Los peligros del fraude y la corrupción en la industria del seguro

La prevención y las auditorías son clave para que la industria del seguro. Las normas nacionales deben estar acompañadas por políticas estructurales.

 

Un estudio realizado por BDO Argentina llamado El mapa del fraude corporativo en América Latina muestra que los fraudes en los que hay conflicto de interés y vulneración del control interno son los más frecuentes en las empresas argentinas. Así, las compañías, en promedio, están teniendo pérdidas de 410.000 dólares por año debido al fraude corporativo en nuestro país.

Al mismo tiempo, la tendencia internacional con respecto a las normas anticorrupción muestra una dinámica cada vez más compleja para las empresas. 

Muchas de ellas alcanzan a las compañías y sus subsidiarias en todo el mundo. Por ejemplo, la FCPA (Foreign Corrupt Practice Act de los Estados Unidos, emitida en 1977) y la UKBA (United Kingdom Bribery Act, emitida en 2011), que alcanzan a empresas estadounidenses y del Reino Unido en cualquier país en el que operen.

En nuestro país, con la sanción y posterior reglamentación en marzo de 2018 de la Ley de Responsabilidad Penal de las personas jurídicas, se implementaron programas de integridad, emitidos por la Oficina Anticorrupción. 

 

Estadísticas sobre el fraude en la industria del seguro

Con respecto del mercado asegurador, algunas de las estimaciones internacionales mencionan que entre el 2% y el 3% de las primas a nivel global –correspondiente a seguros de vida y patrimoniales– está relacionado con siniestros fraudulentos. 

En cuanto a los defraudadores, los rasgos característicos más significativos son: hombres de entre 31 y 40 años de edad y con una antigüedad de entre dos y cinco años en la organización. 

Y cabe destacar que en el 74% de los casos el fraude fue cometido por más de una persona.

 

Características de los programas de integridad

La ley remarca que existen tres elementos obligatorios en todo programa de integridad: código de ética, procedimientos para prevenir ilícitos en licitaciones públicas, y la capacitación sobre el programa de integridad para todos los miembros de la organización. 

A partir de la experiencia desarrollada desde BDO en el asesoramiento en programas de integridad, es fundamental señalar que la totalidad de los elementos mencionados por la ley deben estar integrados de forma armónica. Además, el apoyo real de las autoridades de la compañía es el pilar fundamental para que cualquier programa sea creíble.

El programa debe tener como principal objetivo alinear el comportamiento de las personas. Para ello, el responsable de Compliance debe tener un rol fundamental en educar a los miembros de las organizaciones con respecto a lo que es aceptado y lo que no. 

 

Implementación de los programas

Los programas de integridad tienen un impacto positivo en la gestión del fraude corporativo porque previenen, detectan y dan respuesta a los casos identificados. 

Sin embargo, a poco más de dos años de la entrada en vigencia de la Ley de Responsabilidad Penal de las personas jurídicas, sólo el 18% de las organizaciones considera que están adecuadamente preparadas para luchar contra el fraude corporativo. 

Las medidas deben contar con un enfoque basado en riesgos, de acuerdo a la naturaleza de sus actividades, parámetros propios y prácticas.

Entonces una política antifraude debe incluir los siguientes aspectos:

  1. Manual de lucha contra el fraude.
  2. Designación de un responsable de contacto que debe registrarse ante la SSN y con capacitación específica antifraude.
  3. Elaboración de una memoria de casos investigados por sospecha de fraude.
  4. Programa anual de monitoreo o auditoría.
  5. Normas sobre contratación del personal y capacitación.
  6. Medidas antifraude si se opera con intermediarios, con especial énfasis en los momentos de la contratación, cuando se tramite algún endoso o modificación, en el momento del pago, y al recibir una denuncia de siniestro.

 

Contra los siniestros fraudulentos

Herramientas como las de la Superintendencia de Seguros de la Nación o el sistema Orion de Cesvi Argentina demuestran que el fraude no es un problema individual, sino de la industria.

Por eso, es importante saber que los siniestros fraudulentos, si no son detectados, son pagados posteriormente, y esto atenta contra la sustentabilidad de las empresas y de la industria en general. 

Las empresas que más rápido entiendan la necesidad de avanzar en la implementación de programas de integridad antifraude y anticorrupción podrán dar un paso adelante en favor de la transparencia. No sólo se estarán resguardando de eventuales multas y sanciones, también disminuirá el impacto del fraude en sus organizaciones y generarán un mercado con una oferta de servicios más beneficiosa para sus clientes. Y además estarán haciendo un valioso aporte a la lucha contra la corrupción.

 

Este artículo fue elaborado por Fernando Peyretti, líder de la práctica de FID (Fraudes, Investigaciones y Disputas) en BDO Argentina.

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