Los seguros de vida y retiro esperan para dar el salto

Las deducciones impositivas impactaron favorablemente pero las turbulencias financieras operaron en forma contractiva.

Los seguros de vida y retiro tienen un enorme potencial en nuestro país. La escasa cultura aseguradora de los argentinos plantea la posibilidad de desarrollar un segmento que, además, es capaz de generar un mercado de capitales basado en el ahorro interno.

Mientras que en 2010 la cifra de primas emitidas en estos ramos alcanzaba los 6.527 millones de pesos, a fines de 2018 el monto involucrado llegó a 57.617 millones de pesos.

Sin embargo, todavía ocupan un lugar marginal con relación a un mercado que sigue hegemonizado por los seguros obligatorios, como los de ART y automotores.

Las cifras de 2019 se conocerán recién en enero de 2020 aunque se espera un nuevo salto a partir de las resoluciones de la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) que, en mayo de este año, actualizó, luego de 27 años, los montos de las deducciones impositivas de las que se benefician los contratantes de este tipo de pólizas.

 

Medidas oficiales

Juan Pazo, actual Superintendente de Seguros de la Nación, explicó en diálogo con NBS Bancos y Seguros: “Después de 27 años actualizamos las deducciones en vida y retiro. Este tipo de productos en el mundo se desarrollan a partir de un incentivo fiscal. En la Argentina estuvo “freezado” durante 27 años. Lo primero que hicimos fue aumentar las deducciones a 12.000 pesos, 18.000 pesos y 24.000 pesos para seguros de vida, de vida con ahorro, de retiro con ahorro y para fondos”.

El funcionario destacó que “son seguros acumulables, con lo cual hoy una persona podría acumular hasta 36.000 pesos con seguros de vida, vida con ahorro y retiro”.

Desde el sector privado celebraron la medida aunque todavía se muestran cautos con los resultados. Irene Capusselli, CEO de Orígenes Seguros, reconoció que “fue un logro muy importante que generó el mercado junto con la Superintendencia. Es un pilar para impulsar el crecimiento del sector que tiene mucho para andar”.

Por su lado, Vanesa Kahrs, gerente de Estrategia de MetLife Argentina, resaltó “la visión compartida dentro de la industria y con el Gobierno, y la clara intención de unir esfuerzos para transformar la oportunidad de siempre en una realidad concreta”.

 

Impacto concreto

Sobre el efecto de las medidas oficiales, Kahrs opinó que “contribuyó a despertar un mayor interés por este tipo de producto. En nuestro caso hemos registrado un incremento del 35% en las consultas sobre seguros de vida, y del 20% en las contrataciones efectivas sobre el total de las consultas recibidas, en comparación con el último trimestre de 2018”, comentó.

Desde el sector público, Pazo reconoció que “el impacto real lo vamos a ver cuando estén los balances, en diciembre de este año”.

Por su parte, Capusselli admitió que la norma no generó demanda automáticamente. “No es que por las deducciones la gente empezó a llamar a las compañías para pedir su seguro”, pero facilitó el contacto con el asegurado. “Fue una forma de abrir la puerta y la posibilidad de comunicar esta novedad. Se orienta a un segmento de un poco más de 2 millones de personas que pueden usar este seguro como una alternativa interesante para pagar menos impuestos”, explicó.

 

Tiempos turbulentos

El sector asegurador está estrechamente vinculado al devenir financiero puesto que se trata de instrumentos de ahorro.

Al respecto, Capusselli señaló: “En un momento de crisis financiera es muy difícil que la gente piense en el ahorro o en planificar. Y la realidad es que la gente está preocupada en ver cómo defiende lo que tiene”.

Vanesa Kahrs, en cambio, sostuvo: “Si bien en tiempos de incertidumbre las personas tienden a resguardarse, no hemos notado una baja en las consultas. Resulta importante señalar al seguro de vida con ahorro como un instrumento de resguardo y planificación financiera. A través de una prima de ahorro, adicional a la de protección, nuestros clientes nos confían sus fondos para ser invertidos y potenciados”.

Pese al contexto, Pazo sentenció: “No tenemos información de rescates masivos, que es el principal problema cuando ocurren movidas financieras de este tipo”.

Finalmente, Capusselli remarcó: “Los productos de retiro tienen la característica de que las compañías responden por el capital invertido y ofrecen una tasa de interés mínima garantizada. Esto hace que esas personas que invirtieron en un seguro de retiro tengan su capital y su interés asegurado”.

 

Próxima gestión

Hacia adelante, Pazo propuso continuar con un plan de estímulo para un mercado con mucha potencialidad: “Lo primero es establecer un coeficiente de actualización de las deducciones, para que no pase lo que pasó en 27 años, cuando las deducciones quedaron dormidas en 900 pesos”.

A su turno, Kahrs puntualizó que “hay que seguir trabajando en la conciencia aseguradora, estimulando con las deducciones impositivas para generar mayor interés y viabilizar las mejores inversiones para que las compañías tengan las rentabilidades que le puedan transferir a los asegurados de una forma competitiva con relación a otros instrumentos financieros”.

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