análisis seguros de crédito

Los seguros de crédito recalculan el mercado

Las compañías de pólizas de crédito ajustan el GPS para atenuar los efectos de la pandemia.

Las restricciones impuestas ante las distintas olas de COVID-19 hicieron que bajen los niveles de actividad en todo el mundo. Y, al mismo tiempo, encendieron las alarmas de las aseguradoras de crédito. Pero el sistema, aún con los pronósticos más pesimistas, aguantó el golpe.

El primer trimestre de 2020 fue el más afectado por la recesión. La baja en los niveles de actividad hizo caer contratos, pero la situación fue mejorando en los últimos meses del año hasta llevar los índices de contratación de primas a los valores de la prepandemia. Por ejemplo, según los números de la Asociación Latinoamericana de Seguro de Crédito (ALASECE), en la región se registró un crecimiento de 4% en los acuerdos alcanzados.

Por su parte, en el mercado argentino las primas, medidas en pesos, también aumentaron un 41% en 2020 con respecto a 2019. Pero el ajuste de valores por inflación fue responsable, en parte, del incremento. En cambio, medida en dólares, la diferencia se acorta al 1,6%.

Los índices de siniestralidad se mantuvieron estables en la mayoría de los países de la región, con excepción de Chile. El país trasandino ya venía arrastrando un índice elevado en 2019 (69%) y llegó a un pico de 94% en 2020.

Sanear el sistema

Las aseguradoras esperaban cerrar 2020 con grandes insolvencias, posibles quiebras y un elevado índice de siniestralidad. “No se llegó a ese punto porque las compañías se sentaron a renegociar los cupos con los asegurados. Hubo revisiones de compradores y se suprimió a los de sectores afectados por la pandemia”, deslizó un operador con décadas en el la industria de cauciones.

La economía no se detuvo, cambió de prioridades. Y las aseguradoras tuvieron que adaptar productos y procesos. “No nos podemos dar el lujo de cantar victoria. La pandemia no se ha ido y en países como la Argentina la vacunación todavía es insuficiente, por lo que debemos seguir siendo cautos y prevenir un alza en la siniestralidad para finales de este año o inicios de 2022”, advirtió un alto ejecutivo del mercado.

En ese contexto, el apoyo de los Estados es crucial. Las compañías de la región miran los esquemas propuestos por la Unión Europea (UE) que ayudaron a recuperar rápidamente los niveles prepandémicos en las cauciones. Muchas compañías líderes, además, aceptaron ganar menos durante la pandemia para mantener la salud del sistema.

Pero los programas de ayuda estatal son costosos y su administración requiere muchos recursos. Una característica que hace que su aplicación sea más acotada en América Latina