Para el sector, el reperfilamiento fue peor que el cepo – Andrés Quantin

CEO de Mercantil Andina

 

El último gobierno no gestionó bien la economía, cuya caída impactó en la industria aseguradora. La gestión entrante tiene que reconstruir la confianza para que la economía se mueva y crezca. Se necesita lograr un período de gracia con los acreedores.

 

La gestión económica, de acuerdo a las expectativas que había, no ha sido para nada buena. Se perdió una oportunidad más que importante. El resultado es que estamos estancados, creció la pobreza, se disparó la inflación y hay demasiada incertidumbre.

El impacto de esta situación sobre el sector es muy claro. Se van a patentar sólo 420.000 vehículos y hay cierres de pymes. El seguro, si bien es muy necesario por la necesidad de cuidar el patrimonio, es lo primero que recortan las pymes y eso nos afecta. También nos vimos impactados en las posibilidades de crecimiento. La inflación derribó la posibilidad de desarrollar segmentos con mucha potencialidad, como el ramo Vida.

Luego de lo ocurrido en los últimos dos años, hay que reconstruir la confianza para que los seguros de vida con ahorro vuelvan a ser importantes y la gente los vuelva a considerar como instrumentos.

En cuanto al gobierno saliente, se puede destacar en lo institucional la gran modernización del Estado, aunque estuvo muy orientada a Ciudad de Buenos Aires. Además, que sea el primer gobierno democrático no peronista que termina su mandato en tiempo y forma es muy importante.

Las asignaturas pendientes en temas macro son las que planteó al inicio el mismo Mauricio Macri. Nadie esperaba “pobreza cero” pero hubo un incremento muy grande. Se esperaba una revolución productiva y crecimiento pero terminamos decreciendo. La inflación era un problema “sencillo” y se terminó con una inflación mayor. El empleo iba a mejorar y ahora tenemos más desempleo; el trabajo informal iba a disminuir y ahora tenemos más. La inserción en el mundo y el ingreso de capitales tampoco fue como se esperaba. Vinieron capitales pero para irse y sacar una renta en lugar de hacer una inversión genuina, que era la expectativa del Gobierno.

Ahora es necesario que empiece a haber confianza y que la economía se mueva y crezca. Deberían corregirse las cuestiones más de fondo, como las reformas estructurales (previsional, fiscal y laboral). Si no se corrige lo estructural, va a haber problemas más adelante. No se puede continuar mucho más con esta pendiente de decrecimiento.

La deuda es un problema. Pero es de un 50% del PBI y, comparado con el resto de los países, no debería ser un tema de conflicto si se genera confianza y se logra renegociar con los acreedores. Se necesita acordar un período de gracia que permita acomodar las variables económicas. El Gobierno tiene que tener un plan que genere confianza para que esa refinanciación sea posible, se puedan acomodar las variables y generar recursos genuinos para afrontar la deuda.

El cepo llegó para quedarse por un tiempo más, por lo menos hasta que la economía tenga las variables controladas y se desindexe y desdolarice. Es un desafío central para el nuevo gobierno. El cepo generó que los pesos de la gente se fueran al consumo y es un movimiento ficticio.

No obstante, lo que más impactó al sector fue la falta de pago de las Lecap y las letras de corto plazo. Al no poder invertir en otras herramientas, por orientación del ente regulador, está afectada la liquidez de corto y largo plazo hasta que se reestructure la deuda. El reperfilamiento nos afectó más que el cepo. Nadie pensó que fuera a ocurrir eso con las letras en pesos.

De la gestión de Juan Pazo al frente de la Superintendencia de Seguros (SSN) destaco el carácter participativo, le imprimió modernización y tecnología  al organismo. Se avanzó mucho en facilitar productos y en la digitalización de la SSN. Hubo algunas materias que quedaron pendientes, como promover una mayor integración para que el mercado sea más parejo. Además, el mercado tuvo resultados técnicos muy negativos.

Espero que la digitalización y modernización se profundicen. No depende de un partido político. Alberto Fernández es muy conocedor del sector, al igual que Claudio Moroni, que va a estar en Trabajo. No nos preocupan las posibles normativas y regulaciones. Somos un negocio regulado y normado. Tenemos que ir a una regulación más moderna y atada a los tiempos nuevos que se viven. No imagino una regulación que nos haga ir para atrás.

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