La banca pública apuesta fuerte a las pymes

Programas de educación, créditos blandos, microcréditos y productos para economías regionales son algunas ofertas de la banca pública para pymes.

 

La primera edición del Informe de inclusión financiera (IIF) publicado en noviembre de 2019 por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) plantea los desafíos del sector financiero para fomentar la inclusión.

A marzo de 2019 el acceso al crédito de la población adulta alcanzó un 51% y creció, desde diciembre de 2015, sólo cuatro puntos porcentuales. A agosto de 2018, sólo un 40% de las microempresas (constituidas como personas jurídicas) tenía una línea de crédito con el sistema financiero.

En tanto, las operaciones con tarjetas de débito y crédito, las transferencias y tarjetas prepagas promediaron 5,3 operaciones por adulto por mes en el primer trimestre de 2019. Es otro segmento que, al igual que el crédito tiene mucho espacio para crecer.

Por último, el estudio del BCRA señala que el 80% de la población posee una cuenta bancaria, sin embargo poco más de la mitad sabe que la tiene. “La falta de percepción de tenencia por parte de una gran porción de la sociedad (sólo el 48% de la población afirmó poseer una cuenta) demuestra que permanecen abiertos frentes para generar una mayor concientización de esta herramienta”.

En este escenario es claro que hay mucho por hacer y que la banca pública tiene un rol central en ese recorrido. Para atacar el problema los bancos están ofreciendo desde líneas de crédito para pymes hasta programas de educación financiera en todos los sectores de la sociedad.

 

Inclusión financiera a través de la capacitación

 

El Banco Nación tiene un programa de inclusión financiera que se enfoca en dos ejes: mejoras en las herramientas de acceso al crédito y capacitaciones especiales para cada segmento. En esta línea, el Plan integral de educación financiera tiene como principal objetivo mejorar los conocimientos y promover el acceso y uso de servicios financieros en forma responsable, tanto para individuos como para empresas.

Para tal fin, tiene una red de alfabetizadores compuesta por 40 representantes, distribuidos en todo el país, que se dedican a dar talleres para la población considerada como relegada. El objetivo es democratizar el conocimiento, evitar el sobreendeudamiento y brindar una formación integral en temas específicos.

Por su parte, también el Banco Ciudad, como banca pública, tiene a la inclusión financiera como uno de sus roles fundacionales. Hoy la aborda desde tres dimensiones: la educación financiera, la asistencia crediticia a microemprendedores y la presencia en zonas vulnerables. Sobre esos ejes implementan planes de acción para ciudadanos de la base de la pirámide, en especial para zonas vulnerables. Todas las iniciativas son desarrolladas por un Equipo de Inclusión Financiera.

Fernando Elías, vicepresidente del banco, explicó: “Nuestra propuesta abarca la divulgación de nociones básicas sobre las características y uso de servicios y productos bancarios y su vinculación con el ahorro y el crecimiento económico. Promueve el desarrollo de habilidades y comportamientos mejorar la administración de finanzas personales o emprendimientos”.

A su turno, el Banco Provincia destacó su rol protagónico en el desarrollo de las microfinanzas, una herramienta para emprendedores y trabajadores independientes que, en general, no tienen acceso al sistema bancario tradicional.

Juan Cuattromo, el presidente del banco, lo enfatizó: “Para un banco público la inclusión financiera implica desde orientar el financiamiento al sector productivo, hasta participar en políticas públicas de impacto social, como la Tarjeta Alimentar”.

 

Las propuestas para pymes de Banco Nación

 

Según la calificación de la ONU, las pymes son la columna vertebral de la economía porque son grandes generadoras de empleo; sin embargo son las más vulnerables a las crisis económicas y tienen enormes dificultades para acceder a financiamiento.

Para las pymes locales la devaluación del peso y la inflación de los últimos años tuvieron un impacto negativo en la producción que, sumados a la presión fiscal, crearon un cóctel difícil de sobrellevar.

Pensando en este segmento, desde el Nación impulsan una línea de crédito para apuntalar el capital de trabajo. Podrá destinarse a la adquisición de materias primas y al pago de salarios u otros gastos. Financiará el 100% del proyecto presentado, con un monto máximo de 5 millones de pesos por empresa y un plazo de pago de 12 meses.

