La pandemia consolida los seguros agrícolas

La baja rentabilidad debido la presión impositiva y los bajos precios internacionales lleva a los productores a apostar por estos productos.

 

Durante la pandemia del coronavirus, el mercado de seguros agrícolas trabajó con normalidad debido a que el sector agropecuario fue una de las pocas industrias que continuó operando sin inconvenientes, en especial en la etapa de cosecha gruesa de los cultivos.

A los seguros agropecuarios nos agarró en un momento donde comercialmente no nos afectó”, detalló Nicolás Calcabrini, jefe comercial del área agropecuaria de Sancor Seguros. A su vez señaló que el 99% de los productos de cobertura climática ya estaban comercializados. Y registraron una suba interanual del 6% en hectáreas aseguradas.

En la Argentina, el 55% de lo que se siembra en cultivos extensivos tiene algún tipo de seguro, pese a no contar con subsidios estatales. Comparado con Brasil, principal socio comercial, allí sólo el 10% está asegurado y los productores cuentan con asistencia gubernamental.

Según afirmó Calcabrini, esto se debe a la necesidad que tienen los productores de estar resguardados ante la baja rentabilidad del sector por a las retenciones y los bajos precios internacionales. A eso se suma la incertidumbre a raíz de las disposiciones del BCRA sobre la importación de insumos productivos. “En momentos en que los números son finos, el productor agropecuario se cuida más que nunca”, señaló.

Por su parte, Carlos Comas, gerente de Riesgos Agropecuarios y Forestales de La Segunda, explicó que en la actualidad la mayor preocupación del productor agropecuario es “la falta de cobertura para riesgos sistémicos como sequía e inundación”. Y enfatizó: “En la gran mayoría de los países que tienen coberturas para estos riesgos se dan interacciones público- privadas para abordar esta problemática”.

En términos de demanda para la campaña 2020/2021, ambas compañías coinciden en que crecerá. Y que la clave está en la tecnología para ofrecer productos de calidad con mayor nivel de contención y capacidad de respuesta.

 

Escenario económico

Salvador Di Stefano, economista especialista en agronegocios, coincidió en que la principal preocupación de los productores es climática. Por otro lado, cree que la rentabilidad del campo atraviesa un difícil momento. Explicó: “Los márgenes de ganancia, si no se hace entre un 10% y 20% más del promedio histórico, son negativos”. Y afirma que no hay “financiamiento acorde” a las necesidades del campo.

Sin embargo, los pronósticos pueden mejorar, en especial para los emergentes ante un repunte de los precios de los commodities. “Creemos que va a haber un viento de cola porque la soja y el maíz están arrastrados por el precio del petróleo, que también subirá una vez que pase la crisis del coronavirus”, cerró Di Stefano.

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