Mejorar la macro sin perder lo ya ganado – Diego Sobrini

Presidente de Galeno Seguros

 

La asignatura pendiente es ordenar la macroeconomía. En el sector asegurador, aunque la gestión saliente fue muy positiva, todavía es necesario crear los cuerpos médicos forenses en cada provincia.

 

En estos últimos cuatro años, Argentina logró tener una mayor apertura económica al mundo, donde el sector energético y la minería fueron los puntos fuertes. El desarrollo de Vaca Muerta y también la cantidad de hectáreas y toneladas de cereales cultivados fueron alcances muy positivos del último gobierno. Se realizaron algunas obras de infraestructura importantes y se avanzó en la institucionalidad, el federalismo, una mayor transparencia y apertura de opiniones.

Creo que todo eso podía ir acompañado de una macro más ordenada. Sin embargo, se hizo a costa de una macroeconomía que, frente al cambio del contexto internacional, generó devaluación, inflación y recesión. Así, llevó al país a una situación de crisis.

Cuando uno habla de macro, se refiere a superávit fiscal, comercial, que brinde caja para hacer cosas básicas; que lo que ingresa en dólares sea superior a lo que sale del país; que los impuestos alcancen para los gastos necesarios. Esta es la asignatura pendiente, sin perder lo que se ganó. Tener una Argentina capaz de producir energía y granos, y de venderlos con la infraestructura necesaria, con institucionalidad y transparencia, de modo que en este camino se revierta el proceso de recesión.

La industria del seguro siempre acompaña a la economía, si bien tenemos cierta inercia y por eso un rezago con respecto a la crisis. Acompañamos en su desarrollo a los grandes sectores económicos, como el energético, el campo y la minería. Pero las áreas de la economía que funcionan mal generan un impacto negativo y se venden menos autos (con sus seguros) o expiran contratos de riesgos de trabajo. Todo eso se suma a la caída de la cápita en forma vegetativa.

En cuanto a lo regulatorio, la experiencia de Juan Pazo al frente de la Superintendencia de Seguros (SSN) fue muy positiva. Ha modernizado muchos aspectos en relación a burocracias internas y digitalización y supo acompañar al sector en la crisis. Desde abril del año pasado la industria del seguro en términos generales se vio afectada. La tasa se disparó por temas financieros y económicos, y las compañías tenemos nuestros pasivos judiciales atadas a ella. La regulación de la SSN al respecto ayudó a pasar el momento. Sin embargo, a partir del reperfilamiento, queda la preocupación acerca de qué sucederá en el área de inversiones de las empresas del sector.

También se trabajó muy bien en el tema de la transformación digital en todos los sectores y creo que esa línea se mantendrá porque, en definitiva, no tiene que ver con un tema de gobierno sino de cambio tecnológico que permite ser más eficiente y lograr mayor transparencia. En ese camino se estuvo trabajando bien y espero se mantenga. Requiere de inversiones, consenso y mucho trabajo.

Otro aspecto positivo de la última gestión fue la nueva Ley de ART de 2017. Queda pendiente la creación del cuerpo médico forense que, si bien es un tema de la Justicia, la idea es que en este gobierno ya pueda avanzar. De lo contrario, el sistema de ART no puede perdurar y se trata de reglamentar lo que ya figura en la ley. Es necesario porque pese a que la nueva ley redujo la cantidad de juicios, la justicia laboral no tiene aún criterios de evaluación similares a los realizados por la parte administrativa. La cantidad de juicios sigue siendo significativa. Es necesaria la creación en cada provincia de los cuerpos médicos forenses, independientes, con médicos con honorarios que utilicen los mismos criterios.

Hacia al futuro y en términos generales, somos optimistas. Los recambios siempre son positivos y asume gente que ya estuvo mucho tiempo en el gobierno y que conoce bien sus funciones.

Share Button