Eduardo Hecker, presidente del banco, destacó: “Nos propusimos reorientar nuestra capacidad al financiamiento de las pequeñas y medianas empresas, que representan el 97% del universo productivo y generan el 65% de los puestos de trabajo y alrededor del 50% del PBI de la Argentina”.

Y agregó: “La tasa de interés será del 27,9% para clientes integrales del banco, a partir de la bonificación por parte del Estado que acompaña la progresiva baja de tasas de referencia que está implementando el Banco Central. A las empresas que no sean clientes de carácter integral se les ofrecerá una tasa de 29,5%”.

 

Las propuestas para pymes de Banco Provincia

 

Por su parte, el Provincia canaliza su oferta de financiamiento a las empresas a través del programa RePyme, que forma parte del plan Arriba Pymes.

El programa tiene un fondeo de 20.500 millones de pesos y 25 millones de dólares, distribuido en cuatro líneas. La primera es “Evolución y recomposición de capital de trabajo” (10.000 millones de pesos): hasta 5 millones de pesos, con un plazo único de 12 meses y tasas de interés que arrancan en el 28%. La segunda línea es “Descuento de cheques” (10.000 millones de pesos): tasa fija del 25% anual y un plazo máximo de cheques de hasta 90 días. La tercera, “Refinanciación de la cartera activa” (500 millones de pesos): plazo máximo de hasta 12 meses y una tasa fija en pesos del 20% anual. Y la cuarta línea, “Prefinanciación y financiación de exportaciones” (25 millones de dólares): con un monto máximo de 40.000 dólares por empresa, con un plazo de hasta 180 días y una tasa fija de 4% anual, en dólares.

Según Cuattromo ya se otorgaron 7.500 millones de pesos en créditos a 2.600 pymes. Entre ellas, el 34% pertenece al sector de agroindustria, 28% comercio, 24% industria y 13% a servicios.

 

Las propuestas de Banco Ciudad

 

Con el foco puesto en los emprendedores, el Ciudad tiene una compañía de microfinanzas, Ciudad Microcréditos, que brinda asistencia crediticia a microemprendedores con, al menos, un año de permanencia en la actividad. La entidad funciona desde el 2013  y aborda tanto las necesidades de financiamiento como el soporte de capacitación y asesoramiento que necesitan los emprendedores para dar continuidad a sus negocios y mantener sus finanzas saludables.

En 2019 la empresa otorgó casi 8.000 créditos productivos a emprendedores formales e informales, destinando más de 530 millones de pesos a la financiación de necesidades vinculadas con la actividad productiva, comercial y de servicios. El préstamo promedio fue de 70.000 pesos y actualmente el monto máximo a otorgar es de 422.000 pesos.

Elías dio detalles: “La ventaja radica en su accesibilidad en cuanto a mínimos requisitos, muy rápida adjudicación y tasas de interés por debajo de las ofrecidas en el mercado tanto formal como informal. Pueden utilizarse para destinos múltiples. El emprendedor no necesita acercarse al banco: solicita el producto a través de una app móvil y un ejecutivo comercial visita su negocio”.

 

El caso de las economías regionales

 

El Banco Nación también ofrece préstamos pensando en las economías regionales, puntualmente pensando en el sector vitivinícola.

Junto con el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación y el gobierno de Mendoza ofrece créditos a los productores de esa provincia por un monto total de 700 millones de pesos. Los préstamos, que se destinan para capital de trabajo, se brindan a través de dos líneas. La primera es por medio del Fondo para la Transformación y el Crecimiento (FTyC) por 300 millones de pesos y apunta a pequeños productores con dificultades para acceder al sistema bancario. La segunda línea es del Banco Nación, por un monto de 400 millones de pesos, destinada principalmente a cooperativas a través del FONDEP.

Hecker añadió: “Los productores cuentan con una tasa final para ambas líneas del 20%, por un máximo de 2,5 millones de pesos por producto. Estos créditos permiten a los productores financiar gastos de cosecha y acarreo de uva y derivados del proceso de elaboración vinícola en el marco de vendimia de este año”.

Share Button