Los niveles de siniestralidad se recuperan

Con la cuarentena disminuyeron los accidentes, pero volvieron a aumentar a medida que se levantaron las restricciones. Las denuncias bajaron un 35%. 

 

La siniestralidad durante la pandemia del coronavirus es relativa para cada sector. Luego de tres meses de cuarentena, en algunos casos, el proceso (que fue de menor a mayor) se recupera en línea con el incremento de la circulación de autos y vehículos en las ciudades.

Respecto al movimiento de flotas, personas y transportes, los expertos del sector coinciden en que los accidentes vehiculares sufrieron una fuerte disminución en el primer mes de aislamiento

Con respecto a esta situación  Mariana Paz, especialista de Sudamerican Brokers,  expresó: “Hubo un primer momento donde casi no se notó la siniestralidad, acorde a los comportamientos de la sociedad. Por ejemplo, el sector autos se redujo sólo el primer mes, pero después empezó a operar con normalidad”. 

En la misma sintonía, Ralf van der Eerden, CEO de FRISS en América Latina, explicó que ni bien se inició la pandemia, los accidentes en la calle “claramente disminuyeron” pero luego hubo una recuperación. “Si se observa el comportamiento de los siniestros para este segmento observamos una baja entre el 50% y el 60% en lo que respecta a la cantidad”, destacó el ejecutivo.

San Cristóbal Seguros, por su parte, señaló que durante abril hubo una drástica caída en las denuncias ingresadas, que se ubicaron un 80% debajo de un mes normal, mientras que en términos interanuales, la reducción de denuncias fue cercana al 35%.

Posteriormente, con el aumento de permisos de circulación durante mayo, el porcentaje anotó una suba. “Aunque seguimos estando muy por debajo de un mes normal, registramos el 45% de los ingresos habituales, mientras que en junio subió a 55%”, explicó Gonzalo Arribas, gerente de Siniestros de la compañía.

 

Causas y consecuencias

En el plano comercial, el aislamiento obligatorio también influyó en las cifras de siniestralidad. “Existe una menor circulación de tránsito comercial porque no hay lugares a los cuales ir y, como no hay negocios para enviar los productos, se genera un efecto dominó: los locales están cerrados, no se puede transportar y la gente no se acerca a los negocios, por lo cual el impacto en la cadena comercial es negativo”, agrega Ralf van der Eerden.

Mientras tanto, a futuro, las compañías esperan que la actividad se mantenga en un rango operacional bajo a raíz del menor uso del transporte público y la consolidación del home office como estrategia laboral. 

Arribas concluyó: “No esperamos alcanzar los niveles de denuncias previos a la pandemia hasta el próximo año. En parte porque seguirá habiendo algunas restricciones de movilización, sumado a que estimamos que podría haber cambios en los horarios de circulación que pueden alterar la ocurrencia de siniestros como también nuevos hábitos de uso del vehículo”.

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