La banca apunta a los jóvenes

Los bancos buscan acercar sus productos a los nativos digitales con educación financiera a la medida del perfil.

 

La digitalización de la banca permite una mayor cercanía del sector financiero con el segmento de los jóvenes. Su necesidad de realizar transacciones, pagos y cobros de manera digital los convierte en un público al que los bancos pueden ofrecerles sus productos financieros.

Vanesa Di Trolio, commercial manager de Reba, remarcó que en los últimos años toda la industria empezó a acercarse al público más joven, especialmente desde la industria financiera más tradicional, ya que la gente en relación de dependencia, o adulta, ya está bancarizada.

La educación financiera y la comunicación a través de las redes se posicionan como los principales canales en este acercamiento. Desde bancos tradicionales a fintechs, las entidades buscan posicionarse entre la clientela del futuro.

 

Primeros pasos

 

Para llevar sus propuestas al segmento joven, Ezequiel Fanelli Evans, senior product manager de Banco Galicia, ofrece Galicia MOVE: “La idea es que puedan tener su primera cuenta bancaria 100% digital. Para que luego a través de la app puedan resolver sus principales actividades bancarias, que hoy pasan por el mundo transaccional”.

Jimena Alonso, project chief de IU/Nova de Santander, señaló que la entidad lanzó IU en agosto de 2019. Está destinado a jóvenes de 18 a 31 años, comprende una plataforma financiera con una cuenta 100% digital gratuita.

Y agregó: “Tenemos convenios con 88 universidades, y desde esta audiencia hacemos mucha sinergia con una plataforma de becas, donde además nos apoyamos en estas verticales para desarrollar programas de emprendimientos”.

 

Ahorro e inversión

 

Los bancos buscan a partir del vínculo poder colocar nuevos productos de ahorro e inversión en los jóvenes. Por eso, en este momento lo más utilizado por este segmento es la caja de ahorro remunerada, luego el plazo fijo y la compra de dólares.

Fanelli señaló que se trata de un perfil de cliente que solicita en menor medida préstamos personales, tal como los seguros. “Su primer producto de novedad es la tarjeta de crédito para empezar a financiar algún tipo de consumo más alejado. Y por el lado pasivo, que son los depósitos, empieza a aparecer la posibilidad del plazo fijo, pero comparado con otros clientes del banco su uso es menor, por la frescura que tienen y la necesidad de buscar otros financiamientos donde puedan disponer del efectivo por unos días buscando algún rendimiento de corto plazo”, detalló.

Por su parte Alonso coincidió en que no se trata de un segmento tomador de crédito, excepto para algunos destinos como, por ejemplo, para pagar la cuota de la facultad. “Contamos con préstamos y líneas de seguros como para el celular, mochila, bicicleta, tablet, se trata de soluciones dirigidas para sus necesidades puntuales”, describió.

Según Di Trolio el comportamiento de este segmento tiene sus particularidades en base a las experiencias transmitidas por otras generaciones.

“Por lo general no quieren endeudarse, gastan lo que tienen. Por ahí solicitan crédito cuando quieren pagar un curso de estudios o un bien durable, por ejemplo una bicicleta para trabajar de repartidor, o la computadora, pero no van a endeudarse por las zapatillas”, explicó la especialista.

 

Aprovechamiento de las redes sociales

 

Los canales de contacto con la generación de nativos digitales se concentran en las redes sociales. Esto sirve para potenciar la educación financiera.

Las opciones preferidas por las entidades financieras son las charlas educativas vía Instagram, o la difusión por Youtube.

Según Di Trolio los tutoriales sirven para explicar los distintos servicios que ofrecen, como las diferencias entre CBU y CVU, o las ventajas y desventajas de una billetera digital y una entidad regulada por el Banco Central.

“Todo eso lo comunicamos a través de videos que subimos a las redes, que es el canal más importante, porque en ese sitio van los jóvenes a buscar información”, resumió.

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