Desarrollos económicos y financieros lecciones para la Argentina

El seminario organizado por la entidad bancaria contó con numerosos especialistas en finanzas de la región. Se expuso sobre la perspectiva de la Argentina y de los emergentes frente al nuevo panorama económico y político mundial. Los expositores realizaron un balance en torno a los últimos años de orientación más populista en la región y el país y el inicio deuna nueva etapa.

El Banco Ciudad junto a la Fundación Banco Ciudad, el Comité Latinoamericano de Asuntos Financieros (CLAAF) y la Universidad Torcuato Di Tella, realizó días atrás un seminario internacional de economía y finanzas con la presencia de importantes especialistas de la región.

La consigna unificadora de este encuentro, organizado por tercer año consecutivo, fue Nuevos desarrollos económicos y financieros: lecciones para la Argentina. A lo largo del encuentro, los especialistas coincidieron en advertir sobre la vulnerabilidad de las economías de la región frente a las turbulencias de la economía mundial, al tiempo que destacaron que en Argentina se habría instalado una agenda que apunta a corregir los desequilibrios macroeconómicos del período previo. Uno de los ejes del encuentro fue el análisis sobre la situación económica internacional, haciendo hincapié en la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos, la fragilidad económica de China y los posibles efectos de estas cuestiones en los países de la región y, en particular, en la Argentina. En este punto, la invitada especial de la conferencia, Carmen Reinhart, profesora de la Harvard Kennedy School, evaluó que va a ser lenta la salida de la crisis de los países desarrollados y advirtió que para los países emergentes el mayor riesgo es China. La experta señaló que “la recuperación de niveles previos a la crisis de 2008 por parte de los países desarrollados va a implicar muchas políticas heterodoxas y un nivel considerable de esfuerzo de los bancos centrales para mantener bajas tasas, aunque esto implique tener riesgo de inflación”. En este sentido, indicó que “independientemente de la Reserva Federal de Estados Unidos o de Trump, ni Europa ni Japón van a subir las tasas en forma drástica en el 2017, sino gradualmente”. También señaló que “los Estados Unidos, con el liderazgo de Trump, están alentando el proteccionismo y esta es un área de preocupación y de riesgo que propone otros desafíos en estos entornos de escaso crecimiento”. No obstante, advirtió que “los riesgos para los países emergentes, incluida la Argentina, no solamente van a venir de Estados Unidos directamente, sino también indirectamente de lo que suceda con China”, que es “una fuente de inquietud, no solamente porque atraviesa una desaceleración, sino porque esto ha traído consecuencias a los precios de los commodities”. Por su parte, el ex ministro de Economía de Colombia, Alberto Carrasquilla, cuestionó las medidas de los países latinoamericanos para salir de la crisis y confió en el rol activo del sector privado para la recuperación actual. Dijo, respecto a las crisis de las últimas décadas, que todas “ocurren en contextos crecientemente urbanos, crecientemente de clase media y crecientemente sofisticados, por eso los países de América Latina tienden a soluciones de asentamiento, que tienden a ser muy ineficientes”, precisando que estas medidas se basaron, entre otras cosas, en “salarios mínimos alejados de toda dinámica de la economía”. También en el marco de la conferencia, la presidenta del CLAAF, Liliana Rojas-Suarez, presentó el documento América Latina ante un nuevo escenario político y económico global: ¿Qué implica para la región? Según este informe, la falta de dinamismo de las economías avanzadas, la desaceleración de la economía de China, la fuerte caída en el precio de los commodities, la apreciación del dólar y la caída en los flujos de capitales son cambios en el panorama económico global que afectarán a la región a través de diversos factores, entre ellos el probable aumento en las tasas de interés internacionales, las fragilidades financieras de la economía China, un eventual mayor proteccionismo por parte de Estados Unidos y, en particular, su efecto sobre la economía china y un mayor grado de incertidumbre sobre la evolución de las principales variables económicas, incluyendo