Los bancos digitalizan y automatizan sus operaciones

Los bancos se automatizan y agilizan sus operaciones

Las entidades financieras optimizan costos y tiempos con la robótica y la inteligencia artificial. La pandemia fue un año bisagra para estos avances.

La automatización robótica de procesos (RPA) desembarcó con fuerza en la actividad bancaria. La inteligencia artificial proporciona herramientas para agilizar la transferencia y migración de información. También es útil para optimizar operaciones y redefinir el valor de sus trabajadores, que con la tecnología adquieren un rol más específico y funcional.

Según un informe de The Eye, empresa especializada en la automatización, los bancos empezaron a implementar cada vez más soluciones de RPA. Y pandemia mediante, el 2020 fue un año bisagra.

El uso de las aplicaciones bancarias creció, durante 2020, entre 200% y 300%, según datos de las entidades financieras; los niveles de penetración de los canales digitales aumentaron 20% y, en la actualidad, ronda el 80%; los chatbots incrementaron en más de 20 veces su promedio de interacciones diarias y los call-centers duplicaron los llamados y las consultas en redes sociales.

Para hacer frente a ese contexto se recurrió a soluciones con tiempos de repago menor a seis meses. Eso aseguró buenos resultados mediante la automatización de procesos, que van desde conciliaciones y regulaciones, hasta bots más complejos de trading.

Planificación de estrategias

El Banco Comafi ofrece un ejemplo del éxito de la RPA. Sebastián Partÿ, gerente de Gestión Estratégica de Operaciones y Tecnología de la entidad, explicó que el primer paso fue ver cómo aplicar robótica y automatización de procesos en el banco: “Lo primero que aprendimos fue que para ser más ágiles no siempre es recomendable abordar procesos y automatizarlos de punta a punta”.

Partÿ detalló: “El foco hay que ponerlo en esos puntos de dolor o aquellos cuellos de botella donde realmente los procesos van a utilizar mucho mejor la automatización y van a tener mucho mayor valor agregado e impacto económico”.

El ejecutivo sostuvo que la clave es la estandarización de la información a través de procesos automatizados más exigentes que lleven a la mejor implementación en el producto.

Casos concretos

Una de las áreas en las que quedó demostrado el aporte de la tecnología es la de recupero de créditos, donde se afrontaba el desafío de procesar 1,5 millón de registros mensuales en forma manual.

“El robot nos termina automatizando una tarea que era repetitiva para nuestros colaboradores y que les impedía aportar un verdadero valor. El robot la hace en mucho menos tiempo y se libera tiempo de análisis en el que el colaborador aporta mucho más porque se siente más útil”, indicó.

La automatización tiene una repercusión inmediata en el desempeño de los empleados del banco y en la eficiencia de la entidad.

En el área de Riesgos, encargada de la presentación de regímenes informativos al Banco Central, se observó que la inteligencia artificial permitió disponer de tiempos de análisis de información a quienes antes debían ocuparse de introducir datos para cumplir los calendarios de vencimientos, prórrogas y rectificativas, además de cargar y controlar las presentaciones.

El impacto, además, se percibe en el aspecto económico: el incumplimiento en sólo un régimen podía provocarle al Banco Comafi sanciones de hasta 21.000 dólares diarios.

Las soluciones de RPA se extendieron también al sector de Negocios Fiduciarios, en el que se motorizó el proceso de recepción de instrucciones de compra, venta o cancelación de CEDEAR de parte de los clientes.

Esto hizo posible que los operadores asumieran el rol de analistas de negocios, con lo que, según Partÿ, “se revitalizó la atención al cliente, la resolución de problemas cara a cara y el abordaje de situaciones del negocio donde la necesidad es aportar conocimiento y profesionalismo”.