La cuarentena consolidó los pagos electrónicos

Aumentó significativamente el uso de los medios de pago electrónicos para las transacciones cotidianas durante la cuarentena. 

 

Un informe elaborado por UDE Link, indicó que en lo que va del año se observó un “notable” incremento de transacciones, evidentemente provocadas por la COVID-19. Y destacó, asimismo, que la velocidad y la calidad de los medios de pago electrónicos fueron otros de los factores influyentes. 

Solamente en el mes de septiembre se llegó a un récord de casi 40 millones de usuarios y de 532 millones de transacciones. Estas cifras representan un 51% más que el promedio de los tres años previos al aislamiento decretado en marzo. Mientras que interanualmente hubo un crecimiento de casi el 30%. 

A su vez, en el sexto mes desde el comienzo de las medidas de cuarentena, el monto de todas las operaciones llegó a un máximo de 625 millones de pesos. Esto se traduce en un aumento de 54,8% nominal y de casi 20% en términos reales.

 

Durante el mismo período, la utilización de la tarjeta de débito, el home banking, el mobile home banking, el cajero automático y hasta las transferencias mantuvieron un alto nivel, tanto de transacciones como de usuarios. En el caso de VALEpei, la billetera digital de Red Link, la app superó el millón de descargas. 

 

Más mobile

 

Casi el 43% de las transacciones registradas corresponde al home banking, el 21% a los cajeros automáticos, y el 19% al mobile home banking. Si bien el uso del home banking se redujo en relación con septiembre del año pasado, teniendo en cuenta el promedio de los 40 meses previos al aislamiento, creció un 37%. También se ve una suba mayor del mobile home banking: con respecto a septiembre del año pasado creció un 40%.

Otros valores arrojados por el informe indican que en la actualidad hay alrededor de 23 millones de tarjetas de débito activas. Un 22% más si lo comparamos con el promedio de los 40 meses hasta marzo. Y en septiembre se vio una suba del 2,5% en este segmento. A su vez, hubo una baja de aquellas tarjetas que se encontraban inactivas, la misma fue del 3,4% en septiembre. En comparación con la media de los 40 meses previos a la cuarentena se redujeron 8 millones, aproximadamente. 

En lo que respecta a la distribución de las operaciones durante septiembre, el 70% fue realizado mediante transferencias inmediatas. En tanto que el 30% restante se divide de forma bastante equitativa entre pagos de impuestos y servicios, compras con tarjeta de débito y otras operaciones electrónicas. 

María Belén Sarquis, asesora financiera en Balanz Capital asegura: “Es una tendencia mundial, es cierto que la pandemia pudo haber acelerado el proceso. Pero si miramos un poco más allá de nuestro país, hay ejemplos claros como Noruega o Japón en donde el billete tangible ya casi no formaba parte de la ecuación antes de la COVID-19”.

Share Button