Inversiones dolarizadas, el refugio preferido para este año

El mercado global espera una recuperación, pero persiste la incertidumbre y la volatilidad. Especialistas prevén una ampliación de la brecha y recomiendan preservar los ahorros en dólares de mercado. Para arriesgar recomiendan acciones del sistema financiero que, si la economía se normaliza, mostrarán un gran repunte.

En 2020 a los inversores y analistas financieros se les quemaron los papeles. La inesperada irrupción de la pandemia del coronavirus y su impacto sobre la actividad económica alteró las previsiones económicas a escala global y, de esta forma, el impacto en las carteras. De todas formas, las características de la crisis provocada por la pandemia generaron un impacto heterogéneo en los distintos sectores de la economía y crearon algunas oportunidades para los inversores de riesgo.

En la Argentina en particular, los pronósticos de una recuperación económica luego de varios años de recesión y estancamiento debieron desestimarse forzosamente. Así, en el marco de la renegociación de la deuda externa privada, escasez de divisas y de persistente inflación, los instrumentos financieros sufrieron un alto grado de volatilidad.

Lo cierto es que, según datos de InvertirOnline, al 17 de diciembre de 2020, los ahorristas que optaron por dejar sus depósitos en pesos en plazos fijos quedaron poco más de dos puntos por detrás de la inflación anual. El Merval, por su parte, que cerró con una suba en términos corrientes de un 27,5% quedó nueve puntos detrás de los precios mientras que su variante en dólares retrocedió un 33,5%.

El dólar oficial, por su lado, quedó apenas dos puntos por arriba de la inflación aunque las variantes de mercado (CCL y MEP) subieron un 91,7% y un 94,4%. El oro, tradicional reserva de valor en períodos recesivos, sin embargo, resignó 15 puntos frente a los precios.

Instrumentos de mayor riesgo o aquellos vinculados con empresas tecnológicas tuvieron rentabilidades extraordinarias. El bitcoin escaló un 212%, Apple subió 238%, Mercado Libre un 452% y Tesla, la compañía norteamericana de autos eléctricos, escaló un 1048%.

Para indagar acerca del escenario que se abre, NBS Bancos y Seguros conversó con especialistas del sector financiero que analizaron los resultados de 2020 y proyectaron los portfolios más recomendables para el 2021 según el perfil del inversor. Desde el ahorrista particular que busca no perder con la inflación hasta los inversores más arriesgados.

A priori todos coincidieron en que el escenario de volatilidad seguirá presente mientras no esté controlado el coronavirus y aseguraron que el dólar nuevamente será el destino de la mayoría de los pesos que pretendan preservar su valor.

Las enseñanzas del 2020

“Dejando de lado los instrumentos con un nivel de sofisticación muy alto y tomando los más comunes, tenemos que decir que el dólar, en cualquiera de sus variantes, le ganó a la inflación por muchísimo”, señala Miguel Boggiano, CEO de Carta Financiera.

Misma observación hace Christian Buteler, de Buteler Servicios Financieros, y aporta que en 2020 ganaron quienes se dolarizaron a principio de año y los que orientaron sus inversiones hacia activos basados en dólares. Además, explica que los inversores que apostaron por los bonos perdieron. Es que, a pesar de haber tenido un buen canje, hoy están cotizando por debajo del año pasado. Incluso los que están en dólares.

Boggiano detalla que, en promedio, el dólar contado con liquidación (CCL) o el MEP pasó de 80 pesos a 140 pesos. Eso representa un incremento del 75%, con una inflación que estuvo en la zona del 36%. “Le ganó por muchísimo mientras que, dependiendo del banco, el plazo fijo apenas llegó a empatar”, dice.

Por su lado, José Ignacio Bano, gerente de Research de InvertirOnline, explica que el promedio de las acciones argentinas fue malo. Es el tercer año consecutivo que, medidas en dólares, pierden valor desde el pico histórico máximo de principios de 2018.

 “En el mercado de bonos fue todo superturbulento. En los meses que duró la renegociación de la deuda los bonos en dólares no tuvieron buena performance. Hubo un pequeño veranito cuando estaba por salir el canje con una suba de precios porque todo el mundo especuló con que iban a recuperarse. Pero eso no pasó y apenas cerró el canje cayeron nuevamente. Habíamos acariciado un riesgo país de 1.000 puntos y nos fuimos a 1.400 enseguida y muchos bonos bajaron entre un 25% y un 30% en dólares. Fue un buen momento para los bonos en pesos actualizados por CER”, agrega.

El consenso entre los analistas del mercado es que los bonos y las acciones fueron una mala inversión en la Argentina en el 2020. Incluso los bonos después de ser reestructurados.

“La gente huyó despavorida de todos los bonos argentinos. Pero un bono en pesos no es lo mismo que un bono en dólares porque dólares no tenemos y pesos sí. Ya quedó demostrado que no había ningún problema en seguir imprimiendo”, dice Bano.

De hecho, explica, “los bonos en pesos estaban supercastigados. A principios de año tenías bonos cortitos en pesos que te rendía inflación más 60%. A lo largo del año llegaron a cotizar a la par, después bajaron y terminaron con CER más 5%. Pudiste, por lo menos, duplicar los pesos. De hecho en todo lo que fue financiero lo mejor fueron estos bonos en pesos además de los dólar linked que no existían a principios de año.”

Para Bano, lógicamente, “todo lo que es el dólar, aún con el oficial que parecía frenado convino porque le ganabas al plazo fijo”. Y añade: “Este discurso que plantea que la gente tiene que ahorrar en pesos es difícil porque no le estás dando una tasa real positiva”.

