Las empresas buscan crecer en un contexto de dificultades

Juan Cerrutti - Foto04

El proceso inflacionario, la competencia, el aumento de las indemnizaciones y el infraseguro, entre otras cuestiones, vienen afectando a las compañías que operan en el segmento, que, mientras tanto, se las ingenian para mantenerse a flote e intentar conseguir nuevos negocios.


La alta inflación que viene registrando el país en los últimos años, la competencia, el aumento de las indemnizaciones y el infraseguro, entre otros temas, vienen pegándole en los últimos años al mercado de seguros de mala praxis.

Matías Decicilia, jefe del departamento de responsabilidad civil y seguro técnico de Federación Patronal Seguros, sostuvo que el contexto inflacionario es un “flagelo”, tanto para el profesional como para las compañías a la hora de indemnizar.

“El mismo incidente de hace dos años, hoy vale el doble”, agregó Fernando Moneta, gerente técnico y de siniestros de TPC.

Respecto a la siniestralidad en las pólizas de RC Profesionales de la Salud, Decicilia señaló que viene sufriendo un incremento moderado. “Notamos que una mayor cantidad de los terceros damnificados optan por el reclamo mediante la vía judicial por sobre la administrativa”.

“La realidad marca que las particularidades de este tipo de seguros dificultan liquidar el siniestro en sede administrativa. Esta problemática se debe a distintas circunstancias, entre las que se puede mencionar la sensibilidad de los temas en análisis, la cantidad de partes que suelen estar involucradas (profesionales, instituciones médicas, aseguradoras) y las diferencias entre las sumas aseguradas en juego y los montos reclamados”, amplió el ejecutivo.

“A pesar de esto, nuestra empresa siempre procura la solución temprana de los reclamos, intentando obtener toda la información necesaria y posible del hecho en cuestión para poder determinar su liquidación y posterior cierre”, destacó.

Fabián Vítolo, gerente de relaciones institucionales y servicios médicos de Noble, por su parte, sostuvo que viene habiendo un incremento en los montos de demandas que acompaña, y a veces supera, la inflación. “Frente a esto, no todas las compañías tienen la misma política de reservas. Nosotros somos conservadores y mantenemos las reservas y la liquidez para afrontar los compromisos necesarios”.

En alguna de las empresas consultadas también se quejan de la competencia que se viene dando en el segmento. “Sufrimos una problemática desde el punto de vista de producción, frente a la competencia de tarifas existentes y la necesidad de captar nuevos negocios colectivos. Esto hace que se ofrezcan sumas elevadas a tasas muy bajas que no se corresponden con la realidad”, señaló Decicilia.

Como en otros ramos, el infraseguro también es una preocupación en el negocio de mala praxis médica. Según Vítolo, “el mismo médico que tiene una cobertura de RC automotor de 4 millones de pesos duda en sacar un seguro de tan solo 1 millón de pesos para cubrir los eventuales daños que puede generar su actividad. Esto es muy peligroso para la salud patrimonial de especialistas de alto riesgo, como anestesiólogos, obstetras y cirujanos. Algo similar ocurre con muchas instituciones de salud. Por ejemplo, una institución polivalente, con partos, no debería tener una suma asegurada inferior a los 2,5 millones de pesos y un obstetra debería tener como mínimo una suma de 1,5 millones pesos. Las demandas por daños obstétricos con recién nacidos con daño neurológico son verdaderamente catastróficas”.

A estas dificultades, se suman los cambios introducidos por las modificaciones en el Código Civil, que han sido positivos en algunos aspectos pero negativos en otros.

Por ejemplo, Moneta sostuvo que la nueva normativa no cambia las dificultades que se viven en Mala Praxis dado que los médicos siguen atendiendo y tratando al paciente de la misma manera. “El riesgo base no se ve afectado, lo que sí cambia es el entorno jurídico y legal-en algunos casos mejora y en otros no tanto-. En general, se tiende a beneficiar a la parte más débil, pero el más débil no es siempre el paciente. El médico es el más débil en un juicio de mala praxis porque se invierte la carga de la prueba dinámica. En cualquier tipo de generalidad en particular es la víctima la que tiene que proporcionar pruebas y dar cuenta que la culpa es del otro. En el caso de Mala Praxis, se invierte esa carga porque se entiende que el paciente se entrega al médico para que haga con su cuerpo lo que sea necesario para curar una patología o una dolencia. La justicia le dice al médico que demuestre que hizo las cosas bien, por eso es que se invierte. Lo que nos olvidamos es que en la medicina demostrar que uno hizo todo bien no alcanza, porque el daño es objetivo. No se debe olvidar que la medicina no es una ciencia exacta. Hay veces que los daños los producen las enfermedades y no los médicos. La obligación del médico no es curar sino tratar de curar, intentar mejorar al paciente y eso no siempre se logra”.

Gustavo Romaniz, gerente comercial de TPC, agregó que el nuevo código civil modificó los plazos para ejecutar los reclamos -pasaron de 10 a 3 años-. “El nuevo código unifica las responsabilidades. El viejo, separaba la contractual de la extracontractual y les daba diferente tratamiento. Esto es un cambio favorable para el asegurador, dado que tiene menos espera, pero para el reclamante es desfavorable porque se reduce el tiempo de ejecutar su reclamo”.

