Precios en Argentina versus otros países

Un indicador muy utilizado para analizar la evolución de la competitividad de precios de un país es el tipo de cambio real, ya sea multilateral (con relación a los países con los cuales se comercializa) o bilateral (con algún país en particular, en especial en relación a algún socio comercial). Pero también existen alternativas para acercarse a un estado de situación en materia de competitividad cambiaria, como la comparación de costos laborales unitarios entre países, o la observación directa de la evolución de precios de un grupo de bienes y servicios, en moneda homogénea.

Siguiendo esta última alternativa para evaluar el estado actual y la evolución de la competitividad de Argentina, se procedió a realizar una comparación de precios internacionales en dólares de una canasta de productos y servicios seleccionados, vinculados principalmente con la composición de la canasta básica. Para ello se tomaron precios de algunos países latinoamericanos y de otras regiones del mundo. Las fuentes empleadas para la obtención de los datos son Numbeo y Preciosmundi.

En marzo de 2017 se realizó la primera comparación, y se encendían alertas tempranas respecto a que el país se encontraba relativamente “caro” respecto al resto del mundo, situación que se veía reflejada en el comparativo de algunos precios de bienes y servicios. Considerando los precios relevados de 14 países y 16 productos (224 precios en total), Argentina resultaba más caro en el 60% de los casos.

A nivel de Latinoamérica, se advertía que en casi todos los bienes y servicios Argentina exhibía precios mayores (en dólares), destacándose el caso de México, pues dicho país tenía todos los precios seleccionadas más bajos que nuestro país. También la comparación con Brasil (principal socio comercial) lucía alarmante, con el 81% de los productos más caros en Argentina que en ese país. En 2017 solo nos encontrábamos en una situación favorable, en materia de precios, respeto a Uruguay, que tenía el 25% de los productos más baratos que Argentina. Con relación a países europeos y del resto del mundo, la comparación también nos ubicaba en un escenario desfavorable, con precios caros en Argentina.

En torno a los bienes y servicios en particular, se destacaban los altos precios en Argentina en los productos textiles y vestimenta como vestidos, jeans y zapatillas deportivas, siendo nuestro país más caro en todos ellos, con la salvedad de los jeans en la comparación respecto a Uruguay. En el otro extremo, se tenía el caso de los billetes de transporte público, alquileres de departamento y precio de la carne vacuna, en los cuales Argentina resultaba más barato con relación a la mayoría de los países que entraban en la comparación.

El panorama cambió completamente a partir del segundo trimestre de 2018, cuando Argentina entró en una profunda crisis macroeconómica (que continúa hasta estos días), en que se produjeron fuertes subas en el tipo de cambio local, lo cual tiende a abaratar los productos locales en la comparación internacional. Por supuesto, el resultado también depende de lo ocurrido con los precios y los tipos de cambios en el resto de los países con los cuales se compara.

Tomando como referencia los precios relevados en septiembre de 2019, se observa que la mayoría de las celdas de la tabla comparativa cambiaron del color rojo al verde, mostrando así que Argentina pasó a tener precios más caros solo en el 8,5% de los casos. Los resultados indicaban que el país se abarató fuertemente en dólares, comparado para los mismos bienes y servicios y los mismos países que en 2017. Ninguno de ellos mostraba más del 20% de los bienes y servicios más barato que Argentina, salvo China, que exhibía un 25% de los productos a menor precio.
Respecto a los productos individuales, en 2019 solo persistirían problemas de competitividad de precios en el caso de textiles y calzado, pues se trata de un sector con niveles de protección relativamente altos en nuestro país. Argentina también aparecía con precios relativamente altos en el caso de agua embotellada, respecto al 43% de los países.

 

Si la comparación se hacía contra todos los productos de un país, Argentina evidenciaba precios más altos sólo en un 25% de los productos, en la peor de las comparaciones por países (versus China). Queda claro que en septiembre de 2019 el tipo de cambio visualizado en Argentina en ese momento generaba precios muy competitivos en el país.

No obstante, entre septiembre de 2019 y mayo de 2020 el tipo de cambio oficial de Argentina subió un 18%, frente a una inflación estimada de 24% en el mismo lapso, con lo cual surgen dudas si la competitividad cambiaria obtenida en 2019 aún se mantiene. Al respecto, el último relevamiento de precios realizado en mayo de 2020 refleja que Argentina resulta ahora más cara en el 22,8% de los casos, cuando en septiembre de 2019 dicho guarismo era 8,5%. Pero la situación aun es favorable en términos de competitividad de precios para Argentina cuando se compara con marzo de 2017, cuando nuestro país contaba con un 60% de los precios más caros, en el grupo de productos y países comparados. En otras palabras, si bien hubo un reacomodamiento de precios en los meses subsiguientes a la devaluación de agosto/septiembre de 2019, Argentina aún se mantiene competitiva en el 77,2% de los casos comparados.

La mayoría de los precios en los cuales Argentina es más cara en dólares tiene que ver especialmente con algunos países de la región y con China. En mayo 2020 el país con el que tendríamos mayores desventajas en competitividad de precios es Brasil, que posee el 69% de los productos (entre los comparados) más baratos que Argentina. Ello es resultado especialmente de la fuerte suba observada en el tipo de cambio en Brasil en los últimos meses.

Tampoco resulta poco alentadora la comparación con México, que tiene la mitad de los productos comparados a menor precio. Finalmente, respecto al resto de los países que forman parte de la comparación, con todos ellos Argentina cuenta con precios más baratos en el 75% de los productos o más.

Vale destacar el caso de algunos servicios, como transporte público y costo del alquiler de un inmueble, en que Argentina muestra valores predominantemente más bajos que otros países, inclusive en 2017, cuando nuestro país contaba con precios generalmente más altos en la mayoría de los bienes.

Así las cosas, si bien el tipo de cambio real de Argentina (oficial) se ha apreciado en los últimos meses respecto a los valores alcanzados en medio del proceso electoral del año pasado, cuando se comparan precios entre países la situación en mayo 2020 se muestra todavía favorable a Argentina, aun cuando se perdió cierta ventaja respecto al año pasado. El país no sufrió un deterioro sustancial de la competitividad en dólares y se mantiene más baratos en gran parte de los productos de la canasta de bienes y servicios seleccionada para esta comparación, respecto a la mayoría de los países (salvo los casos puntuales de Brasil y México, como se mencionó anteriormente).

Sin embargo, la conservación de este escenario relativamente favorable en materia de competitividad de precios dependerá de cómo evolucionen la política cambiaria y la inflación en Argentina, pero también en otros países, en los próximos meses, en el marco de un contexto complejo por los efectos del COVID-19. Si el tipo de cambio aumenta sensiblemente por debajo de la inflación futura, no se descarta que se vuelva a una situación de precios altos en nuestro país, con pérdida de competitividad en la comparación internacional.

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