Portfolio 2021

A la hora de encarar el nuevo período lo que prima es la incertidumbre. Es que los rebrotes, las segundas y hasta terceras olas del coronavirus comprometen, incluso, el tibio rebote que se esperaba para ese año y que podría impactar en las acciones de empresas en forma disímil y también en los títulos soberanos.

En opinión de Christian Buteler este año seguirá complicada la política monetaria local. Por ello, recomienda mantener una cartera en un 80% en dólares. Con el 20% restante señala que se podría tener un 15% en bonos argentinos y apostar a un rebote.

“A los activos argentinos los veo difíciles. Va a ser un año de mucha volatilidad para las acciones. Va a haber un rebote pero no va a ser parejo y a las empresas les va a costar materializarlo porque van a tener que pagar muchos de los costos que tuvieron en 2020 y que se fueron pateando hacia adelante”, explica.

Por su parte, Bano dice que la perspectiva es que la economía global empiece a reactivarse este año porque ya muchos países empezaron a aplicar la vacuna contra el SARS-CoV-2: “Todos los estímulos fueron enormes y nadie duda de que van a seguir existiendo. Las tasas de interés van a ser cero por varios años y los estímulos van a seguir siendo necesarios”.

En su opinión, la coyuntura generará grandes oportunidades en el mercado de acciones, pero no en el de bonos, una situación que podría beneficiar a la Argentina. “Nos conviene tener un mundo de tasa cero porque cualquier prima de riesgo parte de cero y las inversiones de renta fija, que se han quemado muchas veces con la Argentina, de a poquito van a buscar algo de riesgo para ponerle algún condimento a su portafolio”, destaca.

Más en detalle, Bano explica que las oportunidades van a estar en las acciones cíclicas, que se mueven de la mano de la macroeconomía. Así, deberían empezar a moverse nuevamente los sectores que crecen cuando crece la economía. Industria, consumo masivo, consumo discrecional. Por otro lado, el sector financiero es el primero que cae y el primero que recupera, es el que anticipa los ciclos por eso es una inversión de riesgo que puede dar mucha rentabilidad si la economía recupera como se espera.

“Para 2021 espero que el dólar le vuelva a ganar a la inflación. No veo que los bonos de la Argentina sean una buena defensa. Los que tienen pesos no tienen otro remedio que el plazo fijo o meterse en otros instrumentos que puede ofrecer el Tesoro. Hay distintos fondos que dan liquidez diaria o cada 72 horas que posiblemente sea la solución más simple y conveniente para el que esté forzado a tener pesos porque va a tener necesidad de ir colocándolos”, aporta Boggiano.

Para el que tiene pesos, la alternativa es cubrirse con la adquisición de cedears. Dentro de estos títulos, Bano recomienda el JP Morgan, City, Visa o West Fargo, que, en su opinión, son las que mejor van a desempeñarse. Sin embargo, no descartaría otros ligados al consumo tradicional como Nike o Starbucks.

Este año también las commodities serán una opción, en un mundo que muestra un escenario de depreciación del dólar. “El súper ciclo de commodities en su momento fue China demandándolas y dólar débil. Las dos cosas están igual”, destaca Bano.

En la misma línea, Christian Buteler asegura que el Banco Central ya determinó que este año quiere que el dólar se mueva apenas por arriba de la inflación: “Por ser un año electoral probablemente tengamos un dólar un poquito por debajo de la inflación y permitiendo algún atraso cambiario a los efectos de mejorar la percepción del público y ayudar al gobierno en las elecciones”.

Sin embargo, agrega que el problema es que no hay dólares. Eso obliga a la autoridad monetaria a ajustar por precio o por cantidad: “Con el cepo que existe y suponiendo que no lo liberan, el dólar blue y el contado con liquidación van a subir más. Los bonos dólar linked son una buena cobertura pero hasta ahí. Puede llegar a haber una suba mayor del contado con liqui y el MEP. Se va a ampliar la brecha y el dólar linked sube con el dólar oficial”.

Para el ahorrista familiar argentino el dólar siempre es atractivo. “Mucho más a 140 pesos”, dice Bano. Por ello, destaca que comprar dólar MEP es una buena oportunidad. La opción es buscar inversiones dolarizadas. Entre ellas hay alternativas conservadoras como acciones de Coca Cola o de la Barrick Gold.

Un inversor más agresivo, en tanto, podría hacerse más fuerte en cedear o en acciones financieras, que reaccionan muy fuerte para los dos lados. Aunque hay que tener en cuenta que, si aparece una nueva cepa del virus resistente a la vacuna, el sector financiero va a caer fuerte.

“Pero la perspectiva es una vuelta a la normalidad y eso implica que van a desempeñarse muy bien. Siempre es un handicap para el sector financiero que las tasas sean cero. También se puede apostar por las fintechs que tienen que ver con medios de pago”, agrega.

Con todo, en opinión de Buteler, 2021 va a seguir siendo un año para resguardar capital: “Si vas a jugarte a inversiones con alta volatilidad, entonces que sea una proporción menor de tu capital para no afectar tanto tu cartera. Incluso inversiones en determinadas acciones tecnológicas o de tarifas, en comparación con el dólar. No hay que olvidar que es un año electoral. Tengo mis serias dudas sobre el mercado internacional. Estamos en máximos cuando la economía real no lo amerita. Es resultado de la emisión tanto de la FED como del Banco Central Europeo. Es un componente que te va a pasar factura probablemente en el 2021. Si eso sucede los mercados accionarios internacionales van a sufrir y el impacto en el mercado local siempre es más fuerte”.

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