La carrera imparable del bitcoin

La criptomoneda más popular triplicó su valor en 2020, medido en dólares, y anotó un nuevo récord, con una cotización superior a 28.000 dólares.

 

El bitcoin, la principal criptomoneda, vive su momento de mayor apogeo: anotó un nuevo récord, al superar por primera vez la barrera de los 28.000 dólares esta semana, para ahora estabilizarse cerca de los 27.000 dólares.

La criptodivisa alcanzó un máximo histórico de 28.365 dólares y su cotización cierra el año con una suba acumulada del 277% (a principios de 2020 valía alrededor de 7.000 dólares). Quien compró un bitcoin a 430 dólares hace cinco años hoy tiene cerca de 30.000 dólares. 

En pesos, la ganancia fue del 610% este año: la criptomoneda líder del mercado ya vale cerca de 3,8 millones de pesos, según la paridad del contado con liquidación. 

Esta disparada exponencial recuerda al camino que trazó en 2017, cuando su valor se incrementó un 1.500%. Pero las razones que explican su actual crecimiento marcan una diferencia con respecto a la suba de hace tres años.

 

Los motivos del crecimiento acelerado

 

Esta vez, los precios se catapultaron a causa de la maduración del sector en los últimos años, la mayor comprensión del mercado, el mayor número de usuarios y el deseo de utilizar la criptomoneda como una manera de protegerse del aumento de la inflación en medio de la incertidumbre debido a la pandemia.

“A principios de año, el precio siguió los movimientos generales del mercado, correlacionado al oro y las acciones estadounidenses. Ahora, se suma el interés de nuevos inversores institucionales y el espaldarazo de importantes figuras que declararon públicamente tener inversiones en bitcoin, lo que genera un efecto dominó. A esto hay que agregarle la decisión de PayPal de permitirles a sus clientes operar con criptomonedas dentro de su plataforma”, analizó Eduardo Arenas, director de Bitso Alpha.

El especialista argumenta que, pese a que aumenta considerablemente el número de usuarios con la tendencia alcista, se observa un incremento constante desde hace un año, incluso en períodos de menor fluctuación. “Específicamente en América Latina, la población recurre cada vez más a las criptomonedas para satisfacer sus necesidades financieras diarias, como resguardo de valor y para realizar pagos, independientemente de su precio”, señaló.

 

¿Especulación o crecimiento sostenido?

 

¿Puede mantenerse en el tiempo la carrera alcista o es una “burbuja”? Las aguas están divididas entre los especialistas que anticipan nuevas escaladas y los que advierten que podría darse una corrección.

Manuel Beaudroit, cofundador de Bitex y CEO de la billetera digital Belo, sostuvo que la imposición de una regulación que desincentive su uso es un riesgo que podría pinchar su crecimiento. “Esto, sin dudas, tendría efectos negativos en el precio”, anticipó el emprendedor cripto. Otros factores, improbables por el momento, pueden ser el surgimiento de una criptomoneda superadora y un posible ataque a la seguridad de la blockchain.

“Hay quienes entran por especulación, con temor a perderse la oportunidad, lo que construye una burbuja que explota. Por otro lado, quienes tuvieron la oportunidad de entrar y entender por qué es un mejor sistema monetario que los tradicionales, se quedan. Por eso, el piso de las bajadas es siempre más alto que el anterior. Es decir, el ecosistema es más sólido”, opinó Rodolfo Andragnes, presidente de la ONG Bitcoin Argentina.

“El bitcoin será una burbuja hasta que sea comprensible para todos, pero rebotará cada vez más alto. Si no se entiende de forma generalizada el concepto y por qué resulta más confiable que otros sistemas, el ciclo se repetirá una y otra vez”, concluyó Andragnes.

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