Los bancos estaban preparados – Javier Bolzico

“La respuesta de los bancos ha estado a la altura. Desde el inicio de la pandemia no hubo un solo día en el que se haya interrumpido el servicio bancario.”

El 2020 fue un año en el que todos trabajamos en cosas distintas de las que habíamos planificado a fines de 2019. Los proyectos originales debieron ceder frente a la necesidad de atender los nuevos y enormes desafíos.

En la Argentina y en el mundo hubo pérdidas de vidas a causa de COVID 19; esa es una referencia insoslayable en cualquier balance. Lamentablemente, esa situación se mantendrá algún tiempo.

Desde el punto de vista del sistema financiero ha sido otra prueba (una más) que el sistema ha superado exitosamente. Y mientras tanto ha apoyado al resto de los sectores. En el próximo año seguirán los desafíos actuales y posiblemente se agreguen nuevos.

La respuesta de los bancos ha estado a la altura. Desde el inicio de la pandemia no hubo un solo día en el que se haya interrumpido el servicio bancario. Pero no sólo se mantuvo la provisión de productos y servicios financieros, sino que aumentaron en cantidad y montos, y se extendieron a sectores más vulnerables que estaban excluidos financieramente.

De un relevamiento de Adeba surge que en sus bancos asociados se han activado más de 1,2 millones de apps bancarias desde marzo de este año, lo que significa un enorme crecimiento de la banca digital. Desde el inicio de la pandemia se han abierto más de 9,5 millones de cuentas bancarias y se han pagado en forma bancarizada prestaciones sociales a más de 8,9 millones de personas.

La banca, además, fue el sostén financiero de empresas, comercios y personas físicas en medio de la pandemia. Más de 160.000 empresas han recibido préstamos por 290.000 millones de pesos con tasas del 24.%. Y 400.000 personas y comercios han recibido créditos por 50.000 millones de pesos a tasa cero. Esto da una magnitud del importante rol que jugó la banca en ayudar a empresas y personas a transitar la situación de los peores meses de la pandemia.

Por el lado tecnológico, el sector bancario fue uno de los que más invirtió en infraestructura en los últimos diez años. Eso le permitió llegar al 2020 con la capacidad de prestar prácticamente la totalidad de las operaciones en forma electrónica o digital. No obstante se mantenían los servicios físicos en sucursales, más que nada para atender las preferencias de la parte de clientes que antes de la pandemia preferían la atención física. Sin dudas, la pandemia aceleró la migración de banca de sucursales hacia la banca digital.

Por otro lado, la robusta posición patrimonial y de liquidez les permitió a los bancos estar activos en la ayuda del resto de los sectores afectados por la pandemia y el ASPO.

En síntesis, los bancos estaban preparados, tecnológicamente y económicamente, para enfrentar la situación de pandemia y, en el proceso, apoyar a sus clientes en tan difíciles momentos.

Para el año 2021 se prevé mayor protagonismo del sector bancario en los medios de pago y en la inclusión financiera, en el marco del programa Transferencia 3.0 impulsado por el BCRA. Se aprovecharán las oportunidades que brinda MODO, la nueva billetera virtual gratuita que interconecta a los bancos del sistema financiero. Desde Adeba continuaremos impulsando iniciativas que consideramos claves, como inclusión y educación financieras, finanzas sostenibles, y la equidad de género, entre otras.

Estamos frente a un gran cambio que nos permitirá llegar a más gente con más y mejores servicios. Veo mucha competencia, interrelación y complementariedad entre los nuevos jugadores; la palabra ecosistema grafica correctamente la nueva realidad. Si las autoridades aseguran un clima de competencia en igualdad de condiciones, los resultados serán muy positivos para la sociedad. Todos tienen un rol y en conjunto pueden potenciar la provisión de más y mejores servicios.

El ecosistema financiero en la Argentina enfrenta un desafío adicional al de otros países de la región: la alta carga impositiva que grava la actividad financiera formal. Esto es, sin duda, un elemento que dificulta su desarrollo y limita la inclusión financiera. Es un tema que las autoridades deberán tener en agenda una vez superada la situación de la pandemia.