de emprendedores tecnológicos. También se apoyó la comunicación con noticias en la sección de novedades de la web de la entidad y con publicaciones en las redes sociales. Finalmente, la difusión también incluyó el envío de gacetillas de prensa a medios locales, regionales, nacionales y especializados en ciencia y tecnología.

“La expectativa fue la de conocer en profundidad los equipos, casos de negocios y tecnologías detrás de los proyectos inscriptos a fin de determinar si los mismos están alineados con nuestra visión estratégica. Eventualmente, sería posible incubarlos en la localidad de Sunchales en la provincia de Santa Fe”, destacaron.

En 2014, con un programa circunscripto al territorio de la República Argentina, se registraron 65 proyectos provenientes de diversos puntos del país. En 2015 se inscribieron 115 proyectos, que incluyeron participantes internacionales, procedentes de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay, Estados Unidos y España. Finalmente, la tercera edición del programa registró 92 inscriptos de Argentina, Brasil, Chile, Perú, Uruguay, México, Colombia, Paquistán, Guatemala y Estados Unidos. Como resultado de estas convocatorias, la entidad incubó tres empresas.

En la institución señalaron que el programa fomentó en la comunidad científica la mentalidad de que no sólo es posible, sino también conveniente desarrollar sus proyectos de laboratorio para constituir empresas de base tecnológica (EBT). Es decir, se pudo fomentar que los científicos desarrollen productos innovadores utilizando conocimientos complejos y tecnologías disruptivas para resolver problemas concretos e insertarse en mercados regionales y globales. A partir de la iniciativa, se evaluó que el ecosistema emprendedor argentino cuenta con la suficiente masa crítica de proyectos embrionarios para la relevante creación de EBT de alto valor agregado.

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