Un crecimiento amesetado

En este contexto, según los ejecutivos, el crecimiento del mercado está “amesetado”. A pesar de ello, las empresas se las ingenian para mantenerse a flote e intentar conseguir nuevos negocios.

“El mercado de Mala Praxis Médica en Argentina es acotado, con pocos operadores. Riesgo nuevo que gana una aseguradora, es uno que pierden las otras”, puntualizó Moneta.

Vítolo señaló que si bien están satisfechos con el primaje total de la compañía, saben que el mismo se debió al requerimiento de mayores sumas aseguradas para poder acompañar la inflación.

Si bien existe un común denominador que se mantiene entre las aseguradoras, cada una busca ofrecer algo que la destaque. En TPC, se hace hincapié en la variedad. “Nuestra distinción está siempre apuntada a brindar una mejor calidad de producto, contenido y coberturas exclusivas. También tenemos un departamento de atención y de contención médico-legal para asesorar al cliente de la mejor manera posible las 24 horas, los 365 días del año, a través de un 0800 para consultas, atendidas por un médico. El sistema de contención está disponible para el asegurado y también para la víctima. Enseguida nos ponemos en contacto y desplegamos un sistema adecuado para minimizar los daños”, detalló Romaniz.

Para Noble, la mejor estrategia de venta es la eficacia de su trayectoria. “Nuestros mejores vendedores son los mismos profesionales de la salud y directivos de instituciones con las que venimos trabajando desde hace muchos años que nos recomiendan a colegas o instituciones amigas. Además de aseguradores, somos aliados estratégicos de nuestros clientes”, dijo Vítolo.

“Una respuesta rápida a cada situación particular es la mejor manera de solucionar los problemas”, agregó.

El adoctrinamiento también es necesario, según el ejecutivo: “Ayudamos a manejar mejor las exposiciones, trabajando día a día con las estructuras gerenciales, participando en distintos comités y colaborando con los departamentos de docencia y capacitación”.

En Federación Patronal también se acentúa la importancia en la instrucción permanentemente a los profesionales. A través de distintas agrupaciones nucleadas por la aseguradora, se llevan a cabo charlas informativas con el objetivo de acercarles el funcionamiento de las condiciones de póliza, el cómo proceder en caso de reclamos, sugerencias y demás detalles propios de este tipo de seguros. El profesional siempre cuenta con asesoramiento y asistencia legal, defensa en juicio civil y en lo penal.
“Una de las principales claves en este negocio es mantener una política de suscripción ordenada y coherente con la realidad del mercado”, enfatizó Decicilia.

Las tres aseguradoras brindan una amplia suscripción para todas las disciplinas de la salud (médicos en todas sus especialidades, odontólogos, bioquímicos, farmacéuticos, psicólogos, kinesiólogos, etc.) con la opción de póliza individual o colectiva, bajo las coberturas en Base Ocurrencia y Base Reclamo.

Argentina, un ejemplo para Latinoamérica

A pesar de todas las dificultades mencionadas, nuestro país cuenta con la mayor conciencia aseguradora en el rubro de Mala Praxis Médica, en comparación a los otros países latinoamericanos.

La gran mayoría de los médicos poseen algún tipo de seguro que los respalde. Según Romaniz, “entre un 70 y 80% de los profesionales están cubiertos. El seguro de Mala Praxis se convirtió en la llave para poder trabajar en todo el ámbito de la medicina. Las instituciones de salud se lo exigen a sus profesionales”.

El directivo agregó que Argentina es ejemplo en el continente. “En nuestra empresa estamos en pleno desarrollo de un programa de asistencia para extender nuestra experiencia en Mala Praxis Médica a Latinoamérica y así poder asesorar abarcando otros mercados”.

Los líderes del mercado de Mala Praxis

1   SMG Seguros 23,8  
2   Noble 17,9  
3   Seguros Médicos 15,5  
4   Federación Patronal Seguros 15,4  
5   TPC 12,3  
6   Prudencia Seguros 5,7  
7   Sancor Seguros 2,0  
8   San Cristóbal Seguros 1,8  
9   Grupo Asegurador La Segunda 1,7  
10   Triunfo Seguros 1,5  

Fuente: SSN, septiembre de 2015

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“Las particularidades de este tipo de seguros dificultan liquidar el siniestro en sede administrativa. Esta problemática se debe a la sensibilidad de los temas en análisis, la cantidad de partes que suelen estar involucradas y las diferencias entre las sumas aseguradas en juego y los montos reclamados”. (Decicilia)

“El mismo médico que tiene una cobertura de RC automotor de 4 millones de pesos duda en sacar un seguro de tan solo 1 millón de pesos para cubrir los eventuales daños que puede generar su actividad. Esto es muy peligroso para la salud patrimonial de especialistas de alto riesgo”. (Vítolo)

“En nuestra empresa estamos en pleno desarrollo de un programa de asistencia para extender nuestra experiencia en Mala Praxis médica a Latinoamérica y así poder asesorar abarcando otros mercados”. (Romaniz)

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