Pobreza e Indigencia en ascenso constante

Laura Caullo y Azul Chincarini

• En el segundo semestre de 2020, la tasa de pobreza alcanzó al 42% de la población. Lo cual significa 19,1 millones de personas en esta condición. Por su parte, la tasa de indigencia, fue del 10,5%, lo cual implica que 1 de cada 10 argentinos no pudo cubrir sus necesidades alimentarias. Ambos indicadores se encuentran en ascenso constante desde el segundo semestre 2017
• Sólo en casos especiales, como los del aglomerado de Concordia, Posadas, Formosa, Gran Catamarca, se observan mejoras de los indicadores. Otros aglomerados han percibido fuertes aumentos en la tasa de pobreza: CABA, el aglomerado con menor tasa de pobreza, percibió un aumento de 3 p.p. de este indicador y cuadriplicó su nivel de indigencia
• La región Pampeana y Patagonia, fueron las que sufrieron un mayor deterioro en sus indicadores de bienestar. En tal sentido, las diferencias estructurales entre las regiones son suavizadas a consecuencia del menoscabo de la actividad en aquellas más dinámicas
• Para erradicar la pobreza habría que otorgar $21.287 en promedio a cada hogar pobre, tomando como referencia a una familia tipo de 4 integrantes. En igual sentido, para acabar con la indigencia se requiere $8.708, por hogar inmerso en tal condición

El segundo semestre del año pasado, estuvo caracterizado por una mayor flexibilización de las medidas de confinamiento social, y por consiguiente, una menor ayuda estatal a nivel nacional: el IFE y el ATP, los dos programas sociales protagonistas del 2020 fueron retirados o transformados en nuevos beneficios de menor cobertura para asistir a la población más vulnerable.
En tal sentido, la recuperación de la actividad y el asistencialismo social remanente no fueron suficientes para mitigar el efecto de una caída de los salarios reales, producto de una aceleración de la inflación, y la culminación de los programas mencionados. De esta manera, la tasa de pobreza resultó del 42%, alcanzando a 19,1 millones de argentinos.
El aumento de la tasa de pobreza de 1,1 p.p. en relación al semestre anterior, forma parte de una serie de incrementos que se perciben desde el primer semestre del año 2018, luego de alcanzar un mínimo en los últimos seis meses del 2017, donde 11,3 millones de argentinos eran pobres. Esto significa que el ascenso constante de la pobreza en los últimos tres años, dejó a 7,7 millones de personas más en tal condición.
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La tasa de indigencia se mantuvo constante en relación a la del primer semestre 2020, no logrando descender a niveles de un dígito. Así, la pandemia por COVID-19 dejó a 1 de cada 10 argentinos en la indigencia, resultando un total de 4,8 millones de personas que no cubren sus necesidades alimentarias.
Al igual que la pobreza, la tasa de indigencia se encuentra indeclinable hace tres años. En particular, en el segundo semestre 2020 se registraron 2,7 millones de indigentes más que en 2017.

A continuación, se presentan gráficos que describen comparativamente los niveles de indigencia y pobreza en los primeros semestres de 2019 y 2020 por aglomerado urbano. Cabe destacar, que parte de la discrepancia observada a nivel de aglomerado urbano se encuentra asociada a problemas metodológicos no resueltos que aún persisten en la encuesta permanente de hogares del país (tales como la alta proporción de casos con ingresos no declarados). Estas problemáticas inciden, especialmente, sobre la calidad y robustez del dato de indigencia informado por INDEC a nivel de centro urbano. En esta ocasión, la información correspondiente a las tasas de indigencia publicadas por INDEC aclara que en 26 de 31 aglomerados la cifra presentada tiene un coeficiente de variación mayor al 16%, en el caso de la tasa de pobreza, solo 2 jurisdicciones presentan este inconveniente, el cual sugiere una dificultad para acercarse al verdadero valor del parámetro poblacional.
En relación al mismo semestre del año anterior, se percibe un deterioro generalizado tanto en la pobreza como en la indigencia. Sólo en casos especiales, por ejemplo, Concordia, Posadas, Formosa, Gran Catamarca entre otros, se observan mejoras de las tasas. Mientras otros aglomerados han percibido fuertes aumentos: por caso CABA, el aglomerado con menor tasa de pobreza, percibió un aumento de 3 p.p. de este indicador y cuadriplicó su nivel de indigencia.

El análisis regional, deja en evidencia las brechas de desarrollo, teniendo la región del NEA la mayor tasa de pobreza (43,5%). Sin embargo, en cuanto a la tasa de indigencia, un aumento de 3,1 p.p., deja a la Patagonia1 en primer lugar, con una tasa del 7,8%.

*Nota: no se incluye al aglomerado de Ushuaia-Río Grande debido a que no se obtuvieron datos del mismo en la EPH correspondiente al tercer trimestre 2020 ni al aglomerado de Gran Resistencia por falta de datos del tercer trimestre 2019