los tipos de cambio entre las principales monedas. En cuanto a los efectos que podría generar en la región un aumento de la tasa de interés de Estados Unidos y una posible apreciación del dólar, el documento señala que “dependerá de las características particulares de cada economía en particular, del tamaño y composición del endeudamiento público y privado y del espacio y credibilidad del banco central para responder con una política monetaria flexible”. Como ejemplo, señala que, “ante una mayor dolarización de la deuda, la política monetaria estará más presionada para evitar movimientos significativos en el tipo de cambio”. América Latina: el final del ciclo populista En cuanto a las definiciones más relevantes que se escucharon sobre el balance de los últimos años y la nueva perspectiva política y económica en la región, se destacaron las del ex ministro de Hacienda de Chile, Andrés Velasco, que aseveró que “el populismo es el elefante en la habitación” y “se ha convertido en una exportación no tradicional de la región hacia los países del norte”. El economista agregó que “lo importante es que en América Latina el ciclo populista ha terminado, aunque también tenemos que hacer las cosas bien para no caer en una regresión autoritaria, tanto en su versión de izquierda como de derecha”. El ex ministro también caracterizó al gobierno del presidente Mauricio Macri como “de transición” luego de un período “populista” y puntualizó que su principal desafío consiste en “convencer a los votantes de que los intereses de la Nación son los de ellos mismos” y que “los políticos trabajan para la gente”. En relación al populismo de los últimos años, el director académico del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) de Uruguay, Ernesto Talvi, indicó que “a los recursos fiscales récord de la década pasada los ‘patinamos’ íntegramente. Y encima ahora viene el enfriamiento de la economía regional, por la pérdida de apetito de China, que reduce sus compras al mundo al 15% anual, y porque los capitales se asustaron un poco y ya no llegan con la misma intensidad”. Frente a este panorama, Talvi reconoció que “hacer ajustes fiscales cuando las empresas y las familias están con dificultades es contraindicado, pero lo cierto es que en Uruguay y en Argentina los niveles de gasto público y de presión impositiva son enormes”. Política monetaria y financiera en la Argentina Javier Ortiz Batalla, presidente del Banco Ciudad, inauguró la conferencia y participó del primer panel sobre ¿Cómo resolver la trampa de bajo crecimiento y alto endeudamiento?, donde destacó las políticas del Banco Central, que consiguió este año “bajar la inflación y hacer un sistema financiero más inclusivo” y remarcó que los primeros doce meses de la nueva administración se caracterizaron por “mayor institucionalidad, diálogo y tolerancia”. Asimismo, subrayó que “se instaló una agenda que apunta a corregir algunos de los profundos desequilibrios macroeconómicos heredados, a la vez que se avanza en una integración al mundo, tras más de una década de aislamiento”. El titular de la entidad bancaria afirmó que, “tras un primer semestre con saltos en el nivel de precios, en la segunda mitad del año comenzó a tomar forma un proceso de desinflación. Y, si bien las expectativas para 2017 se ubican por encima de las metas oficiales, se observa un Banco Central comprometido con sus objetivos”. En el mismo sentido, el ex economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo, Guillermo Calvo, señaló que “en la Argentina pasó algo muy importante: el Banco Central se transformó en una institución seria, con objetivos claros, reglas muy transparentes y que esperamos que funcionen”. Por su parte, Ernesto Schargrodsky, rector de la Universidad Torcuato Di Tella, valoró la decisión del país de volver a los “mercados internacionales con tremenda avidez”, pero expresó su preocupación por la posibilidad que el “endeudamiento no sea sostenible en el tiempo”. Recordó que la Argentina tuvo en los últimos años “una situación con un gasto público, una presión fiscal y un déficit enormemente elevado”, lo que provocó un “muy bajo crecimiento, con altos costos para las inversiones en el sector privado, un sector público con baja productividad y una alta economía informal”.

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