Invertir en criptomonedas

La opción de invertir en criptomonedas

Invertir en un activo tan volátil exige estar bien informados para minimizar riesgos. De las opciones, bitcoin y ethereum son las más aconsejables.

Las noticias sobre criptomonedas hicieron que más inversores las vieran como una opción interesante. Pero esas noticias van desde la llegada a cotizaciones máximas hasta caídas estrepitosas, y desde la aceptación como monedas válidas para realizar pagos en Paypal y Tesla, hasta los intentos de regulación.

Dentro de este último caso destaca el cierre de granjas de minería de criptomonedas en algunas regiones de China. Entonces, ¿qué tan viables son, si su cotización es volátil y los gobiernos no se deciden si regularlas, prohibirlas o ignorarlas?

Por ejemplo, en Argentina, los ALYC (agentes de liquidación y compensación) no incluyen criptomonedas en sus opciones de inversión, simplemente porque no están reguladas por la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Mercado argentino

Consultado sobre cuáles son los aspectos clave para entender el interés que despertó este fenómeno, Ramiro Marra, director de Bull Market, cree que, por un lado, la demanda y el precio aumentaron porque hay una mayor cantidad de gente comprando. Y, por otro lado, la devaluación del peso genera que los inversores estén más propensos a comprar instrumentos atados a otras divisas.

Pero, hasta que se autorice a nivel local un instrumento vinculado a criptomonedas, todas las inversiones en cripto que realizan los individuos van por su propia cuenta y riesgo, a través de exchanges, explicó Paulino Seoane, head de Investment Ideas en Balanz Capital.

“Las cripto todavía no tienen licencia para operar en ningún mercado regulado, como la Bolsa de Nueva York (NYSE) o Nasdaq. La bolsa de futuros de Chicago (CME) tiene habilitados contratos sobre el bitcoin y esto es lo más cercano que se está de operar en criptos en una cuenta de brokerage tradicional”, indicó Marra.

Por su parte, Manuel Beaudroit, CEO de Belo, destacó: “Al ser un activo descentralizado, que no tiene valor subyacente, brinda una cobertura mayor frente a otros incidentes que pueda haber en el mercado. Este tipo de comportamiento permitiría tener una composición de cartera con una cobertura más eficiente”.

Y sin negar la volatilidad que tienen las criptomonedas, para Beaudroit es una característica que puede ser aprovechada a favor, sobre todo por quienes ya tienen experiencia operando.

“Si se lo toma como un activo de valor puede ser malo. En cambio, si se lo usa para ‘tradear’ puede ser positivo, porque la volatilidad es una oportunidad para tomar posiciones de compra y venta en el tiempo”, agregó.

Consejos de expertos

Las criptomonedas no son un activo más dentro de una cartera tradicional, sino que son utilizadas o como instrumentos de inversión para preservar el valor de ahorros o para generar alguna ganancia con su liquidación.

En ese sentido, Marra advirtió que se debe entender que es un activo altamente volátil y esa condición implica mucho riesgo.

No se aconseja volcar todo a las criptomonedas, sino destinar una parte y, el resto, a otros instrumentos de inversión. Una vez dentro del mundo cripto será conveniente comprar bitcoin o ethereum que, al ser las más conocidas, pueden ser más seguras.

Seoane, por su parte, propuso una alternativa de menor riesgo: invertir en empresas que están relacionadas al mundo cripto, pero no comprar directamente criptomonedas. Un ejemplo, puede ser PayPal, que permite comprar, vender y transferir bitcoins desde su plataforma, o MicroStrategy (MSTR), cuyo CEO, Michael J. Saylor, es un conocido inversor y defensor de las criptomonedas. Otra alternativa pueden ser las compañías de chips o semiconductores que se utilizan para la minería, como Nvidia (NVDA) y Advanced Microdevices (AMD).

“Hace un mes, aproximadamente, salió a cotizar la acción de COINBASE (COIN) que es la bolsa o exchange más grande de Estados Unidos donde se transan criptomonedas. En todos estos casos uno compra acciones de compañías, que además de su negocio tradicional tienen exposición, en mayor o menor medida, a partir del éxito de las cripto”, enfatizó Seoane.

Lo cierto es que las criptomonedas no pasan desapercibidas y son una realidad que, más tarde o más temprano, reguladores e instituciones financieras deberán entender cómo incorporarlas a un marco regulatorio para proteger a los usuarios.

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