Análisis financiero

La experiencia del ancla cambiaria en 2012 ¿Es replicable en 2021?

Por Marcos O`Connor

  • Algunas coincidencias, pero varias diferencias, surgen de comparar lo ocurrido en los últimos doce meses con la inflación y los principales ítems del Indice de Precios al Consumidor, y esas mismas variables en el arranque del cepo anterior, que se introdujo en el país a fin de 2011
  • Entre enero 2020 y enero de 2021 el tipo de cambio oficial subió 45,5 %, mientras que entre julio de 2012 e igual mes de 2013 lo había hecho sólo un 19,0 %. A su vez, el Indice de Precios al Consumidor (datos de CABA), aumentó 32,3 % en los últimos doce meses, y lo había hecho un 24,5 % en la experiencia anterior
  • Entre los años 2012 y 2015, la brecha cambiaria osciló entre el 40 y el 50 %, guarismo que compara con el andarivel en torno al 70 % que se observa en el último período
  • Dispersión de precios relativos: en los últimos doce meses el rubro que más aumentó dentro del IPC fue Prendas de Vestir y Calzado, con un 56,1% (datos de CABA) y el que menos lo hizo fue Comunicaciones, con 17,4 %. Esa diferencia de 38,7 puntos porcentuales compara con una brecha de 18,5 puntos porcentuales/año observada a julio de 2013

Algunas coincidencias, pero varias diferencias, surgen de comparar lo ocurrido en los últimos doce meses con la inflación y los principales ítems del Indice de Precios al Consumidor, y esas mismas variables en el arranque del cepo anterior, que se introdujo en el país a fin de 2011. Es importante aclarar que en el siguiente estudio se utiliza el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad Autónoma de Buenos a partir de julio de 2012, ante la falta de datos oficiales para el primer semestre 2012, dadas las distorsiones que se apreciaron para aquella etapa en los índices elaborados por el INDEC.

A continuación, se muestran dos gráficos que comparan rubros seleccionados del IPC CABA junto al tipo de cambio oficial, tanto para el cepo actual como el anterior.

Una diferencia tiene que ver con el hecho que, hasta ahora, el tipo de cambio oficial de los últimos doce meses refleja que no fue utilizado como “ancla antiinflacionaria”, política que sí fue aplicada entre 2012 y 2013.

Entre enero 2020 y enero de 2021 el tipo de cambio oficial subió 45,5 %, mientras que entre julio de 2012 e igual mes de 2013 lo había hecho sólo un 19,0 %. A su vez, el Indice de Precios al Consumidor (datos de CABA), aumentó 32,3 % en los últimos doce meses, y lo había hecho un 24,5 % en la experiencia anterior.

Más que la diferencia de ritmo inflacionario entre uno y otro episodio, lo que resalta es la mayor dispersión entre los distintos ítems del IPC en la actual experiencia, en relación a la anterior. Cabe preguntarse hasta qué punto esa diferencia obedece al impacto de la pandemia durante 2020, que afectó en forma desigual el nivel de actividad de los sectores, y en que proporción puede explicarse por la diferencia de las políticas macro, incluido el rol del tipo de cambio.

Respecto de la dispersión de precios relativos, se tiene que en los últimos doce meses el rubro que más aumentó dentro del IPC fue Prendas de Vestir y Calzado, con un 56,1% (siempre de acuerdo a los datos de la Ciudad de Buenos Aires) y el que menos lo hizo fue Comunicaciones, con 17,4 %. Esa diferencia de 38,7 puntos porcentuales compara con una brecha de 18,5 puntos porcentuales observada en los doce meses que van entre julio de 2012 e igual mes de 2013: Recreación y cultura, el rubro de mayor variación anotó en aquella oportunidad un 28,7%, mientras Comunicaciones subía un 10,2%.

En lo que hace a la utilización del tipo de cambio oficial como ancla, hay que tener en cuenta que la consistencia de este instrumento (más allá de si es o no recomendable) depende en buena medida de lo que ocurra con la brecha cambiaria. Si la cotización del dólar en mercados libres se diferencia en forma significativa de la paridad oficial, cabe presumir que el “efecto ancla” no habrá de tener la efectividad esperada por el gobierno.

En este sentido, hay diferencias entre la experiencia actual y la del “cepo original”. Entre los años 2012 y 2015, la brecha cambiaria osciló entre el 40 y el 50 %, guarismo que compara con el andarivel en torno al 70 % que se observa en el último período.

Por último, tenemos un ranking de la variación acumulada en doce meses de los principales ítems del IPC. Durante la experiencia de 2012/13, se tiene que Recreación y cultura, Restaurantes y hoteles y Prendas de vestir y calzado fueron los rubros que más  se incrementaron. Para el período 2020/21, esos ítems vuelven a liderar el ranking, pero a un ritmo más intenso. Prendas de vestir y calzado, por ejemplo, duplica en los últimos doce meses el guarismo de variación registrado para 2012/13. Por su importancia en la canasta familiar, vale consignar que en 2020/21 Alimentos y Bebidas está subiendo a un ritmo superior al del IPC, cuando en 2012/13 había evolucionado por debajo.

Por su parte, no sorprende que, en ambas experiencias, precios de bienes y servicios regulados evolucionen por debajo del promedio. Comunicaciones, por ejemplo, había subido a julio de 2013 nada menos que 14,3 puntos porcentuales menos que el Nivel General (acumulado de doce meses), mientras que Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles anotaba una variación de 0,9 punto porcentual inferior a la del promedio.

Estas brechas se amplían en el acumulado a doce meses hasta enero de 2021, ya que Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles sube 13,5 puntos porcentuales menos que el Nivel General, diferencia que para Comunicaciones alcanza a 14,9 puntos porcentuales.

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