Las exportaciones crecen

Las exportaciones buscan crecer en la pospandemia

En la pandemia crecieron los seguros ligados a las exportaciones. Cubren rupturas en la cadena de pagos, incumplimientos u otros siniestros.

Para este año se espera un rebote del flujo comercial global. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central entre las principales consultoras, las ventas argentinas al exterior llegarán este año a 67.274 millones de dólares, aunque algunas previsiones las ubican por encima de los 70.000 millones de dólares.

Por el lado de las importaciones, las mismas consultoras indican una suma de 55.018 millones de dólares, de donde surgiría un superávit de poco más de 12.000 millones de dólares, un 25% más que en 2020.

Las compañías de seguros de crédito y caución aspiran a aprovechar el lugar que lograron ocupar, debido por la incertidumbre, durante la pandemia.

Estado actual

En diálogo con Nuevos Bancos y Seguros, el economista especializado en comercio exterior Marcelo Elizondo, si bien coincidió en el pronóstico de reactivación, relativizó su dinamismo: “El sector externo está bastante estancado. Las exportaciones se están recuperando pero después de una caída muy fuerte el año pasado. Si uno mira la Argentina, ha pasado de exportar 84.000 millones de dólares en 2011 a, según lo que prevemos este año, 75.000 millones de dólares”.

Una de las compañías que opera seguros de crédito es Coface. Su gerente general, Salvador Pérsico, opinó: “Tras un descenso del 5% en el volumen del año pasado en el comercio mundial, prevemos un aumento del 11% para 2021. Esto debería tener un impacto positivo en el negocio del seguro de crédito”.

Por su parte, Juan Martín Devoto, gerente general de InSur, destacó que el riesgo es una oportunidad para el sector: “El seguro de crédito logra que tanto en el ámbito local como en el internacional uno tenga resguardo. Hoy cada vez más nos preguntan sobre coberturas con clientes que antes eran más seguros. El contexto de pandemia no permite conocer bien quién es el comprador. Eso valida un poco más este producto, que se hizo más fuerte”.

Baja siniestralidad

Alejandro Demes, gerente de Comercial Crédito en InSur, destacó: “En general, la siniestralidad en la exportación se concentra en dos rubros importantes. El mercado de fruta es uno, porque puede llegar en mal estado. Y el otro es el vitivinícola. En este caso, lo que tuvimos fueron problemas de distribución. Mercados no del todo conocidos de Asia se reinventaron, cambiaron de rubro y dejaron de pagar, y ahí tuvimos concentrada nuestra siniestralidad. Lo más importante es calificar a los compradores y darle tranquilidad al asegurado de que el cliente al que le está vendiendo está monitoreado por nosotros”.

Mejoras necesarias

En cuanto a las mejoras que el país debería realizar para lograr mayor participación, en el comercio internacional, Marcelo Elizondo sostuvo que se necesitan cuatro líneas de trabajo.

La primera es la estabilidad macroeconómica: “Es muy difícil exportar más o participar de cadenas de valor o de flujos de inversión internacional con la tasa de inflación que tiene la Argentina y con inestabilidad cambiaria. Lo mismo la dificultad en el acceso al financiamiento”.

La segunda es institucional: “En Argentina hay una creciente politización del comercio internacional. No está claro que las instituciones cumplan con el derecho a propiedad del artículo 17 de la Constitución. Hay problemas, como la provisión de carne o los límites a la importación o las restricciones del Banco Central para otorgar dólares a las empresas para cubrir sus necesidades financieras”.

La tercera es regulatoria: “Tanto en el sistema impositivo como en la legislación laboral hay un entorno muy congestionado y prohibicionista”.

Y la cuarta línea de trabajo son las relaciones internacionales: “Tenemos pocos acuerdos de libre comercio y, sin eso, es muy difícil entrar en mercados externos”.

En la misma línea, Juan Martín Devoto completó: “A eso hay que suma la previsibilidad. Si sos serio y previsible yo te compro, pero si me decís que me vas a mandar carne y después no lo hacés, se busca otro proveedor. Los gobiernos, en general, no lo han entendido así. Un esfuerzo de diez años se puede tirar por la borda por medidas que vayan en contra de esta previsibilidad”.

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